¡Hola, foodie! Si todavía no has probado La Bodega de Prada, te lo estás perdiendo. Este encantador restaurante está situado en la Calle Santa María de la Cuesta, s/n en El Molar, Madrid, y su ambiente acogedor te hará sentir como en casa. Abierto de martes a domingos de 10:00h a 00:00h (y los lunes solo si es festivo), es el lugar ideal para disfrutar de una buena cena, ya sea en su sala bodega, en las cuevas individuales o en la terraza al aire libre, que está abierta todo el año.
Lo más destacado de La Bodega de Prada son sus raciones enormes, perfectas para compartir entre amigos. Ofrecen una cocina mediterránea creativa con productos 100% frescos y naturales. Y no te preocupes por el precio, ya que su calidad está más que ajustada, ¡no es un restaurante caro! Si quieres disfrutar del sabor más tradicional de El Molar en un buen rollo, definitivamente tienes que hacer una parada aquí. ¡Llama al 910353548 y reserva ya!
Horarios Restaurante La Bodega de Prada
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 9:00–17:00 |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Bodega de Prada
Dónde se encuentra La Bodega de Prada
¡Hola, amig@s! Quería contarles sobre un restaurante que me ha dejado muy buen sabor de boca: La Bodega de Prada. Este lugar está en Calle Santa M.ª de la Cuesta, s/n, en El Molar, Madrid, y, la verdad, me parece una joyita. He estado allí varias veces y he disfrutado tanto de las comidas dentro del local como en su terraza; el ambiente es increíblemente acogedor. La atención de los camareros es de diez, siempre rápidos y amables, ¡te hacen sentir como en casa!
La comida es otra de las estrellas del lugar, con una relación calidad-precio que no tiene rival. Ya sea que compartas unos platos o pidas para ti solo, ¡te aseguro que acabas saciado! Aunque tal vez la variedad de postres no es tan amplia, hay uno que resalta entre todos: ¡la tarta de queso! De verdad, está para chuparse los dedos. En una de mis visitas, probé la carne y estaba jugosa y llena de sabor. Y no te olvides de pedir los fingers de pollo caseros; vienen con una salsa que es pura felicidad.
La última vez que fui, tuvimos la suerte de cenar al lado de una chimenea y el ambiente era simplemente perfecto para una noche de risas y baile. El personal siempre tan acogedor, gracias a Raúl por la buena onda. Y ya que estamos, si decides ir, no olvides probar el arroz con bogavante que tienen en su carta, ¡suena de lujo!
Para aquellos que se preguntan, La Bodega de Prada se encuentra en Calle Santa M.ª de la Cuesta, s/n, 28710 El Molar, Madrid. Así que si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida y un ambiente agradable, ya sabes a dónde ir. ¡No te dejará indiferente! ✨
Cuál es el horario de apertura de La Bodega de Prada
La verdad es que si estás buscando un buen sitio para comer en El Molar, La Bodega de Prada es una opción que no te puedes perder. Estuve por ahí con mi pareja y, sinceramente, el lugar nos encantó. El trato fue espectacular y el camarero muy atento. Es un sitio donde te hacen sentir como en casa, y después de probar la comida, está claro que volveremos sin dudarlo. Tienen una variedad de platos que son una delicia, y la cantidad no es un problema, ¡que no se diga que te vas con hambre!
Y ya que mencioné la comida, déjame decirte que tienen algunas opciones vegetarianas que están bastante bien, así que si alguno de tus amigos no come carne, no hay problema. Nos sentamos en la terracita, que estaban fresquitos y con unas vistas al bosque que son inmejorables. ¡Es el sitio perfecto para relajarse y disfrutar de una buena comida! También me acuerdo de los torreznos que estaban de muerte y el lechazo al horno, que, aunque no le saqué foto, me dejaron con ganas de repetir. ¡Ah, y los camareros son muy amenos y divertidos!
Lo que más me gustó es cómo se desviven por recomendarnos lo mejor de la carta. Por ahora, la carta es corta pero suficiente; lo que vale la pena se queda, y estoy seguro de que su carne va a seguir siendo un must. Eso sí, todavía no le doy un 5 porque quiero volver más veces y ver cómo evolucionan, ya que tienen el potencial para ser un local de referencia como lo fueron hace años.
