¿Buscando un buen sitio para disfrutar de mariscos frescos y platos de cocina andaluza? ¡Déjame recomendarte La Gitana, un restaurante que nos encantó! Nos lo habían comentado varios amigos y, sinceramente, todo lo que probamos fue genial. Comenzamos con un delicioso pulpo y unas zamburiñas que estaban de otro mundo. La calidad de los ingredientes salta a la vista, ya que trabajan solo con materia prima de primera calidad que compran directamente en las lonjas de distintos puertos de España.
Después de esas delicias, continuamos con una merluza espectacular que nos dejó sin palabras. La atmósfera es muy acogedora, con azulejos en las paredes y un salón con techo corredizo que se adapta a cualquier clima. ¡Incluso tienen una terraza climatizada para esos días especiales! Si andas por Boadilla del Monte, no dudes en pasar por Avenida del Siglo XXI, 13. El lugar es 100% recomendable y, tienes que probar su jamón y fritura, ¡te aseguro que te van a encantar!
Restaurante la Gitana
Horarios Restaurante la Gitana
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–24:00 |
| martes | 12:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante la Gitana
Dónde se encuentra el restaurante La Gitana
¡Hola, grupo! Quería contarles sobre nuestra reciente visita al Restaurante La Gitana en Boadilla del Monte. La verdad es que ya habíamos ido varias veces al de Majadahonda, pero nunca al de aquí, y después de esta cena, me alegra decir que ¡estuvo genial! Nos decidimos a ir una noche, ya que nos queda más cerca de casa y, sinceramente, fue un gran acierto.
Cenamos bajo techo porque la terraza estaba un poco fría, y debo mencionar que el camarero fue super atento y agradable con nosotros, algo que se agradece cuando sales con un bebé. La carta no es tan extensa como en otros lugares, pero eso no fue un problema. Pedimos una ensalada de tomate y gambas para compartir, y luego elegimos carne y pescado. Todo estuvo realmente delicioso y no me pareció caro para lo que comimos; más que correcto, diría yo. ¡Sin duda volveremos!
Por otro lado, hay que destacar que también hemos ido en otras ocasiones y la experiencia ha sido mayormente positiva. La terraza es un encanto, y si te gusta cenar al aire libre, ahí realmente se está de maravilla. Probamos varios platos recomendados como las alcachofas y el arroz caldoso; aunque el postre podría ser un poco más generoso, en general, la atención y la calidad de los platos nos gustaron.
Eso sí, no todo fue perfecto. En una visita nos tocó un poco más de ruido del deseado y las raciones, aunque ricas, eran algo justas en comparación con el precio. Es curioso cómo algunos detalles pueden restar un poco a la experiencia, como que cobren el pan, algo que a muchos nos parece un desacierto. Pero, en fin, la comida estaba bien y el servicio, de diez.
Y para los que no lo saben, el Restaurante La Gitana se encuentra en la Avenida Siglo XXI, 13, 28660 Boadilla del Monte, Madrid. ¡Así que ya saben, si les apetece un buen marisco o unas gambas bien preparadas, este sitio es una gran opción!
Qué tipo de cocina ofrece La Gitana
La última vez que fuimos a La Gitana, ¡fue una experiencia que no defraudó en absoluto! La comida sigue siendo espectacular y si eres de los que disfrutan del buen marisco, este es tu sitio. Como en cada visita, nos deleitamos con las croquetas y las zamburiñas a la plancha. La textura y el sabor son siempre de 10. ¡Y ni hablar del arroz a banda que no puedes dejar de probar! Es un plato que nunca falla, y siempre nos deja con ganas de más. Esto ya es como una tradición entre nosotros: probar algo nuevo, pero siempre volver a los clásicos.
