¿Estás buscando un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza? Camping La Ardilla Roja es el sitio ideal para ti. Ubicado en San Martín de Valdeiglesias, junto al impresionante Pantano de San Juan, este camping de 2 estrellas te ofrece un entorno rodeado de vegetación donde puedes relajarte y recargar energías. Con actividades para todos los gustos y una piscina de temporada para refrescarte, ¡aquí no tendrás ni un minuto de aburrimiento!
Además, el camping cuenta con minicocinas y patios en los alojamientos, perfectos para esa comida al aire libre que tanto te gusta. No te preocupes por el tráfico ni el aparcamiento, porque aquí es gratuito y sin asistencia. También puedes disfrutar de Wi-Fi en las zonas comunes y un bar/lounge para relajarte. Así que, si buscas un lugar donde pasarla genial en plena naturaleza y a escasa distancia de la ciudad, La Ardilla Roja es el lugar que necesitas. ¡No te olvides de reservar!
Camping La Ardilla Roja
Mapa Ubicación Camping La Ardilla Roja
Dónde se encuentra Camping La Ardilla Roja
¡Hola, amigos! Si estáis pensando en una escapada sencilla pero refrescante, os quiero contar sobre Camping La Ardilla Roja, un hotel de 2 estrellas que se encuentra en 28680 San Martín de Valdeiglesias, Madrid. No os voy a mentir, las instalaciones están un poco decadentes; parece que no han visto una manita de pintura desde hace tiempo. Pero, a pesar de eso, el entorno es espectacular y puede ser una opción perfecta para desconectar de la rutina.
El trato del personal es lo mejor: son muy encantadores, aunque se nota que hay pocos empleados y eso repercute en el mantenimiento del lugar. La dueña, por lo que nos contaron, no es la más simpática del mundo, pero los trabajadores definitivamente ponen su buena onda en el ambiente. A veces, menos es más, y aquí se siente un toque familiar, a pesar de lo que digan las instalaciones. En mi última visita, conocí a uno de los empleados, y aunque estaba ocupado, hizo todo lo posible por asegurarse de que estuviéramos cómodos.
Ahora, hablemos de las habitaciones. La verdad, el mantenimiento no es el mejor; la estética está un poco descuidada y, durante una de mis noches, ¡se me cayó un canal de desagüe del techo mientras dormía! No es lo ideal, ¿verdad? Si vais con la idea de hacer turismo y disfrutar de la naturaleza, resulta un buen sitio porque las vistas son brutales y hay muchas ardillas merodeando que le dan un encanto especial al lugar. Eso sí, ¡cuidado con la piscina! Tiene horarios raros y cierra a mediodía y los lunes, pero está limpia y en buen estado.
Si buscas un buen precio y un paisaje tranquilo, este camping puede ser tu elección. Tened en cuenta que no hay supermercado cercano y que el bar tiene una oferta un poco limitada. ¡Y no os olvidéis de traer vuestra propia comida si optáis por una parcela! Al final, si lo que queréis es escapar del estrés por un par de días, el Camping La Ardilla Roja es un buen punto de partida, ¡aunque hay que ir con expectativas ajustadas! Así que, ¿dónde se encuentra? En el encantador pueblo de San Martín de Valdeiglesias, perfecto para un fin de semana en la naturaleza.
Qué tipo de entorno ofrece Camping La Ardilla Roja
La verdad es que el Camping La Ardilla Roja tiene su encanto, aunque tiene sus “peros”. Nos escapamos aquí porque necesitábamos un respiro del calor de la ciudad y del ajetreo de la vida diaria, sobre todo en agosto. Es un lugar tranquilo y bonito, ubicado a pocos minutos del pantano de San Juan, que es perfecto para aquellos que buscan conectar con la naturaleza. Las rutas de senderismo son accesibles y están bien señalizadas, lo que es un puntazo si te gusta salir a explorar. Pero, en cuanto a los servicios, es un tanto desangelado; parece que no hay suficiente personal para mantener todo en las mejores condiciones.