Si piensas ir con niños o en carrito, genial también: hay una escalera con rampa para carritos, así que no hay excusa. Empezamos con una tapita de queso que estaba espectacular, además de las croquetas de rabo de toro que no pueden ser más tiernas. También probamos un plato de judiones que es un buen acompañante para el frío. Y no me olvido del wok de verduras y calamares, ¡me encantó! Para rematar, me comí de postre una feiyoa rellena de nata y topping de chocolate, que estaba de rechupete. Estoy contando los días para volver a disfrutar de todo esto.
Y para los que se preguntan sobre el horario de apertura de La Bodega de Prada, están allí para ti casi todo el día: normalmente abren de miércoles a domingo, así que tienes varias opciones para planear tu visita. ¡No te arrepentirás!
Está abierto La Bodega de Prada los lunes
Y así, hablando de La Bodega de Prada, no puedo dejar de contarles lo increíble que es el ambiente. Es un sitio muy familiar y acogedor. Desde que cruzamos la puerta, Raúl nos recibió con una sonrisa y estuvo pendiente en todo momento, como si estuvieras en casa. Decidimos probar el menú degustación y, ¿pueden creerlo? ¡No pudimos terminarlo! Cada plato era más delicioso que el anterior. Y los postres, ¡madre mía!, espectaculares. Estoy segurísima de que volveremos pronto, es un lugar que deja huella.
Una de mis amigas y yo siempre elegimos este restaurante para comer porque nunca nos decepciona. Siempre salimos llenitas y encantadas. La comida tiene una presentación excelente, lo que suma puntos, ¿no creen? Y Julia, la propietaria, es un encanto. Siempre está pendiente, asegurándose de que todo esté al gusto. Además, el local está siempre limpio y con un toque acogedor que te hace sentir a gusto. Sin duda, seguiremos viniendo, ¡es un clásico ya para nosotras!
El fin de semana, mientras me pasaba por El Molar, un amigo me recomendó cenar en este restaurante y la verdad, no se equivocó. Pedí pulpo a la brasa, que estaba para chuparse los dedos, y un solomillo que venía con patatas y pimientos de padrón, ¡una mezcla deliciosa! Aunque la tarta de queso no me impresionó tanto como esperaba, el resto fue notable. La atención fue, como siempre, muy buena, lo cual es un gran punto a favor. ¡Totalmente recomendable!
Ahora, sé que hay un par de comentarios negativos sobre La Bodega de Prada, como ese incidente del cliente que reservó y al llegar encontró el lugar cerrado. Eso trae un poco de preocupación, pero no creo que lo hagan con regularidad. Lo que sí sé, porque lo he comprobado, es que está abierto los lunes, así que si se animan a ir en este día, ¡no se van a arrepentir! Siempre es una apuesta segura para disfrutar de buena comida en un entorno tan chulo y agradable.
Qué tipo de cocina se ofrece en La Bodega de Prada
La Bodega de Prada se ha hecho un hueco en nuestros corazones, y si aún no la conoces, ¡deberías ir ya! El trato que ofrecen es increíble, siempre con una sonrisa y atención a los detalles. En esta última visita, nos deleitamos con la terraza que, aunque en invierno hace frío, tiene un encanto especial. Piensa en las vistas espectaculares mientras disfrutas de una buena comida a un precio más que ajustado. De hecho, ¡puedes hasta sorprenderte de lo asequible que es en comparación con otras opciones de la zona!
La comida, ¡qué delicia! Pasamos de las croquetas mixtas a las berenjenas, y creo que todos coincidimos en que el cordero asado fue una elección que no se podía dejar pasar. Y si te quedas con ganas de algo dulce, los postres caseros son una maravilla, perfectos para cerrar la cena con broche de oro. No hay nada como salir de un sitio contento y con la barriga llena, ¿verdad? De hecho, es un buen momento para reengancharte a ese sitio tan agradable, sobre todo si buscas un lugar donde disfrutar en familia, como lo hicimos nosotros.
Por cierto, el nuevo propietario, Raúl, ha aportado una energía renovada al local y se nota en cada rincón. Todo el equipo parece tener claro que la satisfacción del cliente es prioridad. Desde la cerveza fría hasta el buen vino, todo está pensado para que tengas una experiencia excepcional. Si te animas, no dudes en pedir la sepia o las mollejas, ¡te van a encantar!
En cuanto a la cocina de La Bodega de Prada, puedes esperar una oferta variada que incluye desde tapas tradicionales hasta platos más elaborados. Hacen un gran énfasis en la calidad del producto, adaptando incluso los platos a las necesidades de aquellos que tienen restricciones alimenticias, como nos pasó con mi hija celíaca. Así que, si buscas buena comida, un trato excelente y un ambiente acogedor, ¡no hay duda de que debes hacer una parada aquí! Sin duda, volveremos, y seguramente, ¡más de una vez!
