¡Oye, si buscas un lugar donde comer delicioso en Boadilla del Monte, no puedes perderte el Mesón Gallego O'Carro! Ubicado en Avenida Siglo XXI, 9, este restaurante se ha convertido en un verdadero referente para los amantes de la comida gallega y castellano-leonesa. Imagínate disfrutando de platos típicos como empanadas fantásticas, pulpo tierno y pescados frescos, todo preparado con productos que llegan directamente de Galicia. Su menú diario no solo es riquísimo, ¡sino que además tiene precios muy ajustados!
Y no podemos olvidarnos del servicio: la atención de los camareros es de diez, lo que hace que tu experiencia sea aún mejor. La terraza es ideal para esos días de calor, donde puedes relajarte y disfrutar de un buen plato. Eso sí, a veces puede haber altibajos en su gestión, pero en general, la gente siempre sale super contenta. Así que, si estás en la zona, no dudes en llamar al 916 33 87 09 o visitar su web para ver qué te apetece comer. ¡Seguro que repetirás!
Mesón gallego O'carro siglo XXI
Horarios Mesón gallego O'carro siglo XXI
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–1:30 |
| martes | 12:00–1:30 |
| miércoles | 12:00–1:30 |
| jueves | 12:00–1:30 |
| viernes | 12:00–1:30 |
| sábado | 12:00–1:30 |
| domingo | 12:00–1:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón gallego O'carro siglo XXI
Dónde se encuentra el Mesón Gallego O'Carro en Boadilla del Monte
¡Hola a todos! Quiero contarles sobre mi última experiencia en el Mesón Gallego O'Carro, un restaurante que ya habíamos visitado varias veces, y el sábado pasado decidimos regresar. Está ubicado en Avenida Siglo XXI, 9, 28660 Boadilla del Monte, Madrid, y como siempre, llegamos con ganas de disfrutar de buena comida gallega, pero esta vez la cosa tuvo sus altos y bajos.
Primero, hablemos de la comida. El codillo gallego fue, sin duda, lo mejor de la noche; estaba espectacular. Pero, como siempre, hay cosas que no salieron tan bien. Las alcachofas (2/10) simplemente no estaban frescas, sabían a lata. Las navajas (4/10) estaban duras y, bueno, ¿qué les puedo decir del solomillo? (0/10) Estaba seco y sin sabor; casi no pudimos comerlo. Los mejillones (8/10) y la sepia (6/10) rescataron un poco la situación, pero la verdad es que dejamos la cena con un sabor bastante irregular.
Sobre el servicio, podemos decir que era un poco un cóctel de emociones. Tuvimos una camarera super amable y profesional, pero también un encargado con una actitud bastante desagradable. Y una anécdota que hay que contar: cuando pregunté sobre unas parrochas y su estado (ya saben, por el tema de alergias), el segundo camarero no parecía tener la más mínima idea de lo que estaba diciendo. Claro, la chica que nos atendió luego me confirmó que eran frescas. Así que, ¡atención! Creo que la dirección del lugar debería formar mejor a su equipo en estos temas.
En resumen, fue una noche con momentos buenos y otros que dejaron que desear. Así que, si se animan a pasar por el Mesón Gallego O'Carro, ya saben lo que les puede esperar. ¡No se olviden de probar el codillo y esperemos que tengan más suerte con el resto de la comida! ¿Y si no, siempre está la opción de los postres, que estaban bastante buenos, con tartas de chocolate y queso.
Qué tipo de comida ofrece el Mesón Gallego O'Carro
Y vaya que si hay que hablar de Mesón Gallego O'Carro, ¡porque es simplemente espectacular! No es que yo diga que todo lo que he probado allí sea 5 estrellas, ¡es que realmente lo es! Cada vez que paso por Av. Siglo XXI, me arrastro hasta su puerta porque el menú es una delicia, y lo mejor de todo, es que la calidad de la comida es siempre de 10. Si eres de los que disfrutan de un buen gambón a la plancha, definitivamente tienes que probar el suyo, porque está para chuparse los dedos. Aunque si decides ir a comer de menú no hay reservas, yo jamás he tenido problemas para encontrar mesa; el lugar es grande y hasta tienen una terrazaza que es el sueño de cualquier amante de la buena comida al aire libre.
Una de las cosas más gratas de este sitio es el ambiente. El personal es súper amable, siempre con una sonrisa en la cara y muy atentos a todo. En mi última visita, me animé a probar el pulpo a la gallega y, no sé si es que estaba especialmente inspirado, pero no puedo dejar de recomendarlo. Y ya ni hablar del arroz con bogavante; es otro nivel, solo de pensarlo se me hace agua la boca. Si te soy sincero, no hay un solo plato que me haya decepcionado. El solomillo de ternera y el rabo de toro son un par de joyas que hay que probar también, ¡y no olvides dejar espacio para las filloas caramelizadas de postre! Brutas, brutales.
