¡Hey! Si todavía no conoces El Viejo Fogón en Calle San Andrés, 14, 28220 Majadahonda, estás perdiéndote una joya que abrió sus puertas en 2006 y se ha convertido en el lugar de referencia para comer en la zona. Está a solo 50 metros del centro, cerquita del mercadillo, y cuenta con un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa. Suelen ofrecer un servicio excepcional, ¡la camarera es un encanto! Siempre atenta y lista para recomendarte el plato perfecto según tu gusto.
La carta se destaca por su cocina actual con toques de fusión mediterránea, y tienen opciones ideales como medias raciones y un menú degustación que está de vicio. Si te apetece disfrutar de una buena comida, puedes visitarlos de martes a domingo, de 13:45 a 16:00 y de 21:00 a 23:00. Para más información, solo llama al 91 639 39 34. ¡No lo dudes, El Viejo Fogón es el lugar perfecto para disfrutar de una excelente comida a buen precio! ️
El Viejo Fogón
Horarios El Viejo Fogón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:45–16:00 |
| miércoles | 13:45–16:0021:00–23:00 |
| jueves | 13:45–16:0021:00–23:00 |
| viernes | 13:45–16:0021:00–23:00 |
| sábado | 13:45–16:0021:00–23:00 |
| domingo | 13:45–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Viejo Fogón
Dónde se encuentra El Viejo Fogón
Si buscas un lugar donde disfrutar de una comida espectacular, El Viejo Fogón es tu sitio. Este restaurante en C. San Andrés, 14, 28220 Majadahonda, Madrid tiene una reputación de cinco estrellas que realmente merece. Te cuento que sus platos son buenísimos y de muy buena calidad. Entre mis recomendaciones, tienes que probar las croquetas líquidas de gamba, el erizo gratinado, el tataki de atún y, por supuesto, el steak tartar. Y de postre, ¡no te olvides del coulant de pistacho! Si vas con alguien, pide medias raciones para disfrutar de más variedad.
Una de las cosas que destaca de este lugar es el ambiente, absolutamente acogedor, discreto e íntimo. Perfecto para una cena romántica o una comida con amigos. La atención del personal es impecable; siempre son muy amables y están dispuestos a aconsejarte en la elección de los platos. Te aseguro que su servicio nunca deja de sorprenderme, ¡es de diez! Si llevas un grupo grande, ellos también saben cómo manejarlo. Raciones generosas para cinco personas y, si algo te gusta, ¡no dudes en pedir más!
Y si te preocupa aparcar, no te angusties. Hay muchas plazas libres y aparcamiento gratuito. Perfecto para que no te preocupes y te concentres en disfrutar la comida y el buen vino. Este restaurante lleva sorprendiendo a muchos desde hace años, y si no lo conocías, es hora de que le des una oportunidad. Me encanta que sigan manteniendo la esencia de un restaurante familiar con un gran gusto por la buena cocina.
Así que ya lo sabes, si te preguntas: ¿Dónde se encuentra El Viejo Fogón? La respuesta es bien fácil: en C. San Andrés, 14, 28220 Majadahonda, Madrid. Dale una oportunidad y vive la experiencia por ti mismo. ¡Te va a encantar!
Desde cuándo está abierto El Viejo Fogón
Y ya que hablamos de El Viejo Fogón, la experiencia en este lugar ha sido una auténtica joya. Desde que cruzas la puerta, ese ambiente acogedor te transporta a otro tiempo. El servicio es de 5 estrellas, como si estuvieras cenando en casa de un amigo que es chef. La atención es increíble y te hacen sentir como un VIP. Si te animas, no te puedes perder el coulant de pistacho, que en serio, es una delicia que debería estar en el top de tus postres este año. ¡Te aseguro que vale la pena el viaje solo por eso!
Para un almuerzo que te sorprenda, el menú ejecutivo a 25€ es simplemente imbatible. La relación calidad-precio es una maravilla. Platos súper bien elaborados y los ingredientes se combinan de una manera que te deja con ganas de más. Amig@s, estos chicos realmente saben lo que hacen. Si te gusta probar platillos diferentes, su carta está llena de opciones originales y, lo mejor, ¡tienen media ración! Así que puedes degustar más cosas sin sentir que te has pasado con las cantidades.
Una cosa más que me encantó fue el ambiente, perfecto para una cena tranquila con tus amigos. Seguro que te toparás con el brioche de pulpo y las setas con crema alioli, que son un par de descubrimientos que valen la pena. Aunque el pulpo no estuvo tan tierno como esperaba, la crema de coliflor lo salvó. De verdad, cada plato tiene su encanto, y la quesada estilo cheesecake es otro que no puedes olvidar.
