Si buscas un buen café y un ambiente acogedor en Madrid, Slow Café en C. del Mediodía Grande, 20 es tu lugar. Aquí la experiencia del café es todo un ritual y te aseguro que todos sus sabores son pura delicia. Open de lunes a miércoles de 09:00 a 19:00, y los fines de semana hasta 20:00, es perfecto para un brunch, una merienda o simplemente disfrutar de un buen café con amigos. Te encantará la atención del personal, siempre encantadores y listos para recomendarte su especialidad.
Y si aún no has probado su famoso bizcocho de coco o el banana bread, no sabes lo que te estás perdiendo. Este sitio es ideal hasta para tus peludos, así que no dudes en llevártelos. Me encanta ir los viernes a merendar y perderme en su ambiente cálido y relajado. Así que la próxima vez que te apetezca un café que realmente sabe a café, ya sabes dónde ir. ¡Te va a encantar! ✨
Slow Café Madrid - Specialty Coffee Shop
Horarios Slow Café Madrid - Specialty Coffee Shop
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–19:00 |
| martes | 9:00–19:00 |
| miércoles | 9:00–19:00 |
| jueves | 9:00–20:00 |
| viernes | 9:00–20:00 |
| sábado | 10:00–20:00 |
| domingo | 10:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Slow Café Madrid - Specialty Coffee Shop
Dónde se encuentra Slow Café en Madrid
¡Tienes que conocer Slow Café en Madrid! Es, sin duda, mi sitio de café favorito de la ciudad. Si eres un amante del café de especialidad, este lugar tiene que estar en tu lista. Situado en C. del Mediodía Grande, 20, en pleno centro, es el lugar ideal para comenzar tu día con una buena dosis de energía. El ambiente es tan acogedor que te sientes como en casa desde el primer momento. Y, por supuesto, no puedo dejar de mencionar la tostada de cherrys con queso cottage. ¡Es una delicia! Además, tienen opciones de pan sin gluten, así que es perfecto para todos.
Hablando del café, es una experiencia digna de cinco estrellas. Uno de mis favoritos es el flat white, que, aunque me pareció intenso y con una buena extracción, creo que podrían mejorar un poco la textura de la leche. Pero, sinceramente, en este lugar no solo se trata del café, sino también de la comida. ¡Las tostadas aquí son de otro mundo! Sinceramente, la relación calidad/precio es imbatible en comparación con otras cafeterías de especialidad donde te cobran una fortuna por una minitostada. Aquí te vas a casa satisfecho sin romper el banco, lo que siempre se agradece.
¡Y ni hablar del ambiente! Es original y cómodo, perfecto para trabajar un rato o simplemente desconectar. A veces, la atención puede ser un poco seria, pero la calidad de la comida y del café hace que se te olvide rápido. La vez que fui, una de las chicas me atendió y, aunque no parecía muy dispuesta a responder mis preguntas, el café y lo que había en la carta compensaron eso. ¡Y esos bizcochos caseros que tienen, ni te cuento! Tienen un bizcocho de batata y algarroba que está simplemente riquísimo.
Para quienes se cuestionan dónde encontrar este lugar mágico, Slow Café está en C. del Mediodía Grande, 20, en el corazón de Madrid. Si buscas un rincón donde disfrutar de un buen café y deliciosas tostadas, no lo dudes. ¡Vas a querer volver una y otra vez!
Cuáles son los horarios de apertura de Slow Café
Ya te digo, si te dejas caer por Slow Café en Madrid, ¡te va a encantar! El otro día me animé a probar sus tostadas de aguacate con queso y, aunque estaban un poco saladas, ¡el café estaba increíble! Tienen ese talento especial para preparar café que te hace sentir como en casa. Sinceramente, el ambiente es genial, un lugar donde puedes relajarte y disfrutar de una buena charla con amigos. Le pondría 3 estrellas a la comida, pero el servicio y el ambiente se llevan 4 estrellas sin duda.