Sí, es verdad que en la calle puede ser un poco complicado aparcar, la vida del chef es dura, lo sé. Pero con un poco de paciencia seguro encuentras un hueco. Además, lo que realmente importa aquí es la comida que te vas a zampar. Si te preguntan qué tipo de comida ofrece Mesón Gallego O'Carro, piensa en delicias gallegas que van desde el pulpo a feira hasta las zamburiñas a la plancha, pasando por oreja a la plancha y un lacón que es un abrazo al alma. Así que ya sabes, si quieres comer bien y pasar un buen rato, ¡este es el sitio!
Cuáles son algunos de los platos típicos que puedo encontrar en el menú del restaurante
Y bueno, ya que estamos hablando de nuestras andanzas por el Mesón Gallego O'carro en Boadilla del Monte, no puedo dejar de lado lo que nos pasó la última vez. Imagínate, éramos 20 personas y había que hacer malabares para que todos estuvieran contentos. Un lío total. Solo una de las chicas quería el menú de 13 euros y el resto se decantó por el de 23, que traía el cachopo de la casa. Pero entre el camarero, que se empeñó en decir que no podían reservar por menos, y las charlas para que no se armara el lío, la cosa se fue de las manos. Al final nos cobró lo que estábamos pidiendo, pero vaya forma de empezar la experiencia.
A pesar de los tropezones con el servicio, hay que reconocer que la comida salió del todo bien. Te lo digo sinceramente, nada que criticar en lo que comimos. La comida, por lo que valía, tiene un nivel decente. Aunque la experiencia nos dejó un mal sabor, al menos los platos estaban a la altura. 4 estrellas por la comida, pero el 1 que le doy al servicio lo dice todo. ¡Una pena que la experiencia no haya sido genial, porque veníamos con muchas ganas de probar!
Y no quiero olvidarme de que en el O'carro hay cosas riquísimas. Por ejemplo, el lacón a la gallega lo piden mucho, y si tienes la suerte de caer en un buen día, sus judiones son gloriosos. Además, si te gusta la salsa de orégano, las zamburiñas a la plancha son otra maravilla en el menú. Otro plato que sorprende es la oreja a la plancha; si nunca lo has probado, te animo a que te lo des un capricho. Así que nada, aunque la primera visita fue un caos en términos de servicio, la comida sale bastante bien. Pero eso sí, dudo que volvamos a hacer una reserva para tantos, ¡mejor disfrutamos en otro lugar!
El restaurante utiliza productos frescos de Galicia
La verdad es que el Mesón Gallego O'carro en Boadilla del Monte ha sido una grata sorpresa. Con 4 estrellas, el lugar habla por sí solo: el servicio es excelente y a veces, cuando hay suerte, te toca un camarero que, desde el primer momento, te hace sentir como en casa. La carta está repleta de delicias; los tibones y las gambas son simplemente increíbles, pero lo que realmente me voló la cabeza fueron las zamburiñas, ¡no te las puedes perder!
Si buscas un sitio donde comer buena cantidad sin arruinarte, este es tu lugar. Yo recuerdo que comimos en un evento familiar y, a pesar de llevar un montón de platos a la mesa, el precio por persona se mantuvo entre los 10 y 20 euros. Y con eso te llevas platos que están bien servidos y sabrosísimos, ¡como el pulpo a feira! El local también es muy amplio, así que si vas con un grupo, no hay problema en encontrar espacio.
Lo mejor de O'carro es que han tenido su tiempo para pulir detalles. En mi última visita, el personal fue excelente, y aunque tuvimos un pequeño malentendido con el menú, la responsable fue super amable y nos ayudó a solucionarlo. Hay que reconocer que tienen un buen ojo para la atención al cliente, lo cual lo convierte en uno de mis restaurantes favoritos en la zona. Y los calamares... ¡Dios, son una locura!
Por si fuera poco, la calidad de los platos es innegable. En mi experiencia, he disfrutado de una paletilla de cordero a baja temperatura que se deshacía en la boca, ¡y ni hablar del entrecot! El ambiente es muy agradable y para coronar la velada, el hecho de que te ofrezcan un chupito al final solo añade puntos. ¿Y qué tal la frescura de sus productos? Pues sí, el restaurante hace hincapié en que utilizan productos frescos de Galicia, así que cuando pidas algo del menú, puedes estar seguro de que está preparado con lo mejor. Sin duda, repetiremos.