Y no te preocupes por el parking, aunque encontrar un sitio puede ser un reto, hay opciones gratuitas y de pago cerca. Así que, si decides visitar El Viejo Fogón, que por cierto, lleva abierto desde hace ya algunos años, te aseguro que será una experiencia que querrás repetir una y otra vez. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida se ofrece en El Viejo Fogón
Y qué decir de El Viejo Fogón... ¡Sinceramente me dejó impresionada! Fui a cenar allí anoche con cuatro compañeras del trabajo y, de verdad, ya estoy contando los días para volver. El lugar es precioso, con una decoración que invita a mantener conversaciones largas y disfrutar de cada bocado. Además, es tranquilo y acogedor, perfecto para relajarse después de un día ajetreado. Desde que llegamos, los camareros fueron súper educados y atentos, cuidando de que no nos faltara de nada y explicándonos cada plato que llegaba a nuestra mesa.
Menú variado y sabrosísimo. Yo me pedí el solomillo de vaca con puré y me quedó claro que fue una elección impecable. Y si hablamos de postres, el coulant de pistacho que probé es sin duda el mejor que he tenido en mi vida. Prometo que regresaré solo para disfrutarlo otra vez. Para darles una idea de lo que pueden esperar, los precios más o menos rondan entre 40 y 50 € por persona si quieren disfrutar de una cena sin restricciones, aunque si tienen hambre de serios gourmets, pueden ajustar un poco el presupuesto.
Recomendaciones no faltan, de eso estoy segura. Disfruté de unas croquetas de jamón que estaban para morirse de buenas, y también probé un par de raciones más con mis amigas que nos dejaron en la gloria. La ambiente fue increíblemente fresco y cuidado, lo que hace que la experiencia se sienta aún más especial. El trato fue excepcional, logrando que cada plato se sintiera como una fiesta.
Así que, respondiendo a la pregunta que seguramente están haciendo: ¿qué tipo de comida se ofrece en El Viejo Fogón? Pues bien, la carta está llena de sorpresas, desde croquetas líquidas de gambas al ajillo, pasando por volcán de virutas de foie, hasta llegar al chuletón de vaca vieja madurada. Todo está elaborado con altísima calidad y un toque muy sugerente que hace que quieras probar un poco de todo. ¡No se lo pueden perder!
Hay opciones de raciones pequeñas en el menú
Y hablando de El Viejo Fogón, deja que te cuente que, aunque no es tan conocido más allá de Majadahonda, ¡los que vivimos por aquí sabemos que es un lugar que no puedes perderte! Este sitio tiene una calidad de cocina que deja boquiabierto a cualquiera. Sus croquetas líquidas son legendarias, y si te atreves a probar cosas más elaboradas, las setas con miel y el pulpo con puré de coliflor son, simplemente, una maravilla. Te prometo que cada bocado es una explosión de sabor.
Si ya lo has probado, seguro que coincides en que este es el mejor restaurante de la zona. Después de haber ido varias veces, te aseguro que lo reafirmo sin dudar. La última vez, el steak tartar que elegí estaba perfecto, así como una cola de rape de campeonato que se llevó todos los aplausos. Todo mientras degustábamos un atún de almadraba cortado ultra fino que, sinceramente, podría ganar premios. Eso sin contar las croquetas que eran simplemente un sueño.
El ambiente es acogedor y tiene ese toque rústico-tradicional que te hace sentir en casa. Perfecto para ir a cenar con la pareja, reunir a toda la familia o incluso tener reuniones de trabajo. Y entre semana, el menú de unos 20 euros es una opción que vale la pena. ¡Y no olvides dejar espacio para el postre! Aquel último que probé fue deslumbrante. La relación calidad-precio es de lo mejor, y los aseos, por cierto, siempre están muy limpios, lo cual se agradece.
Y claro, si te preguntas si hay opciones de raciones pequeñas en el menú, eso realmente depende de las especialidades del día. Pero, muchas veces, puedes pedir algunas de las tapas o platos de degustación que te permiten disfrutar de varias cosas sin llenarte demasiado. Así que, aunque vayas con un gran apetito, ¡puedes experimentar un poco de todo y seguir deseando volver!
Qué es el menú degustación y por qué es popular
Y si hablamos de El Viejo Fogón, es imposible no mencionar la calidad de la atención en mesa. Aún me acuerdo de la crema de trufa que nos sirvieron como aperitivo, ¡qué delicia! Con un menú de entre semana que se mueve entre los 20 y 30 €, te das cuenta enseguida de que aquí cuidan los detalles y el sabor es siempre fiable. La verdad, la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 4 de nota, lo que está más que bien si buscas un buen sitio para salir a comer sin absorber toda tu quincena, ¿no?
