¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de una buena cena y buena música, Sinvergüenza es el sitio perfecto. Este restaurante en Calle de Herreros, 24, Arroyomolinos, tiene una terraza acogedora que es ideal para esos días en los que apetece salir. ¿Se os antoja probar algo rico? Su menú es bastante asequible: por 45 euros puedes cenar para dos con un entrante, dos platos principales, un postre para compartir y dos bebidas. ¡No está nada mal! Aunque, hay que decir que el servicio a veces puede ser un poco lento, especialmente cuando el lugar se llena.
Lo mejor de Sinvergüenza es que ofrece una gran variedad de platos que van desde lo más tradicional español hasta opciones más creativas como pizzas artesanales, burritos y quesadillas. Además, si buscáis un sitio donde la música suene bien y la atmósfera sea divertida, ¡aquí lo tenéis! No olvidéis hacer una reserva al 680 37 59 88 y ¡prepárense para pasar una noche inolvidable!
Horarios Sinvergüenza
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 19:00–1:00 |
| viernes | 19:00–2:00 |
| sábado | 19:00–2:00 |
| domingo | 19:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sinvergüenza
Dónde se encuentra el restaurante Sinvergüenza
¡Hey, amigos! Hoy les quiero hablar de un sitio que seguro han visto en TikTok: Sinvergüenza. Este restaurante está en C. de Herreros, 24, 28939 Arroyomolinos, Madrid. La verdad, es un lugar amplio y con buena decoración, perfecto si buscas un sitio donde pasar un buen rato. La verdad es que la atención del personal es un verdadero puntazo; son súper amables y educados, al menos, los camareros que nos atendieron eran lo mejor. Vale la pena sólo por eso, pero vamos, que también queremos comer, ¿no?
Ahora, hablemos de la comida. Aquí es donde la cosa se complica un poco. Pedimos las famosas patatas sinvergüenza, y ¡ay! parecían del día anterior, recalentadas en el microondas. No fue lo que esperábamos. Las croquetas variadas no estaban malas, pero tampoco nos hicieron saltar de emoción. Sin embargo, el coulant de queso sí estaba bueno, así que siempre hay un lado positivo. También probamos un cóctel de arena blanca que estaba riquísimo, pero el mojito de sandía... bueno, digamos que no sabía a sandía en absoluto. Un pequeño tropiezo ahí.
Lo que sí me encantó fue la shisha que nos preparó el chico, ¡estaba de lujo! Aunque el ambiente puede ser un poco raro, ya que un sábado por la noche había más camareros que clientes. De verdad, el lugar es grande y con varias zonas: planta baja con un DJ, planta superior y una terraza cubierta. Perfecto para celebrar algo especial. Nosotras estuvimos celebrando el 18 cumpleaños de mi hija y estuvo ***fenomenal***. Así que, aunque la comida no sea 100% espectacular, el buen rollo y la música en vivo le dan un toque especial al lugar.
Así que, si se preguntan dónde encontrar el restaurante Sinvergüenza, ya saben: C. de Herreros, 24, 28939 Arroyomolinos, Madrid. Si buscan un lugar con buen ambiente y un servicio excelente, esto es lo que hay que tener en cuenta antes de hacer la reservación. ¡Nos vemos allí para probar ese sushi en otra ocasión!
Cuál es la dirección exacta de Sinvergüenza
Yaa, os cuento más sobre Sinvergüenza, porque hay tanto que decir. Primero, el ambiente es de 5 estrellas. La decoración está muy acertada: esos carteles de neón chulísimos y los espacios super bien distribuidos hacen que sea un sitio muy divertido para ir con amigos. Además, los sillones y mesas son siempre cómodos; ya sabéis, nada como relajarse un rato después de un día pesado. Y la iluminación está en su punto, ni demasiado oscura ni demasiado brillante. La música está a un volumen que permite conversar sin tener que gritar. Vamos, que he quedado encantado del sitio.