El tema de la piscina es un gran ejemplo de esto. Con los 40 grados a la sombra, uno esperaría que la piscina tuviera un horario más amplio, pero no. Abre muy pocas horas y, para colmo, solo hemos visto a un socorrista, lo que parece un poco justo. Imagínate lo bien que vendría que ampliaran el horario y tuvieran a más gente para que todos pudiésemos disfrutar de un chapuzón refrescante sin sentir que estamos en una película de terror sobre el calor.
Los móviles homes en los que estuvimos eran justitos pero limpios, lo cual se agradece, pero también es cierto que las instalaciones, como los baños, dejan un poco que desear. No huelen muy bien y no tienen el cuidado que se espera, siendo un lugar que debería ser higiénico, sobre todo en un entorno con tantas personas. Aquí se nota que el camping necesita priorizar a sus trabajadores y mejorar las instalaciones si realmente quieren ofrecer una experiencia más agradable. Aunque, en el lado positivo, el personal que sí está allí es muy amable y se nota que hacen lo mejor que pueden en estas circunstancias.
¿Y qué tipo de entorno ofrece Camping La Ardilla Roja? Pues es, sin duda, un espacio ideal para los que buscan tranquilidad y conexión con la naturaleza. Puedes dormir con las puertas abiertas sin miedo y disfrutar de una noche fresca y sin preocupaciones. Pero, claro, el factor humano y los servicios necesitan una buena revisión si quieren que la experiencia global sea realmente recomendable. En resumen, es un sitio genial para desconectar, pero hay que tener en cuenta esos pequeños detalles que podrían hacer que la estancia fuera perfecta.
Qué clasificación tiene Camping La Ardilla Roja
Y bueno, siguiendo con el tema del Camping La Ardilla Roja, la verdad es que, si lo que buscáis es un lugar espectacular para desconectar y disfrutar de la naturaleza, la ubicación es, sin duda, su punto fuerte. Están en un entorno idílico, junto al pantano de San Juan, que es un verdadero paraíso. Pero, por otro lado, no puedo pasar por alto que el camping en sí deja mucho que desear. La atención es un desastre y parece que el lugar ha visto días mejores. Al final, nos dio la sensación de que, si estuvieran más atentos y cuidaran un poco los detalles, podrían tener algo realmente increíble.
La cosa se vuelve más complicada cuando te enteras de que el bar cierra a las 6, lo cual es un poco pronto si estás disfrutando de tus días de descanso. Y, la tienda... Bueno, no hay. Así que si necesitas algo, prepárate para bajar al pueblo. La piscina tiene un horario muy limitado, cerrando al mediodía y, para colmo, los lunes está cerrada. ¡Imagina tener que ir y no poder ni jugar con una pelota o tomar una cerveza! La última noche, pedimos que nos dejara darnos un baño rápido en la piscina antes de irnos y nos respondieron con un “rápido y fuera”. Un poco más de atención al cliente no estaría de más, ¿no?
Con todo esto, nos encontramos con un ambiente más enfocado en la fiesta. De hecho, si buscáis un fin de semana de desconexión, probablemente esté bien alejado de lo que queréis. Algunas noches, el ruido de un grupo de gente borracha se hacía insoportable, y la reacción del personal fue bastante escasa. ¡Vaya forma de perder a clientes que podrían volver! Así que, si queréis un lugar tranquilo, tal vez sería mejor buscar en otro sitio.
Por último, parece que hay experiencias divididas. Algunos mencionan lo genial que es para escapadas, sobre todo si disfrutas de algo sencillo como un bungalow pequeño pero funcional. Claro que, a 50€ la noche, te llevas algo bastante básico. Así que, resumiendo, el Camping La Ardilla Roja recibiría una clasificación de 2 estrellas, y eso por su increíble ubicación. La atención y los servicios, sin embargo, dejan bastante que desear, así que tenedlo en cuenta si estáis pensando en visitar.
Qué actividades están disponibles en el camping
¡Tío, no te imaginas lo que hemos vivido en el Camping La Ardilla Roja! Es uno de los mejores camping que hay cerca del pantano y, honestamente, la atención es espectacular. Desde que llegamos, el chico de la recepción era un encanto, se notaba que le gusta su trabajo. Nos sentimos tan bien tratados que ya estamos pensando en volver la próxima vez que tengamos unos días libres. Gracias a ese buen rollo, ¡nuestras vacaciones fueron super relajadas! Y la ubicación es brutal, a solo unos pasos del agua.
