¡Hola a todos! Si andas por Arganzuela y buscas un buen lugar para disfrutar de un buen rato, El Rincón de Salva es la opción perfecta. Está justo en C. de Villa del Prado, 2, y es ideal para esos desayunos que ponen buen pie a la mañana o para disfrutar de auténtica comida casera al mediodía. Imagina sentarte en su agradable terraza y compartir unas raciones con amigos, o probar un par de sus hamburguesas que son para chuparse los dedos. Eso sí, ¡cuidado con esas patatas bravas que son más legendarias que la tortilla de patatas que, según algunos, no es la mejor del país!
Para las tardes y noches, El Rincón de Salva se convierte en el sitio perfecto para relajarte después de un día movido. Está muy cerca del Museo de Farmacia Militar, lo que lo convierte en un buen punto de parada. Aunque hubo una mala experiencia con la tortilla, la verdad es que las opiniones sobre su calidad-precio y el trato del personal son muy positivas. Si quieres pasar una velada agradable, ¡este lugar te está esperando con los brazos abiertos!
El Rincón de Salva
Horarios El Rincón de Salva
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Rincón de Salva
Dónde se encuentra El Rincón de Salva
¡Hey! Si estás buscando un buen sitio para tomar algo con amigos y disfrutar de unas raciones en un ambiente relajado, tienes que probar El Rincón de Salva. Este bar, que se encuentra en C. de Villa del Prado, 2, Arganzuela, 28045 Madrid, tiene una terraza muy agradable donde puedes disfrutar del buen tiempo mientras te das un capricho. La comida está genial y la relación calidad-precio es súper aceptable, así que no es raro ver a la gente disfrutando de sus bocadillos, hamburguesas y raciones.
Lo mejor de todo es que el trato es bastante amable, especialmente del hombre que suele atender, ¡es un encanto! Sus raciones son amplias y a un muy buen precio, por lo que vas a salir de allí más que satisfecho. Te recomiendo especialmente la ración de solomillo con brie, que es de otro nivel. Aunque par ti puede que la espera sea un poco larga si hay mucha gente, generalmente la experiencia es positiva. Con un precio por persona de 10-20 €, puedes disfrutar de una buena comida y un buen ambiente.
Eso sí, ojo con las reseñas, porque he escuchado algunas críticas. Hay quienes han tenido experiencias menos agradables que incluyen un trato poco amable o que el servicio no es lo suficientemente rápido, así que es bueno ir con expectativas realistas. Pero si vas en un momento tranquilo y te encuentras con un buen camarero, lo más probable es que vivas una experiencia increíble. Así que, si decides dejarte caer por ahí un día de estos, ¡seguro que lo disfrutas!
Y para que no te quede ninguna duda, El Rincón de Salva está ubicado en C. de Villa del Prado, 2, Arganzuela, 28045 Madrid. ¡Ya sabes, un buen plan para la próxima salida!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Ya te decía que El Rincón de Salva es uno de esos sitios que nunca falla cuando se trata de disfrutar de una buena comida sin que se te suba mucho el precio. Si estás cerca de la estación de Atocha, no te lo pienses dos veces. Sus torreznos de Soria y los huevos rotos son simplemente impresionantes. Aunque ya te digo, si te gusta comer bien y en raciones generosas, este es tu lugar. Pero ojo, procura no perderte su tosta de salmón ahumado; esa combinación con el queso Philadelphia y la crema de aguacate es una bomba.
Lo que tiene este bar es un toque clásico de Madrid que, seamos sinceros, hace falta. ¡Cinco estrellas de calidad! La comida suele ser buena y el ambiente también, lo que lo convierte en un lugar perfecto para cenas con amigos o plan de fin de semana. Eso sí, hay que tener paciencia, porque el servicio puede ser un poco lento a veces. Aunque, ¡pues qué más da! Al final estás en un bar donde la buena onda abunda, y Salvador, el dueño, siempre tiene una sonrisa y una buena palabra para todos.