Ofrecen un menú diario en el Mesón Gallego O'Carro
Vaya, la otra noche en el Mesón Gallego O'Carro fue toda una experiencia entre amigos del trabajo. Nos decidimos por un menú de cena a 35 euros la cabeza, donde cada ración era para cuatro personas. La verdad es que, aunque estaba todo bastante rico, la cantidad se sentía un poco escasa. Hubo momentos en los que una ración digna no caía mal, ya sabes, porque ¡la risa y el hambre van de la mano! El vino estaba decente y los postres también eran para compartir, lo que le daba un toque más divertido a la cena.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Por ejemplo, uno de los aperitivos que nos pusieron fueron unas patatas fritas que, seamos honestos, no estaban a la altura del resto de cosas que ofrecían. ¡En serio! Patatas fritas en un mesón gallego… ¡Qué atraso! Y ya ni hablemos de la carne de rubia gallega que pedimos poco hecha; llegó tan fría por dentro que tuvimos que ponerla en un plato caliente para que no pareciera que venía directamente del congelador. Aunque al final, el sabor y la textura estaban muy buenos, y los mejillones a la marinera ¡totalmente top! Eso sí, el servicio andaba algo acelerado, como si estuvieran corriendo para ponerse en forma.
Ahora, si hablamos de una experiencia realmente negativa, no puedo dejar de mencionarte lo que pasó en otra visita. Pedimos el menú del día y el caos fue total. Los camareros no tenían ni idea de lo que llevaban, y el ragu de ternera que me sirvieron parecía de otro planeta, lleno de grasa y seco. Terrible. Y claro, el ambiente no ayudó, ya que unos camareros de malas maneras te quitaban los platos antes de terminar. Sin duda, esa fue una experiencia para olvidar.
En cuanto a si ofrecen un menú diario en el Mesón Gallego O'Carro, parece que sí lo tienen, pero según algunas opiniones, la calidad y el servicio pueden ser muy variables. Algunos afirman que el menú es bastante decepcionante, así que podría ser mejor pensarlo dos veces antes de probarlo. Si decides ir, ¡espero que tengas más suerte que algunos de los que compartieron su experiencia!
Los precios del menú diario son accesibles
Y bueno, parece que el Mesón Gallego O'carro tiene sus altibajos. Hace un par de semanas, fuimos a probar el menú del día y, sorpresa, nos topamos con una negativa rotunda por no tener reserva. El que nos atendió por teléfono, un señor bastante cortante, no solo se negó a reservarnos, sino que nos dejó con la sensación de que un menú de 13€ por persona no le interesaba. ¡Vaya manera de tratar a un cliente! Claro, si ya desde el principio te hacen sentir como un estorbo, pues lo más probable es que no quieras volver, y menos a reservar algo tan simbólico como un menú del día.
Por otro lado, cuando logramos disfrutar de la comida, la experiencia fue completamente diferente. La comida es, sin duda, lo que realmente rescata al lugar. Algunos platos como el rodaballo, las navajas a la plancha, y el pulpo a feira son simplemente imperdibles. Y aunque el servicio fue amable en general, esa encargada siempre parece tener un día malo. Aun así, a veces, el ambiente y la comida hacen que se te olvide un poco el trato seco que te pueden dar.
Ese contraste en las opiniones deja claro que la calidad de la comida es sobresaliente. Si decides probar los desayunos, no te pierdas la famosa “gallega”; dicen que son espectaculares. Y lo mejor es que el menú del día tiene una relación calidad-precio bastante buena, aunque el episodio con la reserva nos dejó un mal sabor de boca. En resumen, si te preguntas si los precios del menú diario son accesibles, la respuesta es que sí, son bastante razonables, pero la actitud de algunos del personal puede hacer que prefieras pensar en otra opción.
Cómo es la atención al cliente en el Mesón Gallego O'Carro
Y ya que estamos hablando del Mesón Gallego O'Carro siglo XXI, hay que hacer mención de lo bien que se come ahí, especialmente si disfrutas de la cocina tradicional gallega. La calidad de los platos es bastante buena, y las raciones son generosas, por lo que te quedas satisfecho sin necesidad de arruinarte, algo que siempre se agradece. He estado allí en varias ocasiones y diría que el precio por persona oscila entre 20 y 40 €, dependiendo de si optas por una buena cena o solo un par de cervezas y tapas.
Una de las cosas que más me ha sorprendido en mis últimas visitas es el servicio. El personal es súper amable, y en especial, el camarero Ramiro se lleva un aplauso. Es un profesional del sector que siempre está pendiente de que no falte nada en tu mesa, y eso se siente. La comida llega rápido y el ambiente es acogedor, lo que lo hace ideal tanto para un almuerzo con colegas como para una cena más íntima.