Aunque hay que decir que el ambiente puede ser un poco variado. A veces no está muy lleno y se siente relajado, pero otras lo hemos notado un poco más, digamos, *normalito* en cuanto a decoración. Sin embargo, lo que realmente importa aquí es la comida, ¿no? Cada vez que nos sentamos en la mesa, el sabor es lo que nos lleva de vuelta. En nuestro último almuerzo, el rape fue la estrella; lo pedimos y todos coincidimos en que era el mejor plato de la noche. Perfectamente cocido, jugoso y sabroso, ¡simplemente delicioso! Y aunque el servicio era un poco lento al principio, el camarero terminó siendo super amable y atento.
Hemos tenido alguna experiencia no tan buena, como esa vez que el servicio se descontroló un poco. Pero vamos, son momentos. La calidad de los ingredientes que utilizan es notable, desde calamares hasta arroz caldoso, todo está hecho con mucho cariño y eso se siente. Así que, en general, parece que siempre hay más aciertos que deslices; ¡ideal para esas cenas donde no sabes bien dónde ir!
Ahora bien, ¿qué tipo de cocina ofrece La Gitana? Para resumirlo, se podría decir que es una mezcla deliciosa de mariscos frescos y arroces, con un enfoque en la cocina mediterránea. Desde pescados a la parrilla hasta tapas que te hacen la boca agua, aquí hay algo para todos los gustos. Así que, si te apetece salir a comer con amigos o simplemente disfrutar de una buena cena, La Gitana es sin duda una opción más que recomendable.
Cuáles son algunos de los platos recomendados en La Gitana
Como te decía, La Gitana ha tenido sus vaivenes, pero la verdad es que el ambiente sigue siendo bastante agradable, incluso con todo lo que nos ha traído el coronavirus. Aunque, admito que ya no es el mismo lugar de antes. A pesar de todo, disfruté de una ginger ale estupenda que me sorprendió, y eso que no soy muy de tragos. El lugar es bien frecuentado y, por lo que veo, están haciendo lo posible por mantener un ambiente acogedor.
La comida es de calidad, aunque hay detalles que me parecen un poco anticuados. Por ejemplo, me sorprendió que no incluyeran vinagre de Módena en la ensalada. La verdad, la hicieron un pelín más dulce de lo que me gusta, pero la calidad de los ingredientes es alta, así que estoy seguro de que volveré. Si cuentas unos 30-40 euros por persona, te aseguro que vale la pena para disfrutar de su arroz caldoso y otros platillos. Además, el servicio es excelente. Siempre están en movimiento, y eso se agradece.
No puedo dejar de mencionar cómo cuidan los detalles. La mantelería, los cristales y la vajilla están siempre en perfecto estado. Pedí boquerones y rabas, y no puedo estar más contento. Las torrijas con helado de postre son una auténtica delicia—te aseguro que lo disfrutarás. A pesar de que el local estaba completo, no me importó esperar un poco. Los camareros son súper amables y hacen lo que pueden para que la espera sea lo menos incómoda posible.
Si decides tapear, no te olvides de probar las gambas a la plancha; son un clásico que no decepciona. Y aunque tuve la oportunidad de disfrutar de una ensaladilla que me sorprendió por su sabor, hay algunos comentarios que parecen evidenciar que el trato a los clientes podría mejorarse un poco. Pero bueno, volviendo a lo importante, los platos recomendados en La Gitana incluyen el sitio obligado de su arroz caldoso, sus boquerones, las rabas, y claro, no puedes dejar de probar las torrijas con helado. En resumen, el lugar tiene su esencia y merece una visita, pero siempre con una mente abierta.
Qué ingredientes utilizan en sus platos
Y bueno, si ya estás pensando en pasar por La Gitana, te cuento que es un lugar que, a pesar de sus altibajos, suele ser un clásico en la zona. La fritura de pescado puede que ya no sea lo que era, pero, en general, la comida está decente. Lo que realmente brilla aquí son las zamburiñas y las anchoas, ¡son espectaculares! Y ni hablemos del personal; siempre están muy atentos y son super serviciales. Te sentirás como en casa, sobre todo en la terraza. Es de las mejores, con un ambiente muy agradable y suficiente distancia entre mesas. Es ideal para picar algo entre amigos sin preocuparte de quedar mal.