Hemos estado varias veces allí, y aunque alguna que otra vez hemos tenido problemas con las instalaciones (como que la piscina estuviera cerrada por mantenimiento), el ambiente general siempre compensa. Es un camping acogedor, en plena montaña, donde puedes desconectar del bullicio de la ciudad. Los que atienden de recepción siempre tienen una sonrisa y eso cuenta un montón, ¿no? Realmente, si lo tuyo son las escapadas desde Madrid, este sitio es perfecto.
Ahora, si hablamos de actividades, hay mucha diversión por hacer. Puedes bajar al pantano andando, lo que es ideal para un día de sol y disfrutar de la naturaleza. Además, yo lo vi muy adecuado para familias y niños, porque hay un montón de espacio para que se diviertan. Recuerdo que hasta encontramos un lugar donde se podía hacer un picnic con buenas vistas, y no hay nada mejor que comer al aire libre en compañía de amigos. No olvidemos la piscina, que a pesar de que no estaba disponible la última vez, normalmente es un buen plan para refrescarse. Así que si te animas, ¡ya sabes! Prepara las maletas y vive la experiencia tú mismo.
Hay una piscina en Camping La Ardilla Roja
Y hablando del Camping La Ardilla Roja, no me puedo resistir a compartir un par de experiencias más. Si estás pensando en pasar unos días allí, mejor que pienses dos veces. Por un lado, los chicos que trabajan en el camping son lo único salvable; ellos se esfuerzan y son super amables, pero el resto, honestamente, deja mucho que desear. Nosotros estuvimos en un bungalow de dos personas, y déjame decirte que la segunda noche tuvimos un 'invitado no deseado': ¡chinches! Nos cambiaron de habitación, claro, pero ni una compensación ni un día más. ¡Menuda faena!
Y ahora, si eres amante de los animales, prepárate para escuchar esto: tienen la poca vergüenza de cobrar 5€ por día por acampar con tu mascota. ¿De verdad? Se autodenominan 'pet friendly', pero yo llamaría a eso un robo. ¡Literalmente! Además, respecto a la piscina, ¿sabías que la cierran los lunes por no contratar a otro socorrista? Es alucinante. Supongo que si tienes suerte y vas en otro día, podrás darte un chapuzón.
Finalmente, no puedo dejar de mencionar los alojamientos. Si te decides por un albergue, probablemente vas a encontrar más problemas que soluciones. Aunque prometen calefacción, te llega una habitación con calefacción sin luz. Es un verdadero rompecabezas. Y ni hablemos de la limpieza, que realmente brilla por su ausencia. Algunas de las duchas son un verdadero espectáculo: ¡con pelos por todas partes! Así que si buscas un sitio donde disfrutar de unas vacaciones relajadas, te recomiendo que mires en otra parte. ¡Tienes que cuidarte y no dejar que tus vacaciones se conviertan en una pesadilla!
El camping cuenta con instalaciones para cocinar
Ya te conté sobre nuestra experiencia en el Camping La Ardilla Roja, y como no podía ser de otra manera, no puedo dejar de mencionarte lo fácil que fue organizar la fiesta sorpresa. Con 18 personas y una semana de antelación, se portaron de maravilla. Nos ayudaron a que nuestra amiga llegara sin sospechar nada y nos asignaron un espacio para estar todos juntos. El ambiente fue genial y el trato que recibimos fue sobresaliente. ¡Eso ya se merecía un par de palmas! Y si a eso le sumamos que nos solucionaron el tema del papel en el baño en un abrir y cerrar de ojos, no se puede pedir más, ¿verdad?
El camping está situado muy cerca del pantano de San Juan, así que puedes planear un chapuzón sin problema. Además, tienen piscina, que viene de perlas, sobre todo si tienes niños a bordo. La verdad es que también tienen un bar donde desayunar, así que no salimos de allí con el estómago vacío, lo cual siempre es un plus. Ojo, que si vas con mascotas, como nosotros con nuestros cuatro perros, no hay ningún inconveniente, ¡pudieron disfrutar también del viaje!