Eso sí, no todo ha sido perfecto. He escuchado de algunos que se han llevado un chasco, como esa vez que pidieron una ensalada de aguacate y salmón, esperando encontrar langostinos y no había ni rastro. Menos de una estrella para eso, la verdad. A veces esas decepciones pasan, pero no dejes que te tumben el ánimo. La mayoría de las veces, la comida es rica y el ambiente es bien animado, especialmente los viernes, cuando está lleno de gente joven que busca pasarlo bien.
Y si vas a hacer una reserva grande, ten cuidado, porque también hay anécdotas de cierres inesperados. Una persona me contó que le pasó justo eso hace tiempo: habían reservado para una celebración y al llegar, el lugar estaba cerrado. ¡Vaya lío! Parecen ser cosas que hay que tener en cuenta cuando planeas un evento ahí.
Por cierto, si no lo sabías, El Rincón de Salva está en Calle de Villa del Prado, 2, Arganzuela, 28045 Madrid. Así que ya tienes la dirección exacta para que no te lo pierdas. ¡A disfrutar!
Qué tipo de comida ofrece El Rincón de Salva
Y mira que pienso en El Rincón de Salva como un lugar bastante variado para pasar un rato. A veces, tienes días en los que todo va de maravilla, y un buen desayuno o unas tapitas con amigos saben a gloria. Aún así, he escuchado que hay días en los que el tiempo puede volar... Ya sabes, casi media hora para un café con leche y se olvidan de la tostada. ¡Vaya faena! Me da pena porque con Luis de camarero todo suena mejor. Es un crack, siempre con buena onda y no se le escapa nada, aunque esté un poco solo a veces. Así que, a pesar de los altibajos en el servicio, de verdad que él pone todo de su parte.
Lo que menos me gusta son esos días en los que el menú no cumple las expectativas. Un menú de 11 euros que en realidad se siente como un robo, con la comida fría y grasa. Y es que, si hay algo que podemos acordar, es que eso de pagar por un plato no debería ser una experiencia traumática, ¿no? Por eso, hay que elegir bien cuando estamos allí. Como opción, los precios pueden parecer altos para lo que ofrecen, así que a veces hay que pensar dos veces antes de dejarte caer por el menú.
Habiendo dicho todo esto, también hay que destacar que cuando el sitio está en su mejor forma, es un auténtico triumfo en precios y comida. La terraza tiene un rollo muy agradable y se siente genial estar allí con amigos, especialmente si has ido a celebrar un cumpleaños o simplemente a disfrutar de unas tapas. La mezcla de buen ambiente y buena compañía es siempre un buen plan.
En cuanto a la comida que ofrecen en El Rincón de Salva, se centran en opciones como tapas, desayunos sencillos y menú del día. Aunque no siempre se acierta con la calidad, a veces puedes darte el gusto con un plato que realmente vale la pena, no te lo pienses mucho, ¡pero con cuidado! Así que, si planeas visitarlo, ve con ganas y, sobre todo, con un poco de paciencia, pero no dudes en pedir esas cervecitas y disfrutar del buen rollo que se respira.
Es un buen lugar para desayunar
Y bueno, si decides pasar por El Rincón de Salva, no te vas a encontrar precisamente un lugar de estrellas Michelín. Te digo, el sitio es bastante normalucho, así que no esperes nada del otro mundo. De hecho, la comida tiene esa fama de ser hiper grasienta. Por ejemplo, los huevos rotos, esos que suelen ser un clásico, llegan con patatas que parecen haberse bañado en aceite y el jamón... bueno, más bien parece plástico. Y ni se me ocurre hablar de las croquetas: congeladas y un sabor que, sinceramente, deja algo que desear. Vamos, que la cocina es bastante mejorable.