Ahora, eso sí, hay quienes no han tenido la misma suerte. He escuchado de experiencias que no tienen desperdicio, como esa vez que el rabo de toro llegó frío y un rape que parecía más goma que otra cosa. Lo peor fue la paella: cara y con poco marisco, cuando uno espera que sea un festín del mar. Y si el servicio es lento y poco amable, pues la experiencia se va al garete. A veces, pagar casi 50 euros por comensal sin vino ni postre es una locura si la comida no acompaña. Pero, claro, esas experiencias son más bien excepciones, ¿verdad?
Aunque muchas veces estoy contento con el lugar. Tienen un buen equilibrio entre calidad y precio, al menos en los menús, que son bastante razonables. Recomiendo que te animes a pedir sus pescados o, si estás en modo arroz, el arroz caldoso es un acierto seguro. Además, sus frituras están bien elaboradas, nada de dejarlas a la suerte. Eso sí, lo que es clave es que, a veces, los errores en la cocina pueden ser un poco molestos, como servir un plato comenzado en otra mesa. Pero, vamos, lo importante es que parece que la mayoría vuelve contenta.
Por último, una preguntita que seguro te haces: ¿qué ingredientes utilizan en sus platos? Pues lo que se sabe es que tienen una buena variedad de pescados frescos y productos del mar que suelen ser la estrella del menú. Claro que el trato y la atención también cuentan, y si tienes suerte, disfrutarás de una experiencia muy buena. Así que si decides ir, ¡espero que todo sea de maravilla!
De dónde obtienen la materia prima del restaurante
Y un día decides probar el Restaurante La Gitana, pensando que sería una maravilla, pero la experiencia se convierte en todo lo contrario. Apenas te sientas y ya sientes la presión de los camareros, como si estuvieras en una carrera y no en un restaurante. ¿No es un poco agobiante recibir el postre y la cuenta sin haber terminado el segundo plato? ¡Vaya desastre! Es una pena, porque los precios no son precisamente para tirar cohetes. Lo que pagas debería al menos asegurarte un servicio decente, y definitivamente aquí no lo encontraron.
Hablando de precios, ya viste que las raciones son pequeñas y, para colmo, algunos platos son realmente mediocres. El famoso arroz con bogavante que prometía ser una delicia terminó sabiendo a pastillas de caldo. Eso no es algo que esperas en un sitio que promete lo que ellos hacen. Y lo de la carta de postres... Recitar postres, la verdad, se siente más como una presentación de teatro que como algo serio en un restaurante. Ni hablar, quizás la carne se salvó un poco, pero ¡es demasiado poco para alegrarse!
A veces parece que las cosas no pueden ponerse peor, pero entramos y el olor a letrina nos dio la bienvenida. Te preguntas si hay un problema con las tuberías o si llegan directamente de la selva. Lo único que se dejó comer fueron algunos entrantes, pero si se va a cobrar más de 20€ por segundo, debería ser algo que te haga soñar, no algo que te haga llorar por lo que pagaste. Es como hacer un día de campo en la piscina del sobrino en lugar de un paseo por la costa.
Lo curioso es que aunque hemos escuchado cosas malas, hay quienes dicen que vuelven porque les encanta la terraza. Puedes encontrar un menú a buen precio que, según dicen, es de lo mejor. Platos como gambas a la plancha y frituras que parecían hacer que la experiencia valiera la pena. Dicen que el precio de los menús hace que la comida sepa aún más deliciosa, aunque claro, si el principal problema es sólo el servicio, creo que solo recomendaría ir si hay pocos clientes... pero, ¿de dónde obtienen la materia prima? La verdad es que no lo sabemos a ciencia cierta, pero lo que está claro es que si estos pescados son "salvajes", debe haber una historia detrás que quizás nos haría reír... o llorar.