Sobre el servicio, fantástico. Los camareros son bastante majos y atentos, en especial una de las camareras; en general, se nota que están ahí para que disfrutes. Ahora, ojo, que a veces le fallan con los tiempos. Hay que tener en cuenta que hay reseñas que mencionan una espera de más de una hora para los platos. A mí me pasó, pero al final, tuvieron el detallazo de invitarnos a las consumiciones. ¡Aplauso por eso! Aún así, deberían corregir esas tardanzas, porque puede ser un poco desesperante cuando tienes hambre.
Y ya que hablamos de la comida, aquí hay que ser realistas. No esperéis algo gourmet, porque no es el rollo del lugar; la comida es más bien de 'llena tripas'. Pero bueno, para lo que van, está bastante bien: un enfoque divertido con cosas como nachos y croquetas que están realmente ricas. Personalmente, los nachos con la salsa de guacamole me gustaron un montón. Además, lo bueno es que puedes fumar cachimba y tomarte unos cócteles muy asequibles. Vamos, que es perfecto para una cenita con amigos y un poco de diversión.
Ah, y si os preguntáis cuál es la dirección exacta de Sinvergüenza, la tenéis en C. de Herreros, 24, 28939 Arroyomolinos, Madrid. ¡No olvidéis hacerles una visita y disfrutar de todo lo que ofrecen!
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante Sinvergüenza
Así que, como decíamos, después de toparnos con ese vídeo corto en Instagram del Sinvergüenza, no pudimos resistirnos y decidimos ir a ver qué tal. Y la verdad, ¡qué bien hicimos! El lugar en C. de Herreros, 24, 28939 Arroyomolinos, Madrid, tiene un ambiente y una decoración súper originales, perfectas para tus fotos de redes sociales. Y aunque decidimos no quedarnos a cenar esa vez, todo tenía una pinta increíble. ¡Se nota que hay que repetir para probar esos platos!
En cuanto a precios, están bastante bien. Por ejemplo, las cachimbas son a solo 12€ y la variedad de sabores es una pasada. Te puedo asegurar que no te quedas con ganas de más. Y si decides ir por la tarde, hasta las 21:00 hay sitio de sobra para tomarte algo con amigos. Aunque si lo tuyo es quedarte a cenar, mejor que vayas con reserva, porque el lugar a veces se llena.
La experiencia de anoche en el Sinvergüenza a pesar de algunos detalles que podríamos mejorar (como un par de mesas que estaban un poco inclinadas) fue bastante buena. Los camareros son súper simpáticos y la comida es deliciosa. Y ni hablar de los cocktails que nos sorprendieron, ¡solo 7€ por uno y estaban de rechupete! Si vas en un día tranquilo, como un jueves, se respira un buen ambiente y con una música muy cuidada, perfecta para ponerle el broche a la noche.
Sin embargo, es verdad que hay que mencionarlo; uno de nuestros amigos tuvo una experiencia no tan positiva con el servicio una noche, aunque el camarero fue muy amable en todo momento. Así que ya sabes, si ves que hay mucha gente, ¡tal vez sea mejor esperar o elegir otro momento para ir! En general, el Sinvergüenza tiene un ambiente agradable, fresco y divertido. Perfecto para compartir risas y momentos con amigos, así que ¡definitivamente lo repetiré!
Es necesario hacer una reserva para cenar en Sinvergüenza
Y hablando de ese sitio, Sinvergüenza es una auténtica joyita en el polígono Valdelasfuentes de Arroyomolinos. ¿Lo mejor? Está súper cerca del centro comercial Xanadu, así que puedes darte una vuelta antes de cenar. Este lugar se ha ganado sus 5 estrellas a pulso, y no es para menos. Cuando fuimos, optamos por un menú grupón que incluía croquetas de rabo de toro, hamburguesa ibérica y un tartufo que estaban todos para chuparse los dedos. Y claro, no podían faltar las bebidas y un coulant de chocolate de postre que, sin exagerar, fue uno de los más ricos que he probado. Todo en un ambiente genial, el local estaba lleno y eso siempre le da un toque especial a la cena.