Por otra parte, he estado en la terraza y, la verdad, está bastante bien para tomar unas cervecitas. Es un sitio tranquilo, y por dos cañas dobles solo pagamos 5 euros, ¡incluyendo un pincho en condiciones! Pero ahí va mi queja, porque el camarero no es que fuera el más rápido del lugar, así que prepárate para tener que levantarte a la barra si quieres algo.
Ahora, si estás pensando en probar el menú del día, te advierto que podrías tener ciertas decepciones. Aunque el precio es muy atractivo, los vasos y cubiertos no estaban bien limpios y algunas de las opciones del menú estaban de “out of stock.” ¿Las raciones? Un poco escasas, probablemente porque andaban un poco justos de provisiones. Así que sí, barato, pero con esos detalles hay bastante espacio para mejoras.
Y, mira, aunque hay días que parece que se pueden sacar las cosas adelante, hay que reconocer que el trato al cliente tiene sus fallos. Me pasó una vez que, después de pagar, el camarero salió corriendo tras de nosotros porque le había saltado un error de cuenta. Su reacción no fue precisamente la que esperas cuando no aseveró ninguna responsabilidad. En fin, con este tipo de cosillas, es difícil recomendar el sitio para algo más que un paseo casual.
En resumen, si te estás preguntando si El Rincón de Salva es un buen lugar para desayunar, la respuesta es que, con los detallitos que te mencioné, tal vez sea mejor explorar otras opciones. La comida puede dejarte con mal sabor de boca y el servicio un poco lento. Así que mejor guarda tus ganas de desayunar aquí para un día en que no te importe tomar un par de cervezas y dejar la comida en un segundo plano. ¡Ya sabes, lo que hay que tener claro es que puedes pasar un buen rato en la terraza!
Qué platos son recomendados en El Rincón de Salva
La verdad es que El Rincón de Salva es uno de esos lugares que, aunque a simple vista parece un bar raro y un poco antiguo, tiene su encanto. Si pasas por la Calle Villa del Prado, 2, es probable que te dé curiosidad su terraza exterior, donde se supone que se puede disfrutar del aire libre, aunque a veces el servicio puede ser un poco lento, especialmente si hay mucha gente. Lo bueno es que, si no te importa esperar un poco, las raciones suelen estar bien tanto en cantidad como en calidad. Pero, como todo, hay un par de cosas que podrían mejorar; el local necesita una actualización, la verdad.
Hablando de la comida, algunos han tenido experiencias un poco más decepcionantes. He leído que han confundido pedidos, como el famoso cangrejo changurro que en realidad resultó ser atún. La respuesta del camarero fue para descolocar a cualquiera, ya que dijo que él no prepara la comida. Y es que, aunque la atención puede ser amable en ocasiones, hay días en los que parece que tienes que perseguir al camarero para poder pedir algo. ¡Es un poco curioso! Por otro lado, las críticas sobre la calidad de los productos son bastante duras, mencionando que parecen más de tipo congelado que elaborados al momento.
A pesar de todo, hay quienes han encontrado una joyita en el Rincón. Un amigo me contó que lleva yendo cada fin de semana porque le encanta la atmósfera y cómo lo tratan. Así que no todo está perdido; parece que hay un par de personas trabajando allí que se preocupan por el servicio. El precio es bastante asequible, alrededor de 10 a 20 euros por persona, y la calidad de las raciones, según algunos, es bastante buena. Si tienes suerte y te atienden bien, podrías salir de ahí encantado.
Ahora, si te preguntas qué platos son recomendados en El Rincón de Salva, la verdad es que la mayoría parece que disfruta de las raciones en general, aunque hay que tener cuidado con los detalles de la carta. Parece que lo seguro serían opciones clásicas, pero en cuanto a los platos más comunes de estos sitios, cuídate porque lo que pidas puede que venga al gusto de otro. En fin, si decides aventurarte, ¡espero que tengas más suerte que yo con la sopa de cocido!