La última vez que fui, elegí el menú ejecutivo por 22€ y no me decepcionó en absoluto. Había 4 opciones de primero y 4 de segundo para elegir, así que todo el mundo se puede adaptar a su antojo. La lasaña que probé estaba riquísima, y aunque la entraña podía haber estado mejor, ¡era sabrosa! Además, la presentación de los platos, como siempre, era digna de una galería de arte. Sin duda, este lugar es una alegría, y todos mis amigos comparten la misma opinión; las estrellas se alinean en El Viejo Fogón.
Y si buscamos un momento especial, este es el sitio ideal. La carta incluye tapas ganadoras y un montón de exquisiteces; la verdad es que todo lo que comí me dejó con ganas de más, especialmente el steak tartar con tuétano. Además, un buen consejo: si eres de esos que le gusta el besugo, quizás deberías pensar en que no hay nada como lo de la región. Pero, ¡ojo!, los precios van de la mano con la calidad, por lo que es bueno conocer la carta y reservar, porque se llena enseguida.
Ahora, sobre el menú degustación, es un concepto que está ganando mucha popularidad. Consiste en una selección de pequeños platos que te permiten probar una variedad de sabores y presentaciones del menú del restaurante. Ideal para aquellos que no pueden decidirse por un solo plato, y aun más en un sitio como este, donde todo está para chuparse los dedos. Permite además apreciar la creatividad del chef y disfrutar de un momento gastronómico completo. En resumen, en El Viejo Fogón tienes una experiencia que te atrapa con cada bocado.
Cuáles son los horarios de apertura de El Viejo Fogón
Y lo mejor de todo es que El Viejo Fogón se ha convertido en uno de esos lugares que no puedes dejar de recomendar. Desde que lo descubrí, me he vuelto un fanático. Cada visita ha sido un festín para los sentidos. La comida tradicional modernizada es todo un acierto; tienen una selección de platos que realmente destacan, como el saam de asado de tira y las setas con alioli de miel. Si quieres algo más marino, el erizo de mar es un verdadero lujo. Y ni hablar del postre; el coulant de pistacho es simplemente top, y eso que soy pastelera, ¡así que sé de lo que hablo!
Las raciones son perfectas para compartir, y si no quieres llenarte demasiado, siempre puedes optar por media ración, lo que es un gran plus. Es cierto que no es el sitio más barato, pero te aseguro que vale cada euro. El servicio es otro punto a destacar; los camareros son súper atentos y siempre tienen una sonrisa. Si tienes alguna duda, no dudes en preguntar, porque están ahí para ayudarte en todo momento. Me parece que se llevan un 10 en atención al cliente.
Y te cuento, la atmósfera es bastante tranquila, ideal para disfrutar de una cena en buena compañía. He probado casi todos los platos - de hecho, necesito volver a ponerme al día con las fotos, porque me he olvidado de documentar algunos de los mejores. ¡Como la mini croqueta que tienen de aperitivo! Por cierto, el caldito que la acompaña es un deleite del que no te podrás deshacer. Y, si te gusta el ceviche, ¡el de pez limón con leche de coco es un must!
Ahora, para que lo tengas en cuenta, El Viejo Fogón abre sus puertas de martes a sábado de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:30, así que ya tienes la excusa perfecta para hacer una reserva y disfrutar de su increíble propuesta gastronómica. No dudes en visitarlo, ¡te prometo que no te vas a arrepentir!
En qué días de la semana se puede visitar El Viejo Fogón
¡Ya te digo que El Viejo Fogón es un verdadero templo gastronómico! Cada vez que vas, te sorprenden con sus creaciones que son un verdadero placer para los sentidos. Hacer un menú degustación es casi una obligación; tienen unos sabores delicados y bien presentados que te dejarán con ganas de más. La última vez que fui, Jesús nos atendió con un mimo que se nota en cada detalle. ¡No te lo pierdas, porque realmente merece la pena de principio a fin!
Y si hablas de la calidad del servicio, no puedo dejar de mencionar lo súper simpáticos y atentos que son los meseros. Te hacen sentir como en casa, y eso se agradece mucho, sobre todo si vas para celebrar algo especial, como un cumpleaños. Para nosotros, el ambiente fue perfecto y hasta le pusieron una velita a mi pareja en el postre. Fue un detalle que encantó. Volveremos, ¡no hay duda de eso!