Qué ambiente se puede esperar en La Gitana
Así que, a ver, si estás considerando una visita a La Gitana en Boadilla del Monte, te diré que el lugar tiene su encanto, pero hay algunas cosas que deberías tener en cuenta. Mi última experiencia fue un poco agridulce. Por un lado, el ambiente es bastante agradable y los camareros son súper amables, lo cual siempre se agradece. Sin embargo, si pagas, digamos, 80 € por comensal, esperas algo más que un solomillo que no tiene mucho sabor. Este tipo de detalles hacen que uno se pregunte si vale la pena. A veces pienso en las gambas, que tienen una pinta espectacular, pero claro, a más de 10 € por unidad... ¡uff! Complicado.
He escuchado que la comida andaluza y los arroces son lo suyo. Los boquerones fritos y el cogote de merluza parecen ser los platos estrella, y hay que reconocer que están buenos. Al menos, eso parece ser una constante entre las reseñas, porque, aunque el servicio y el ambiente son regulares, la comida puede ser lo que te salve la velada. No obstante, he notado que, últimamente, los menús son más escasos, así que quizás tengas que ajustar tus expectativas.
En cuanto al ambiente, se respira un aire familiar y relajado, aunque he leído que puede haber algunas descoordinaciones en la atención, como esos días en que tardan un montón en recibir la comida o en servir el pan. Cuentan que hasta el día de Navidad, a pesar de estar a rebosar, lograron mantener un trato excelente, lo que es un punto a favor. Pero ojo, si la dueña está de humor, puede ser mejor no llevarte una sorpresa, porque hay quienes han tenido líos con el servicio. Así que, si decides ir, ¡prepárate para una experiencia que puede variar bastante dependiendo del día!
La verdad es que, después de todo lo que he escuchado, creo que La Gitana es un lugar con mucho potencial, pero también con aspectos a mejorar. Si decides ir, mantén la mente abierta y prepárate para disfrutar de una buena comida, aunque con algunos altibajos. ¡Ah! Y asegúrate de reservar si vas en fechas señaladas, porque se puede poner bastante concurrido.
La Gitana tiene opciones de comedor al aire libre
Y ahora que te cuento de La Gitana en Boadilla del Monte. Este sitio siempre ha tenido su encanto, aunque, claro, hay días mejores que otros. La última vez que fui, no sé si era el día o qué, pero las croquetas estaban un poco congeladas por el centro, ¡menuda decepción! Y el arroz, que al principio ni te cuento, saladísimo y un poco ácido, pero por suerte, nos lo cambiaron y el segundo estaba bien rico. En general, es un lugar que siempre me ha gustado, pero a veces el cocinero parece que no se levanta con el mejor pie.
Por otro lado, la calidad de la comida en La Gitana sí que suele ser excelente, sobre todo si decides probar los arroces. Y aunque algunos digan que el precio es un poco alto, de verdad vale la pena si buscas un sitio donde comer calidad. ¡Esa fritura de pescado es de otro nivel! Los boquerones y los chanquetitos, en serio, no te los puedes perder. Además, los menús que tienen son muy abundantes; hemos ido en grupo y pidiendo para tres, ¡comimos los cuatro como reyes! Olvídate de quedarte con hambre.
Y ya que estamos en confianza, el servicio a veces es un tema delicado. Última vez fui y la camarera, que supongo era refuerzo de verano, con solo mirarte te quitaba toda la alegría. Es importante que eligen bien a los camareros, porque a veces un mal servicio puede espantar a la clientela. Pero, hey, también he tenido experiencias increíbles con el personal, como la que tuvimos el sábado pasado, donde celebramos un evento familiar y Casto y su equipo nos trataron de maravilla. ¡Repetiría sin dudarlo!
Ah, y no te olvides de que este año participan en la Ruta de la Tapa del 6 al 16 de diciembre. Por solo 3 euros puedes disfrutar de una tapa original, como el buñuelo negro con bacalao y alioli, acompañado de bebida. ¡La tapa aperitosa perfecta para empezar una buena comida!