Qué se puede esperar de las hamburguesas en este lugar
Ya te digo, El Rincón de Salva es uno de esos sitios que nunca decepcionan. Fui con unos compañeros y, mira, comimos el menú del día a solo 11 euros. No es broma, esa comida fue un espectáculo. Empezamos con unos judiones de la granja que flipas, venían cargados de chorizo, morcilla y panceta. Era como si los hubiésemos pedido en Segovia, ¡te lo prometo! Y los segundos no se quedaron atrás, estaban bien hechos y con buen sabor. Para rematar, un brownie con helado de vainilla a lo Foster Hollywood que me dejó sin palabras. Y ni hablar del buen vino y la gaseosa que acompañaron todo, además de la amabilidad del personal. ¡De 5 estrellas!
Y si te gustan los calamares, no puedes dejar de pedirlos con una caña. En mi última visita, no había, así que me quedé con las ganas, pero da igual, ya lo he probado en otras ocasiones y son 100% recomendables. El camarero, un chaval muy majo, siempre te hace sentir como en casa. Uno de esos sitios que tiene su acogedor ambiente familiar, ideal para comer. Siempre tienen un menú de mediodía muy bueno y a buen precio, así que si quieres un sitio donde no te atiendan como si fueras invisible, este es tu lugar. La afluencia de gente hace que nunca esté saturado, y siempre te atienden rápido.
Lo único que he escuchado es de una experiencia muy negativa que vivieron unos clientes cuando les hicieron levantarse de la mesa de malas maneras. A veces, parece que hay bares que no entienden que el trato con los clientes importa, y esta gente decidió no volver. Pero, por lo general, tiene una buena relación calidad-precio y el servicio es genial. Todos los empleados son super simpáticos y atentos, lo que hace que quieras volver una y otra vez.
Y sobre las hamburguesas, he oído que también están bastante bien. Si te gusta probar las delicias de cada sitio, puedes esperar un plato que no decepcionará. Aunque no tengo mucha experiencia personal con ellas en El Rincón de Salva, los comentarios que he escuchado apuntan a que son sabrosas y bien hechas. Así que ¡no dudes en darle una oportunidad cuando vayas!
Son famosas las patatas bravas de El Rincón de Salva
La verdad es que El Rincón de Salva se ha ganado su fama entre los vecinos de Arganzuela y más allá. Te vas a encontrar con un menú del día por solo 10 euros que está bastante completo. La terraza es un lugar agradable donde puedes charlar y relajarte mientras disfrutas de una comida sabrosa. Además, la atención es siempre buena, lo que lo convierte en el sitio perfecto para un almuerzo entre amigos o un desayuno rápido antes de empezar el día.
Aunque hay opiniones mixtas, la mayoría de la gente se va con una sonrisa. Algunos han mencionado que sirven raciones generosas y están bien cocinadas. La verdad, si andas por ahí y entras a El Rincón de Salva, sabrás que los platos están hechos con cariño. Y sí, con un poco de suerte, hasta puedes elegir tu propia música en la rockola, lo que siempre es un buen extra que añade un toque divertido a la experiencia.
No obstante, no todo es perfecto. Hay quienes han comentado que el servicio puede ser algo irregular, con relatos de camareros poco amables o lentos en su atención. Pero, oye, eso no le ha restado al encanto del lugar. Se siente como un local de barrio donde puedes ir a comer bien sin romper la hucha, ideal para un picoteo rápido o una comida en familia, y claro, también para esos momentos en que solo quieres relajarte con un par de cañas.
Y sobre esas famosas patatas bravas... Bueno, la verdad es que, aunque no he leído demasiados comentarios específicos sobre ellas, parece que El Rincón de Salva es conocido por servir comida casera, así que las patatas bravas seguramente están bien logradas. Quizás no sean la estrella del menú, pero con la buena cocina que tienen, es de esperar que te dejen satisfecho. ¡Así que no dudes en pedirlas la próxima vez que vayas!