Son las raciones en La Bodega de Prada adecuadas para compartir
Me muero de ganas de contarte de La Bodega de Prada, en El Molar. De verdad, si no has ido aún, ¡estás tardando! Desde que cambiaron de dirección, ha sido un lujo cada vez que voy. La calidad de la comida es espectacular, y la atención que recibes es de otro nivel. Yo personalmente no me puedo resistir a las zamburiñas, pero si no has probado el pulpo a la brasa o el secreto de cerdo, estás perdiéndote algo realmente especial. Deberías ir con amigos, porque la experiencia es perfecta para compartir entre risas y buena comida.
A veces veo reseñas y no entiendo a esas personas que critican la atención o la comida. Tal vez sean de esos que creen ser el ombligo del mundo. La verdad es que nunca he tenido ningún problema. Siempre que voy, el equipo, encabezado por Ángel, es super amable y eficiente, como si supieran exactamente lo que quieres antes de que lo pidas. La terraza tiene vistas a la sierra y el ambiente es increíble, ideal para disfrutar de una buena charla mientras saboreas un solomillo o unas deliciosas ensaladas. No hay nada que me haga cambiar de opinión después de tantas experiencias positivas.
Y hablando de compartir, las raciones en La Bodega de Prada son más que adecuadas. Si te decides por las mollejas, las zamburiñas o el pulpo, tendrás suficiente para que todos en la mesa se sirvan y prueben un poco de todo. Así que si planeas ir en grupo, ¡prepárate para una experiencia de tapeo deliciosa! Es fácil salir de allí con una sonrisa y deseando volver, porque cada visita es una experiencia que deja huella. Simplemente, ¡no te lo puedes perder!
La Bodega de Prada utiliza productos frescos en su cocina
Cuando hablamos de La Bodega de Prada, no puedo evitar sonreír. Es, sin duda, la mejor cueva de El Molar, y cada vez que llevamos a amigos, todos terminan encantados con la experiencia. La última vez que estuvimos allí, este sábado, la comida fue exquisita y la atención, simplemente inmejorable. Siempre hay un ambiente muy acogedor, y creo que eso es lo que hace que quiera volver una y otra vez.
La atención es digna de mención, especialmente con Ángel, quien siempre se asegura de que tengamos todo lo que necesitamos. El tipo es un crack de la hospitalidad. Recuerdo un par de ocasiones en las que llegamos con la idea de solo tomar algo, y al final terminamos quedándonos para disfrutar de un plan aperitivo y de la increíble comida que salía de la cocina. Además, la relación calidad-precio es fantástica, así que me sorprendió gratamente.
Hablando de sorpresas, la última vez que volví, fue para celebrar mi cumpleaños. ¡Qué delicia! Nos sentamos en la terraza, donde las vistas son magníficas. Y al probar los huevos trufados con lascas de queso y el cachopo, quedé maravillado. Y ni hablar de los postres, la tarta de queso es un must. Todo esto, con un trato personal y cercano que te hace sentir como en casa. Sin duda, recomiendo el lugar a todo el mundo.
Ahora, sé que hay opiniones dispares, como esa de una persona que tuvo una experiencia bastante mala debido a la actitud de un camarero. A veces, las cosas no salen como uno espera, pero hasta ahora, mi experiencia ha sido siempre positiva. En cuanto a la pregunta que muchos se hacen: "¿La Bodega de Prada utiliza productos frescos en su cocina?" La respuesta es un rotundo sí. Siempre he notado que su cocina se basa en género fresco y de calidad, lo que se refleja en cada plato que traen a la mesa. ¡Así que no duden en ir, se lo aseguro!
Es La Bodega de Prada un restaurante caro
Y hablando de La Bodega de Prada, no puedes dejar de mencionar lo que se siente estar cenando en la terraza. De verdad, el ambiente es genial y esas vistas al cerro del Molar le dan un toque especial a la velada. La comida, uff, riquísima. Todos en la mesa coincidimos en que los platos estaban a otro nivel y, lo mejor de todo, es que el personal es muy, muy atento. Nos enseñaron los salones y los caños interiores, y te aseguro que son perfectos para una visita en invierno. Con todo esto, es definitivamente un lugar recomendable para disfrutar con amigos o en pareja.