El sábado fue una experiencia totalmente diferente. Fuimos con unas amigas y nos encontramos con Alice, quien nos dio una atención de diez. Probamos el banana bread, que no era super dulce, y también tenían un montón de opciones saladas para el brunch, lo que siempre es un plus. ¡Además, el ambiente es acogedor! Te juro que te sientes como en casa. ¿Lo mejor? Es un lugar un poco escondido, así que no hay que esperar mucho para encontrar mesas y sofás perfectos para hacer un parón y ponerte a leer o trabajar un rato. Recomendadísimo! Gracias, Alice :)
Y bueno, para los que aman un buen café, aquí no se escatima en calidad. ¡Tienen opciones de leche vegetal! Si eres vegano o intolerante, aquí te sientes como un rey. Un flat white de lujo y el ambiente es pura paz. Así que, si eres nuevo en el barrio como yo, puede que hayas encontrado tu nuevo rincón favorito. El brunch también merece mención especial, la tostada con hummus de remolacha estaba para relamerse. Te cuento que nos salió a unos 18€/persona, así que no está mal para la calidad que ofrecen.
Si no fuera por la recomendación de una amiga, tal vez no habría descubierto ese biscocho casero de arándanos que me dejó flipando. La atención es excelente, y el diseño del local solo refuerza esa atmósfera mágica que a todos nos encanta. Como un buen café con bizcocho por menos de 10 €, definitivamente vale la pena.
Por cierto, si te estás preguntando, Slow Café abre todos los días de 9 a 20 horas, así que tienes tiempo de sobra para disfrutar de un excelente desayuno o una merienda. ¡Aprovecha y ve a probarlo!
Qué días está abierto Slow Café
Y mira, si hablamos de Slow Café, definitivamente estamos hablando de un lugar que se siente como un abrazo cálido en medio de la ciudad. La decoración es súper linda y acogedora, ideal para perderte un rato con amigos o simplemente refugiarte del bullicio madrileño. ¡Ese ambiente tranquilo realmente invita a charlar! Aunque hay quien dice que a veces las mesas son un poco incómodas, yo creo que lo compensa con creces la amabilidad del staff. Cada vez que he ido, me he sentido como en casa, y eso siempre suma puntos.
Sinceramente, el café es de otro nivel. ¿Te han comentado sobre el golden latte? Es una delicia. Y si te gusta el dulce, no puedes dejar pasar probar sus bizcochos caseros, el de zanahoria me volvió loco, y he escuchado que el brownie blanquito también está para chuparse los dedos. Las tostadas van desde las más clásicas hasta combinaciones inesperadas que jamás pensarías que funcionarían, como la de hummus con aceitunas negras, feta y cilantro. ¡Un manjar! Además, sus cervezas artesanas son el toque final para un buen rato con amigos.
Y aunque he oído de una experiencia no tan buena sobre el Matcha Latte (algunos dicen que estaba amargo), no te dejes desanimar porque lo que realmente brilla aquí es la calidad de los alimentos y la atención del personal. A veces, los detalles importan más que los contratiempos, y aquí, claramente, la ejecución de los cafés es perfecta. Así que, si te preguntas si vale la pena, la respuesta es un rotundo sí.
Por cierto, en cuanto a los horarios, Slow Café está abierto casi todos los días, desde miércoles a domingo, para que puedas disfrutar de un buen café o algo rico cualquier día de la semana. Solo falta que te animes y vayas a descubrirlo por ti mismo. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de ambiente ofrece Slow Café
Y ya que hablamos de Slow Café, ¡de verdad que es una de esas cafeterías TOP en el centro de Madrid que no puedes dejar pasar! Desde que entras, sientes ese ambiente acogedor y sencillo, perfecto para relajarte y disfrutar de un café. Te reciben con una sonrisa y te hacen sentir como en casa —sí, de esas cosas que marcan la diferencia, ¿sabes? La bollería que tienen es increíble, todo casero y delicioso. Sobre todo, el brunch del fin de semana... lo tengo anotado como una visita obligada.