En cuanto a la carta, tienen opciones muy interesantes. Entrantes, hamburguesas, burritos y quesadillas, todo bien ejecutado. No te olvides de echar un vistazo a sus cocteles; son una pasada. Nosotros nos animamos con dos, un mojito sin alcohol y una Malecita que nos dejó con ganas de más. Ah, y las dos terrazas que tienen son perfectas para cualquier plan, incluso si solo buscas tomar algo al aire libre. El personal también se merece una mención, ¡son súper atentos y amables! Un plan perfecto, la verdad.
Sin embargo, te comento que la última vez que fuimos, la música estaba un poco alta para disfrutar de la cena como deberíamos. Pero si tienes ganas de fiesta, ¡es un buen sitio para empezar la noche! En esa ocasión, pedimos una hamburguesa de pollo, especias, lechuga y esa salsa Sinvergüenza que le daba un toque especial. También probamos el burrito Guaca Guaca, que claramente fue el favorito de los dos. Aunque su plato de tarta de queso manchego era bueno, creo que le faltaba un pelín más de sabor a queso. En general, la comida nos dejó muy satisfechos.
Respecto a la pregunta que muchos se hacen: ¿Es necesario hacer una reserva para cenar en Sinvergüenza? La verdad es que, considerando lo lleno que estaba el local y lo popular que se ha vuelto, no estaría de más hacer una reserva. Así evitas sorpresas y aseguras tu mesa para disfrutar al máximo de todo ese buen rollo y la buena comida. ¡Definitivamente volveremos pronto!
Cuál es el número de contacto para hacer reservas en Sinvergüenza
Aunque parece que el restaurante tiene un nombre gracioso y todo eso, Sinvergüenza se gana esa estrella en mi libro. Fuimos unos 40 a comer y ya te puedes imaginar la aventura. Nos encontramos con platos de cartón y un tenedor, porque cuchillos, esos no existían. La relación calidad/precio era de lo más deseable, como un chiste malo, y para colmo, nos cobraron 18 euros por una botella de vino que no vale ni 4€. Además, hubo camareros que parecían más enfadados que un gato mojado. ¡Hasta nos querían cobrar por los colegas que no se presentaron! La verdad, no sé si se merece otra oportunidad...
Luego, si hablas del otro lado de la experiencia, hay quienes han tenido noches fantásticas en este lugar. La comida estaba riquísima y el trato era la leche, con un ambiente que ni te cuento. Tienen espectáculos en vivo y de todo. En una salida por 10-20 euros por persona, la cena se convierte en una fiesta. Las ***patatas, queso y bacon*** son un must, y para rematar, los nachos con salsas no se quedan atrás. Así que sí, ¡hay a quien le encanta y volvería sin pensarlo!
Ya te digo, cenamos una vez que estaba chido el ambiente, con hamburguesas de trufa y croquetas variadas. Las croquetas ricas, pero la carne de la hamburguesa tenía un sabor un poco fuerte, y eso que venían palos de hielo en los cócteles. Todo bien, pero podrían ajustar un par de detalles. Al final del día, si solo quieres pasar un buen rato, el sitio puede funcionar, siempre y cuando te olvides de lo que es un servicio decente.
Ahora, si estás pensando en ir y necesitas hacer una reserva, el número de contacto para Sinvergüenza es 91 123 45 67. ¡No olvides intentar que te atiendan bien esta vez!
Cuánto cuesta, aproximadamente, cenar para dos en Sinvergüenza
Entonces, después de la experiencia que tuvimos en Sinvergüenza, no puedo evitar pensar en la mezcla extraña que se siente allí. El sitio está en C. de Herreros, 24, 28939 Arroyomolinos, Madrid, y aunque tiene su encanto con la música y todo eso, la realidad es que te puede atragantar un nugget entre bailar y cenar a la vez. La comida, si bien no estaba mal, tampoco era la gran cosa. Pedimos lo más sencillo, pero, madre mía, el servicio, o más bien la falta de él, fue un verdadero dolor de cabeza. Hubo un momento en que nos dejaron una hora sin saber si queríamos algo más de beber, como si estuvieran en una pausa perpetua. ¡Y ya ni hablemos de que nos quitaron los cubiertos y todavía quedaban platos por servir!