Y por último, sobre el tema de comedor al aire libre, sí, tienen opciones. Es un lugar clásico de Boadilla, ideal para disfrutar de buena comida en un entorno agradable. Así que, si estás pensando en pasar una buena tarde, ¡definitivamente vale la pena!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Gitana
Así que te cuento que, si vas a La Gitana en Boadilla del Monte, te vas a encontrar con un lugar que tiene ese toque clásico que ya casi no se ve. Mantel de tela, amigos, a mí eso me encanta; ¡esos pequeños detalles marcan la diferencia! Y si hablamos de la comida, la calidad es indisputable. Este no es el típico restaurante donde la comida es solo apariencia. ¡No, no! Aquí el marisco es fresco y está realmente rico. Además, ¿qué más se puede pedir que un buen pescado y carne a precios de risa?
Te has dado una vuelta y te encuentras con una ensaladilla rusa casera y esas famosas croquetas de boletus que, de verdad, son un auténtico manjar. Después, la merluza que pidas seguramente te va a dejar con ganas de pedir otra ración. La atención del personal es genial, siempre amables y pendientes de que no te falte nada. Y hablando de atención, si puedes, el comedor de fuera es lo más. Es un espacio tranquilo donde disfrutar de un buen menú con calidad-precio que, sinceramente, no se ve todos los días.
El ambiente en La Gitana es bastante acogedor. No es un sitio pretencioso, ni nada de eso. Es más bien lo contrario: se siente como en casa. A pesar de que a veces puede haber algún que otro contratiempo, en general es un lugar que merece la pena. Las zamburiñas a la plancha son simplemente sublimes y los calamares están tiernos y crujientes a la vez. Te aseguro que salen contentos de allí.
Y aunque siempre hay algún crítico en cada sitio, para mí, en general La Gitana ha mantenido un nivel que rara vez decepciona. Pero, si te preocupa la llegada de la comida, vale la pena darte una idea de si hay mucha gente antes de ir. En cuanto a tu pregunta sobre hacer una reserva, lo mejor es que si planeas visitarlo en fin de semana o en horas pico, ¡no dudes en reservar! Así te aseguras de que puedas disfrutar de esa experiencia deliciosa sin ningún tipo de contratiempos. ¡A disfrutar!
La Gitana es adecuada para eventos especiales o celebraciones
Y, la verdad, La Gitana tiene su encanto. Es curioso ver que todavía hay lugares donde puedes disfrutar de tu comida al aire libre y, de paso, ver a algunos clientes echándose un cigarrito en la terraza. A menudo, el dueño se sienta con ellos, como si fuera parte de la familia. Eso le da un toque auténtico, aunque puede que no sea lo ideal si no eres fan del humo.
Por otro lado, la atención es bastante buena, aunque en ocasiones parece que el equipo está un poco desbordado. No voy a mentir; en nuestra visita, la comida estuvo algo salada, lo que resultó en una pequeña decepción. Pero, oye, cada visita es diferente, y el ambiente se mantenía animado. Al menos el jefe hizo un gran esfuerzo para que nos sintiéramos cuidados.
Aun así, hay mucho que resaltar. Cuando la comida está bien preparada, realmente se nota. La lubina y la dorada son un espectáculo, y no hay que olvidar mencionar los tomates y las gambas. ¡Están para chuparse los dedos! De hecho, ya le he recomendado este sitio a mis amigos y no se han defraudado; el servicio y el local son de una calidad excelente.
En cuanto a si La Gitana es adecuada para eventos especiales o celebraciones, creo que sí, sin duda. Aunque a veces la atmósfera sea un poco caótica, el trato es espectacular y el ambiente es de lo más acogedor. Además, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y un servicio a la altura, este restaurante te dejará satisfecho. ¡Perfecto para esas cenas con amigos o celebraciones informales!