Por otra parte, no todo fue perfecto. Las instalaciones estaban un poco descuidadas y puede que se necesite un poco más de atención en algunos detalles. Las cabañas, que al principio parecían una opción económica, resultaron ser un poco diferentes de lo que esperábamos. Al llegar, solo tenían disponibles cabañas de 50 euros sin ducha o 66 euros con ducha. Elegimos la opción sin ducha porque fue solo por una noche, y pensábamos que las duchas comunes estarían bien. Pero ya sabes cómo es esto, las expectativas a veces no coinciden con la realidad.
Y ya que hablamos de instalaciones, parece que no hay una cocina común en el camping. Así que si esperabas que pudiéramos ponernos a cocinar algo, ¡te vas a tener que buscar la vida en el bar o llevarte el tupper! En fin, más allá de esos pequeños detalles, la experiencia general fue positiva, y definitivamente podría ser más que un lugar de paso. Es un destino con mucho potencial, aunque claramente necesita un poco de cariño y mantenimiento para brillar como se merece.
Existen patios en los alojamientos del camping
Así que, como te decía, justo llegamos al Camping La Ardilla Roja y la verdad, las expectativas se fueron por el desagüe. Almorzamos ahí después de un viaje de 50 minutos desde Madrid, y claro, con la lluvia y goteras en la habitación, la cosa no empezó de la mejor manera. 120 euros por dos días no es la locura, pero esperábamos algo más. Al principio nos tocó lidiar con gotas cayendo justo encima de la cama, ¡imagínate! Ya sabes que el vibe de "nature retreat" se escapa un poco cuando estás soterraogado en tu propia cama. Nos cambiaron de habitación, pero el estado de las cabañas no era el ideal.
Y ya que hablamos de cabañas, ¿te acuerdas del bungalow enano que mencioné? Las habitaciones mínimas son muy justitas, con un suelo lleno de agujeros tapados por césped artificial. ¡Yo no sé tú, pero eso me dio un poco de miedo! Sin embargo, la parte buena es que el personal es super amable, siempre está dispuesto a ayudarte, lo que se agradece en estos casos. Lo que sí disfrutamos fue una acampada libre una noche, en un entorno que hay que reconocer, es fabuloso. El sitio es tranquilo y bonito, perfecto para escaparse un rato.
Hablando de las instalaciones, hay mucha promesa, como una buena piscina y un bar donde te puedes relajar después de un día explorando. Pero lo de los baños… otro cantar. Había días que estaban un poco sucios y no había ni papel higiénico, ¡todo un viaje de supervivencia! Aunque, bueno, el agua fría en la ducha era un recordatorio de que estamos en un camping, así que eso lo dejamos pasar.
Sobre cómo son los patios en los alojamientos, la cosa es que no hay patios en los bungalows ni cabañas. Es más bien un camping tipo "acércate a la naturaleza", sin mucho espacio privado para colgar tu toalla o lo que sea. ¡Pero hey!, con todo lo que hay para hacer por ahí, como deportes acuáticos y rutas de montaña, ¡a veces no necesitas más que la naturaleza de fondo!
Debo preocuparme por el aparcamiento en Camping La Ardilla Roja
Y, bueno, la limpieza de los baños en Camping La Ardilla Roja puede ser un verdadero tema. La verdad es que no entiendo por qué no le ponen un poquito más de empeño. A veces, lo único que hacen es poner papel y echar lejía en el retrete para hacerse los interesantes, pero fregar el suelo o los lavabos... ¡ni pensarlo! Tuvimos que hacer un pequeño trabajo de limpieza antes de duchar a los peques, porque no querrás imaginarte el barrido que había por ahí. La fregona está siempre a punto en el baño, como si fuera un autoservicio de limpieza… ¡Una pena!
Aun así, hay que darle una vuelta al ambiente porque el lugar tiene su encanto. El entorno es una belleza, tranquilo y seguro, ideal para dejar atrás el bullicio de la ciudad. Además, el personal es súper atento. La administración se las trae, gente comedida y de buen corazón. Jóse, por ejemplo, siempre está dispuesto a ayudar y se nota que a todos les importa que sientas que estás en casa, en especial Rocy y Natalia, ¡gracias por todo! Aunque, francamente, haría falta un poco de cariño en los bungalows; algunas habitaciones tienen tablas y puertas dañadas. Si se le diera un poquito de mantenimiento, serían perfectas, ¡imagínate!