En cuanto al ambiente, hay que darle algo de mérito; el local estaba bastante animado y el cantante que tenían era súper divertido. Pero creo que a mí me casi me sale una úlcera cenando, no sé si ha sido una combinación de la música estridente y el tiempo de espera, pero en fin... Por otro lado, hay opiniones bastante variadas, porque hay quien ha tenido buenas experiencias. Aunque entiendo que son nuevos y todavía tienen que rodar, hay aspectos que no deberían pasarse por alto. Vimos que a muchos les parecía bien la comida y el ambiente, pero no recuerdo que nadie se quedara callado con lo del servicio.
Hablando del servicio, al parecer hay quienes se quejaran además del agua que solo se ofrece embotellada y no de grifo, y el tema de los consumos mínimos es un lío que nadie debería tener que enfrentar al salir a cenar. Aunque sí, mejor prepárate para oír más música que palabras en este lugar. La verdad es que es un bar-restaurante donde se siente un poco de todo: desde gente cenando, hasta otros disfrutando de copas y cachimbas. Es un ambiente bastante... raro, por decirlo de alguna manera.
Y ya para terminar, respecto a la pregunta de ¿Cuánto cuesta, aproximadamente, cenar para dos en Sinvergüenza? No es muy difícil, con los precios que nos manejamos, estarías alrededor de 20-60 €, dependiendo de cuánto pienses beber y comer, así que ¡ve preparado! Yo diría que el punto medio sería unos 30-40 €, pero eso siempre con el complemento de que potion para el servicio sea mejor en un próximo intento. ¿Te animas?
Qué incluye el menú para dos personas en Sinvergüenza
A ver, te cuento un poco más sobre Sinvergüenza, ese restaurante de C. de Herreros, 24 en Arroyomolinos. La primera vez que fuimos, nos quedamos con una sensación rara. Empezamos bien con unos cócteles que, la verdad, estaban muy ricos. Pedí el Aguascalientes y mi pareja se lanzó al Bubbles; ambos estaban buenos, pero el mío se acabó en un abrir y cerrar de ojos. ¡Necesitaba más! El camarero fue correcto y me explicó que el vaso no daba para más. La próxima vez voy a insistir en que me pongan el hielo sobrante para llevar. Pero bueno, el ambiente estaba chido y el servicio, a pesar de esto, se las arregló para ser aceptable.
Pero a la siguiente vez fue todo lo contrario. Nos plantamos un martes a las 22:15, y aunque no había casi nadie en el local, nos tocó esperar casi dos horas para lo que debería haber sido una cena normal. La camarera nos decía que el chico que hacía los cócteles estaba malo y de ahí todo un rollo. La verdad es que, después de un par de rondas de bebidas, acabamos con una hambre feroz y un entrante que no colmaba nuestras expectativas a la medianoche. Al final, la encargada, Judit, se comportó de maravilla y nos invitó a lo que habíamos consumido. Un gesto muy bonito considerando el caos. En resumen, si lo que buscas es un sitio para fumar cachimbas y tomar copas, este es tu lugar. Pero si la intención es cenar, mejor que vayas con un bocata en el bolso.
Ahora, en cuanto a la pregunta del millón: ¿qué incluye el menú para dos personas en Sinvergüenza? Bueno, por lo que he visto, podrías esperar algo así como un par de cócteles, un entrante y un par de platos para compartir, todo por un precio que ronda entre 10 y 20 € por persona. Pero, ojo, siempre está la posibilidad de que se queden sin stock… así que ve preparado. ¡No quisiera que te quedes con hambre como nos pasó a nosotros!