Si te decides a entrar, no solo te vas a deleitar con un café riquísimo, que te aseguro que no necesitarás añadir azúcar, sino que puedes acompañarlo con una de sus tostas jugosas de tomate y aceite. Y ojo, que los bizcochos también son una joya: caseros y exquisitos, perfectos para entrar en esa deliciosa manera de empezar el día. Además, la ambientación está llena de encanto, con vigas de madera que le otorgan un toque especial, mientras suena suave música jazz de fondo… ¡es como estar en una película! Sin mencionar la atención de Sofía, que es de 10, siempre cuidando los detalles y haciendo que todo el proceso sea aún más placentero.
Pero, siendo realistas, también hay que mencionar que si decides llevarte el portátil, puede que la experiencia no sea tan fluida. Algunos pueden encontrarse con un poco de rigidez en el servicio. Eso sí, cuando el lugar está vacío, no tiene sentido lo que te dicen sobre no usar el portátil en ciertos espacios, y resulta complicado entender esa política. Pero bueno, ¡hay que respirar y disfrutar del café!
En cuanto al ambiente de Slow Café, es todo lo que podrías querer: un lugar tranquilo y acogedor, ideal para una charla amena o simplemente disfrutar del momento. La atmósfera se vuelve un refugio en el bullicio del centro de Madrid, un sitio donde el murmullo de las conversaciones y el aroma del café recién hecho se entrelazan para ofrecerte una experiencia mágica. Sin duda, una parada obligada si eres amante del buen café y la buena onda. ✨
Cuál es la especialidad del café en Slow Café
Y siguiendo con lo que te contaba, una de las cosas que más me encantó de Slow Café es su ambiente. Es un lugar perfecto para comenzar el día con un buen brunch y rodeado de buena compañía. El local es acogedor y te invita a quedarte un rato, ya sea para charlar con amigos o para disfrutar de un buen libro. Ayer, por ejemplo, me di un auténtico gusto con varias opciones del menú; los sabores eran frescos y muy buenos, sin duda que lo disfruté al máximo. Además, las opciones son tan diversas que puedes combinar varios platos de la carta, un win-win total.
Ahora, no todo fue perfecto. Recuerdo que una vez pedí un café americano y, bueno, la camarera se empeñó en que yo había pedido la leche por separado... Y la verdad, no era así. El café no estaba mal, pero tampoco fue nada excepcional como uno esperaría en un café de especialidad. El precio estaba bien, pero me dejó un sabor amargo en la experiencia, ya que ni caso hicieron cuando comenté que la leche estaba cortada. Sin embargo, esto no ha empañado mis ganas de regresar. He tenido momentos brutales allí y, sinceramente, ¡a veces uno tiene que arriesgarse a probar cosas nuevas, ¿verdad?!
Aparte, hay que decir que es un lugar ideal si buscas un sitio tranquilo para trabajar o leer. He pasado horas ahí, disfrutando de un café junto a un bizcocho casero que, sin duda, es uno de los puntos fuertes del lugar. Si aún no lo has probado, ¡definitivamente no te lo puedes perder! La crema de cacahuete es de 10, y junto a la buena música que suena en el fondo, se convierte en una experiencia muy placentera.
En cuanto a la especialidad del café en Slow Café, aunque el café no siempre brilla como se espera en un lugar de especialidad, la atención al detalle en la presentación de los platillos y el ambiente cálido hacen que valga la pena la visita. La calidad del café es buena, pero lo que realmente brilla aquí son las combinaciones de menú y el ambiente acogedor, lo que hace que este café sea más que solo una experiencia de café, sino un lugar perfecto para disfrutar de un buen rato.