Hablando de las cabañas, estuvimos en una que puede albergar a seis personas y estaba bastante limpia. Eso sí, el baño es pequeño y la habitación de arriba tiene un techo bajo, más tipo altillo que otra cosa. Ideal para adolescentes, pero no tanto para los más pequeños, ya que la escalera no es la más segura del mundo. La cocina estaba bien equipada y el bar tiene un rollito para disfrutar unas buenas hamburguesas y copas. ¡Perfecto para relajarse después de un día en el pantano cercano!
Por último, no quiero dejar de mencionar el tema del aparcamiento. ¿Debo preocuparme por eso en Camping La Ardilla Roja? La respuesta es no. Tienen suficiente espacio para que no tengas que estar dando vueltas buscando dónde dejar el coche. Así que, a disfrutar y a desconectar, que ese es el objetivo, ¿no?
El aparcamiento es gratuito en Camping La Ardilla Roja
La experiencia en Camping La Ardilla Roja ha tenido sus altibajos, ¿verdad? Empezando por lo positivo, la amabilidad del personal fue innegable; de verdad que no podías pedir a alguien más cordial que la chica que nos atendió. Y aunque los niños se lanzaban a nuestra parcela como si fuera su parque privado, disfrutamos de esas vistas al pantano y nos conectamos de verdad con la naturaleza. Eso sí, un poco de atención de los padres de los peques no vendría mal.
Luego estaban los bungalows, que, bueno, no son la octava maravilla. Las ventanas tenían más agujeros que un colador y esa puerta que no se cerraba bien, ¡uf! Pero al menos la piscina era un oasis en medio de todo. Muy limpia, aunque el espacio para las toallas era un tanto limitado. Pero nada como un chapuzón para refrescarse después de una jornada de exploración.
En lo que respecta a los baños, la puntuación será más baja. Una limpieza que deja bastante que desear. Solo una vez al día y sin repuestos de papel higiénico ni jabón, vaya lío. Pero, mirad también el lado bueno, ¡la piscina sigue siendo la estrella! Aunque hay que recordar que los lunes no está abierta, así que planear bien esos días.
Por cierto, si te preguntas sobre el aparcamiento, ¡buenas noticias! En Camping La Ardilla Roja el aparcamiento es gratuito, así que no hay que preocuparse por dejar el coche a buen recaudo mientras nos damos un chapuzón o exploramos los alrededores. ¿A que ya te animas a hacer la maleta? ¡Nos vemos allí!
Se ofrece acceso a Wi-Fi en el camping
Y bueno, si te decides a escapar a Camping La Ardilla Roja, es bueno que sepas que está bien situado cerca del Pantano de San Juan. El lugar tiene su encanto, sobre todo por la tranquilidad que se respira. Aunque debo advertirte que hay algunas cosillas a tener en cuenta. Por ejemplo, los bungalows para dos personas son bastante pequeños y parece que no les ha hecho falta una renovación en años. La puerta del baño es un verdadero enemigo de tu cabeza, así que cuidado al abrirla, y los grifos... digamos que están un poco juguetones. Eso sí, el personal siempre está ahí para ayudarte y son bastante amables, lo cual es un punto a favor.
La piscina es un lugar bastante chido para relajarse, aunque los baños compartidos dejan mucho que desear, ¡sobre todo si tienes que lidiar con puertas sin pestillo! También te dejo el tip de que hay un chiringuito cercano donde se come bien si no quieres arriesgarte con el bar dentro del camping, que, por cierto, tiene precios algo desorbitados. A veces el socorrista parece no tener un criterio claro, así que estate atento a cómo se comporta ese día.
Si optas por la zona de acampada, es ideal para desconectar y estar cerca de la naturaleza. Aunque, ojo, puede que te toque compartir el baño con un grupo de niños si hay campamento. Un par de veces, los monitores nos indicaron caminos alternativos para evitar pasar por su área. Un poco confuso, la verdad. Así que si te toca esa zona, sería genial que te avisaran antes, pero en general, la experiencia fue tranquila, simplemente hay que tener en cuenta estos pequeños detalles.