En cuanto a la comida, todo lo que probamos estaba riquísimo. Empezamos con unas croquetas de jamón que estaban de 9/10, y luego pasamos a la lubina con patatas fritas que estaba muy fresca y perfectamente frita. Sin embargo, debo admitir que el ceviche no me convenció tanto; le faltaba un poco de marinado. Pero en general, cada plato tenía su toque único y la presentación es simplemente espectacular.
Así que, si estás por Majadahonda y te preguntas cuándo puedes visitar este maravilloso restaurante, ¡esto es lo mejor! Está abierto de martes a domingo, así que ¡no hay excusa para no disfrutar de una buena cena allí!
Cómo es el ambiente del restaurante
Si hay un lugar que me tiene completamente enganchado, ese es El Viejo Fogón en C. San Andrés, 14, Majadahonda. ¡De verdad que no puedo dejar de hablar de lo sorprendente que es! Desde que lo descubrí hace unos 7 meses, sigo repitiendo que la experiencia es espectacular. Lo primero que me encanta es la tranquilidad del lugar; te sientes como en casa, pero con un toque de elegancia que no se encuentra en todas partes. La forma en que tratan el producto y al cliente es simplemente excepcional. Y los camareros, ¡qué buena onda! Siempre están ahí para recomendarte lo mejor del menú. Así que un gran aplauso para el equipo. ¡Gracias, chicos!
Ahora, si hablamos de la comida, prepárense porque es una auténtica maravilla. Desde los entrantes hasta los postres, todo está bien elaborado y original. Me acuerdo de haber probado el tartar de atún y los chipirones por recomendación de los camareros, y qué acierto. La calidad de los platos es impresionante, y aunque el precio es un pelín elevado (entre 40 y 60€ por persona), de verdad que vale la pena. Lo mejor es que después de cada visita, siento que siempre salgo con nuevos platos favoritos. ¡Definitivamente, me estoy volviendo un habitual aquí!
Hacía mucho que no cenábamos tan bien como lo hicimos la última vez. La atención es insuperable; todos los camareros son educadísimos, lo cual es un must para mí. Pedimos un montón de cosas riquísimas, como el tomate con burrata, que estaba delicioso, y el saam de cigala, aunque un poco caro, era un bocado que se deshacía en la boca. Y ni hablar del tataki de atún y los chipirones, que te dejan pensando en volver al día siguiente. Para rematar, no te vayas sin probar la torrija — un final perfecto para la cena. Sin duda, es un lugar que estoy ansioso por recomendar y volver a visitar otra vez.
Y en cuanto al ambiente, ¡es una mezcla genial! El restaurante cuenta con una terraza enorme y un comedor interior muy bien decorado, donde la estética va desde lo tradicional hasta lo pop, con algunos cuadros abstractos que le dan un toque especial. Además, hay un buen distanciamiento para quienes se preocupan por ello, así que te sientes cómodo y relajado. Las luces y la música crean una atmósfera acogedora pero elegante. Ideal para cenar en pareja, con amigos o incluso celebrar algo especial. Así que, si no has ido, no sé a qué estás esperando. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!
Cuál es la calidad del servicio en El Viejo Fogón
Y hablando de buena comida, El Viejo Fogón es uno de esos lugares que realmente no puedes dejar pasar si estás en Majadahonda. Está en C. San Andrés, 14, y te prometo que una vez que entres, te envuelve una atmósfera muy acogedora. La decoración es una mezcla de rústico y moderno que te hace sentir como en casa, pero con ese toque especial de un buen restaurante.
Lo que más destaca, sin lugar a dudas, es su carta de platos caseros. Tienen una variedad que va desde tapas tradicionales que son perfectas para compartir, hasta platos más elaborados que son un verdadero festín. Y si eres amante de la carne, no puedes dejar de probar su cochinillo asado; está tan tierno que se deshace al tocarlo con el tenedor. Dicen que la tradición se lleva a la mesa y aquí, lo sabes bien cuando saboreas cada bocado.
Y si piensas que la comida es lo único que importa, piénsalo de nuevo. El servicio es otro de los puntos fuertes de El Viejo Fogón. Los camareros son realmente amables y te hacen sentir como si fueras parte de la familia. Siempre tienen una sonrisa en la cara y parecen disfrutar de lo que hacen. Te ayudan a elegir entre las opciones del menú, y si tienes alguna pregunta, no dudarán en contarte más sobre los ingredientes frescos que utilizan.
Así que, ¿cuál es la calidad del servicio en El Viejo Fogón? Te diré que es excepcional. No sólo te traen la comida a la mesa, sino que saben cómo hacerte sentir bienvenido y apreciado. En resumen, si buscas un lugar donde la comida sea deliciosa y el trato sea de diez, este es tu sitio. ¡No te arrepentirás!