Slow Café es adecuado para brunch
Sí, Slow Café Madrid es un lugar que no puedes dejar pasar si buscas una pausa deliciosa en tu día. Cinco estrellas para este sitio que en serio tiene todo lo que necesitas: un café de especialidad que es pura magia. La última vez que fui, pedí mi café con avena y, wow, ¡lo bordaron! Perfecto para esos días en los que solo quieres desconectar con un buen libro o, si eres como yo, trabajar un rato desde tu portátil mientras disfrutas de un ambiente tranquilo y acogedor. La vibra es absolutamente perfecta, y créanme, ¡este lugar tiene su encanto!
Y aunque no probé los dulces, tengo que decir que se veían increíbles. Imagínate deleitarte con un buen café y un postre casero después. Solo por eso ya valdría la pena hacer un esfuerzo extra para ir. Y aquí entre nosotros, si no estuviera tan lejos de casa, sería mi lugar favorito para el café diario. Pero, desde luego, vale la pena el viaje.
Por otro lado, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hubo una chica que tuvo una experiencia frustrante porque ni siquiera pudo degustar su café. Entró y le dijeron que tenía que esperar en la puerta para ser atendida. ¡Vaya situación! Es cierto que hay opciones en la zona, y si eso pasa, no dudarías en buscar un plan B. Pero si te dan suerte, como a mí, ¡la atención es inmejorable!
Hablando de comida, aunque muchos han destacado la calidad de los sándwiches, especialmente el de jamón con tostada de hummus y la opción de aguacate y feta en sus tostadas, parece que quizás deberías mirar el menú con algo más elaborado en mente. Aunque ya te anticipo que los precios son bastante decentes para estar en pleno centro de Madrid.
Y para ese dilema de si Slow Café es adecuado para un brunch, la respuesta es un rotundo sí. Con sus opciones de café, tostadas y dulces caseros, seguro que encuentras algo que te haga salivar y te seduzca a disfrutar de un rato agradable. Perfecto para un brunch con amigos o una escapada en solitario cuando necesitas un descanso. Así que ya sabes, dale una oportunidad y a disfrutar de su magia. ¡A por ello!
Tienen opciones para meriendas en Slow Café
Y si aún no has estado en Slow Café Madrid, realmente estás perdiéndote un lugar con auténtico encanto. La decoración es preciosa y muy bien cuidada, lo que crea un ambiente tranquilo perfecto para relajarse. Te vas a dar cuenta desde el primer momento de que la atención es excepcional. Cada vez que voy, me sorprende lo bien que tratan a los clientes; es como si estuvieras en casa, pero con un café de calidad que te hace sentir en las nubes.
Hablando de café, déjame decirte que aquí lo hacen de una manera sublime. Sin duda, es de los mejores cafés que he probado en Madrid. La calidad se nota y, aunque no sepa demasiado de café, puedo asegurar que su Barista tiene un talento especial. Si decides acompañarlo con algo dulce, te cuento que aunque yo no he probado los dulces, he escuchado maravillas de los bizcochos caseros que tienen. La mezcla del café y esos bizcochos debe ser algo digno de viajar hasta el centro de la ciudad.
Además, el ambiente es simplemente increíble. Tienes música tranquila de fondo, sofás cómodos para dejarte llevar y, de vez en cuando, un perrito que te roba una sonrisa. Feedback de amigos ha sido siempre el mismo: servicio de 10. Siempre hay alguien dispuesto a ayudarte, como esa chica que, a pesar de que le pregunté mil veces sobre el queso de la tostada, nunca perdió la sonrisa. ¿Hay algo mejor que un lugar donde te sientes tan bien atendido?
Ahora, me imagino que te estás preguntando sobre las meriendas. Te alegrará saber que en Slow Café también hay opciones para disfrutar durante esa hora mágica de la tarde. Aunque son más conocidos por sus desayunos y cafés, puedes encontrar deliciosas meriendas que acompañan perfectamente a su ambiente relajado. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde disfrutar de una buena merienda con opciones caseras y un café espectacular, aquí no te vas a arrepentir. ¡Te va a encantar!