Y, claro, si buscas recomendaciones, no puedes dejar pasar las zamburiñas, son de lo mejor que puedes encontrar en Madrid. El solomillo también está en la lista de triunfadores, aunque he escuchado que no siempre es uniforme, así que tal vez mejor preguntar antes. ¡Ah! Y no te olvides de probar el rodaballo y las parrochas con pimientos de Padrón; ¡una maravilla!
Ahora, sobre la famosa pregunta que todos se hacen: ¿cómo es la atención al cliente en el Mesón Gallego O'Carro? En general, la mayoría de las experiencias son excelentes, con un servicio rápido y un trato amistoso, aunque, como en cualquier lugar, hay excepciones. En algunos casos se ha reportado que la encargada no es tan paciente, pero esto no es lo habitual. En líneas generales, el buen ambiente y las sonrisas son parte de la experiencia, así que definitivamente vale la pena darle una oportunidad.
Es posible disfrutar de una comida en la terraza del restaurante
Y siguiendo con la buena vibra que se siente al hablar de O'Carro, tienes que saber que sus platos del día nunca decepcionan. Si te apetece comer en un sitio donde la calidad es evidente, no dudes en pedir el menú especial. Aunque he oído que a veces los primeros, como las alcachofas, están riquísimas, hay que tener cuidado con el tema de la temperatura en los platos. Esa vez pedí unos chipirones y... bueno, llegaron un poco fríos, pero creo que era porque había demasiada gente y el servicio estaba a tope. Pero en general, te prometo que el ambiente es súper agradable, ideal para disfrutar de una buena charla con amigos.
Hablando de precios, aquí la relación calidad-precio es un gran punto a favor. Imagina que por tan solo 30 euros puedes disfrutar de un kilogramo de gambones a la plancha junto con un riquísimo vino blanco Ribeiro y pan. ¡No hay que pensarlo dos veces! Además, el trato del personal es realmente atento; se hacen sentir como en casa y eso siempre es un plus. Aunque hay que mencionar que no hay servicio adaptado para discapacitados, lo cual podría ser un tema a mejorar.
Y si eres de los que disfrutan de un buen postre, aquí hay opiniones mixtas. Algunas personas han mencionado que los postres no son del todo naturales y que podrían mejorar en ese aspecto. Pero, ¡vaya! Quien lo ha probado dice que la tarta de queso es un must, así que no está de más darle una oportunidad.
En cuanto a la terraza, no te preocupes; es definitivamente posible disfrutar de tu comida al aire libre. Imagina saborear esos gambones a la plancha con una copa de Ribeiro mientras disfrutas del ambiente exterior. Así que si el clima acompaña, ¡no dudes en quedarte a comer en la terraza! Todo es posible en O'Carro, porque aquí lo importante es que cada comida sea memorable.
Hay recomendaciones para días calurosos en el restaurante
Y ya que hablamos de O'carro, no puedo dejar de mencionar lo estupendas raciones que sirven. Aciertan de pleno con la preparación y presentación de los platos. Desde las parrochas con pimientos de Padrón, que son un must, hasta las tapas que son ideales para compartir. Es uno de esos lugares en los que puedes disfrutar de una cena rica sin que se te dispare el presupuesto, ya que por persona andas en un rango de 20 a 30 €. Perfecto para una salida con amigos o una cena relajada después de un día largo.
Eso sí, un pequeño pero: si decides ir en grupo grande, ten en cuenta que el ruido puede ser bastante excesivo. A veces resulta complicado mantener una conversación. La verdad, el ambiente en sí deja un poquito que desear, especialmente cuando hay mucha gente, pero lo compensa todo el hecho de que te obsequian con unos fenomenales chupitos al final de la comida. Es un gesto que siempre se agradece, ¿verdad?
Me ha pasado que en otras ocasiones he recibido un servicio que, bueno, fue un poco lento y desganado. Si tienes la mala suerte de topar con un camarero que parece estar en otra dimensión, puede que la experiencia no sea tan fluida. Pero, en general, la atención suele ser muy correcta, así que no te desanimes si un día no sale como esperabas.
Y hablando de tiempo, si planeas ir en un día caluroso, una buena opción sería buscar esos plazas de aparcamiento que hay disponibles por la zona. Así no tendrás que darle vueltas buscando un sitio. También hay opciones de aparcamiento en la calle que, aunque sea de pago, te ahorrarán ese extra estrés. Además, el restaurante tiene un ambiente acogedor que se siente bastante relajado, ¡así que no dudes en disfrutar de una buena comida gallega!