Ahora, no todo es color de rosa. Recuerdo una reseña que leí sobre una experiencia totalmente opuesta. Una pareja que, por casualidad, se detuvo allí de paso. Les ofrecieron una carta con platos que estaban no disponibles, lo cual me parece un gran fallo. Al final, se quedaron con ganas de pulpo y terminaron pidiendo unas croquetas de boletus que, según dijeron, eran congeladas. Ouch. La merluza que pidieron tampoco les dejó satisfechos, y el camarero intentó justificarlo de maneras que solo hacían más evidente la falta de frescura. Al menos les invitaron a un chupito al salir, aunque creo que eso no limpia la mala experiencia.
Pero volvamos a lo bueno, porque las opiniones positivas son muchas más. La chistorra, la ensalada y esos huevos rotos son platos que hacen que cualquiera quiera repetir. Por no hablar de la parrillada de carne que, según dicen, estaba en su punto perfecto. La atención de Ángel resalta siempre, y si te gusta lo dulce, no te vayas sin probar la tarta de cerveza. Te prometo que esa combinación es de las mejores que he probado, y al parecer, hay muchas ganas de volver.
Ahora, en cuanto a si La Bodega de Prada es un restaurante caro, puedo decir que con esos 35€ de cuenta y lo que ofrecen, la relación calidad/precio parece bastante ajustada. Claro, todo depende de qué pidas, pero con una comida deliciosa y un ambiente agradable, como bien dicen, a veces vale la pena invertir un poco más. Así que, ¿te animas a ir? ¡Seguro que no te arrepientes!
Cuáles son las opciones de seating disponibles en La Bodega de Prada
¡Y hablando de La Bodega de Prada, tengo que decir que es un lugar que se nota que ha sido cuidado con mucho cariño! La atención personalizada que ofrecen es simplemente genial. Te hacen sentir como si fueras parte de la familia desde que entras. Por cierto, no puedo dejar de mencionar la paletilla de cordero, ¡es un must! La gente habla maravillas de la tarta de zanahoria, y no es para menos, es de esas que te hacen querer pedir una segunda porción, aunque ya estés bien lleno.
Pero, claro, siempre hay alguna manzana podrida en la cesta. A veces se escucha de algunos clientes que han tenido un mal rato con el personal, como con ese tal Ángel que parece que no entiende el concepto de la educación. Es una pena, porque una cosa es tener un día malo y otra es no saber tratar a la gente. En fin, no merece la pena enfocarse en eso, lo importante es que la mayoría de la gente ha tenido experiencias increíbles, y son muchos los que creen que es un sitio para repetir seguro. ¡Te aseguro que yo volveré!
Y si te estás preguntando sobre las opciones de seating, ¡estás de suerte! La Bodega de Prada ofrece un ambiente muy acogedor, y puedes elegir entre mesas dentro del restaurante, que tienen un toque rústico y cálido, o disfrutar de un rato al aire libre en su terraza, perfecta para esas noches de verano. Así que ya sabes, si tienes pensado ir en grupo o solo con alguien especial, hay opciones para todos los gustos. ¡No dudes en visitarlo, es un rinconcito que merece la pena!
Puedo disfrutar de una comida al aire libre en La Bodega de Prada
La verdad es que si estás buscando un lugar donde comer en la famosa zona de las cuevas del Molar, ¡La Bodega de Prada es el sitio ideal! Te aseguro que la mayoría de la gente cae rendida ante la calidad de su comida. Los torreznos y el entrecot son una delicia, y no me hagas empezar con el solomillo, que está para morirse. Y aunque hay opiniones dispares sobre el servicio, he de decir que muchos han tenido una experiencia excepcional gracias a la amabilidad del personal, especialmente de un camarero llamado Denis. ¡Esa combinación de buena comida y atención es difícil de encontrar!
Aunque, claro, hay quienes han tenido un mal rato con ciertos camareros. Recuerdo que una familia se quejó de la atención prepotente de Ángel, lo que les dejó un sabor amargo a pesar de que la comida del chef Alberto les encantó. Es un poco arriesgado salir con opiniones tan distintas, pero a veces esto pasa, ¿no? Lo bueno es que la comida destaca por sí misma: la alcachofa y la berenjena son simplemente impresionantes, y muchos también mencionan lo bueno que sale el pescado a la parrilla.
Si decides ir, te cuento que puedes disfrutar de una comida al aire libre en La Bodega de Prada. La terraza es perfecta para esos días de buen clima, con vistas muy agradables que hacen que la experiencia sea todavía más especial. Así que, si tienes la oportunidad, ¡no dudes en sentarte afuera y disfrutar! Sin duda, será un buen plan para repetir en cuanto puedas.