Y respecto a la conexión, no hay Wi-Fi disponible en el camping. Así que si pensabas que podías desconectar y al mismo tiempo estar conectado, ¡siento desilusionarte! Pero creo que eso puede ser una buena excusa para desconectar de todo. En fin, si buscas un lugar para relajarte y disfrutar de la naturaleza con algún que otro fallo aquí y allá, este camping podría ser tu sitio. ¡Nos vemos en el próximo viaje!
Hay algún espacio para disfrutar de bebidas o relajarse en el camping
La semana pasada, cuando volvimos al Camping La Ardilla Roja, nos topamos con un lugar lleno de gente y buena vibra. La verdad es que lo conocemos desde hace 25 años, y hemos visto de todo, pero en esta ocasión nos sorprendimos gratamente. La limpieza era impecable y el ambiente, muy acogedor, con trabajadores súper simpáticos que se notaba que disfrutaban su trabajo. Los niños lo pasaron genial, ¡desde que se levantaron ya estaban listos para la aventura!
Ahora, no todo fue perfecto, como siempre hay sus más y sus menos. El bar, por ejemplo, estaba un poco casi cerrado cuando fuimos, así que solo pudimos comprar unas latas a tres veces su precio. ¡Vaya faena! Y me pareció raro que no hubiera un servicio de cocina ni una tienda cerca del camping. Si planeas quedarte mucho tiempo, prepárate y lleva tus propios snacks. Aunque, oye, la piscina no estaba nada mal. Así que si eres de los que no se pueden resistir a un chapuzón, ¡estás de suerte!
Eso sí, el camping tiene algunas parcelas en pendiente, lo que puede hacer que acampar sea un poco incómodo. Y aunque el personal fue atento y amable, tuvieron que recordarnos que hiciéramos silencio a la medianoche, lo cual es genial para los que buscan descansar, pero viendo que a las 3 o 4 de la mañana había gritos por ahí, se sintió un poco desbalanceado. Lo bueno es que el entorno es precioso y te atrapa con su naturaleza. Si corrigieran algunos detalles, como los baños (que están un poco viejos), definitivamente habría que darle un 5 estrellas.
Ahora, con respecto a tu pregunta sobre si hay algún espacio para disfrutar de bebidas o relajarse en el camping, pues... la verdad es que no hay mucho. El bar está casi siempre cerrado y no hay un área específica para relajarte tomando algo. Pero, ¿quién puede resistirse a disfrutar de unas cervezas bajo las estrellas? Si traes tus propias provisiones, podrás improvisar algo en tu parcela. ¡Así que no lo dudes y prepárate para disfrutar de unas buenas noches de campamento!
Es necesario hacer una reserva para alojarse en Camping La Ardilla Roja
Así que, después de pasar una semana genial en el Camping La Ardilla Roja, no puedo dejar de contar lo que vivimos. Desde el primer momento, notamos que el personal era maravilloso y súper atento, siempre listos para ayudar. Con los peques, ¡eso es un plus! La piscina estaba cuidada y, además, había un socorrista muy agradable que nos dio confianza toda la tarde. Si te gusta nadar, ¡te va a encantar!
Nosotros decidimos ir en caravana y la verdad es que nos ubicaron en una parcela súper cómoda. El lugar es un remanso de paz; se respiraba tranquilidad y, lo mejor, se respetan las horas de descanso, que era justo lo que buscábamos. Nos dedicamos a hacer un poco de senderismo, disfrutar de actividades acuáticas en el pantano cercano y incluso echamos un villar a ratos. ¡Unas vacaciones de 10!
La ubicación es otro punto a su favor, ya que está cerca de un pantano muy bonito donde puedes pasar el día. Las vistas son estupendas y el ambiente es ideal para ir con niños. Lo mejor de todo es que es un lugar con un buen precio. Te lo digo de corazón: volveremos a este sitio súper chulo.
Si estás pensando en ir, te recomiendo que hagas una reserva. Aunque el lugar es bastante tranquilo, siempre es mejor asegurarte un sitio para tu caravana o cabaña, sobre todo si quieres disfrutar a tope de la experiencia sin preocupaciones. ¡No te quedes sin tu parcela!