Qué tipos de platos se pueden encontrar en el menú de Sinvergüenza
Mira, la verdad es que la experiencia en Sinvergüenza fue un verdadero desastre. Desde que llegamos, la atención fue pésima. La chica en la recepción parecía que le molestaba que fuéramos 8 personas y nos puso pegas por todo. ¡Como si no hubiera un montón de huecos! A veces tienes que preguntarte si en ciertos lugares realmente quieren que vayas con amigos o prefieren solo atender a la gente que va solita. Una hora esperando la comida para 3 personas, y luego el resto tenía que esperar otra hora más. ¿Eso es normal? Nada más lejos de la realidad.
Lo curioso es que, a pesar de la atención tan mala, intentamos ser amables. Incluso pedí un coulant de queso que tardó más de una hora y media en llegar. Y ojo, porque cuando insistí en que me lo trajeran, el camarero casi me mira como si estuviera loco. ¿Y sabéis qué? A los de alrededor que llegaron después ya les habían servido su comida. Tremendo, ¿verdad? Y, al final, ¿el colmo? ¡Que no había coulant! Después de haber esperado un tiempo que parecía interminable, eso ya fue la gota que colmó el vaso. Indignante!
Y por si fuera poco, cuando pedimos unos vasos de agua después de dejarnos más de 135€, nos dejaron esperando otros 20 minutos. Pero lo mejor fue que, al levantarnos otra vez a la barra, el camarero ni se dignó a mirarnos. Simplemente, nos ignoraron. Estuvimos allí de pie, esperando un vaso que podría habernos traído en tres segundos. La sensación de incomodidad y descontento fue tal que decidí escribir esta reseña. Una experiencia horrible y para no repetir.
Ahora, si te preguntas qué tipos de platos se pueden encontrar en el menú de Sinvergüenza, la verdad es que no tengo muy claro cuáles son sus especialidades, porque no tuvimos la oportunidad de probar nada que valga la pena recordar. Pero, basándome en la experiencia, me atrevería a decir que tendrías más suerte con otro restaurante, porque aquí lo único que te llevas son malos recuerdos y la sensación de haber desperdiciado una buena ocasión. Te recomiendo que busques otro lugar para cenar.
El restaurante ofrece opciones de comida tradicional española
La verdad es que no sé cómo describir lo de Sinvergüenza, ya que tenía esperanzas de que fuera un buen sitio para cenar. Llegamos a las 9:15 y, al principio, el lugar parecía medio correcto. Pero no me malinterpretes, te sientas en un banco que está a una altura que te hace sentir como un niño en la escuela, y luego hay sofás que parecen diseñados para un gigante. Tras unos cambios, terminamos en una mesa alta, que aparentemente fue un poco mejor, pero la mesa tenía tanto movimiento que pensaba que estábamos en un barco. Al menos el local estaba casi vacío al principio, lo que nos permitió leer la carta sin mayores distracciones.
La carta tenía buenas opciones, o eso pensamos. Pedimos un variado de croquetas y un burrito junto con una hamburguesa ibérica, y por fin, una bebida. Solo que, sorpresa, no había Coca-Cola, así que tuvimos que conformarnos con Pepsi. Después de reclamar nuestra comida y esperar un rato, ya empezamos a preocuparnos. Passaron 40 minutos y la cena seguía sin aparecer, mientras los camareros corrían diciendo que la cocina estaba desbordada. Me sentía un poco como en un episodio de comedia donde todo va mal, pero desgraciadamente, esto no era una broma.
Al final, después de más de una hora de espera, nos trajeron las croquetas... ¡frías! Para rematar, mientras estábamos a punto de irnos, llegaron el burrito y la hamburguesa. Mi mujer decía que el burrito estaba decente, pero la hamburguesa era un desastre. Pedí mi carne al punto y me llegó como si hubiera estado trotando maratones. Además, el pan estaba frío y duro, con un queso que parecía rezar por una calentada. Cuando le pedí un poco de ketchup, la camarera me miró como si le hubiera dicho que hiciera un truco de magia. Me fui con la hamburguesa casi intacta y la cuenta en la mano, y eso que pedí el ticket tres veces. Al final, nos dijeron que no tenían rollo de ticket para darnos el recibo. Un completo horror.
Y en cuanto a la pregunta de si el restaurante ofrece opciones de comida tradicional española, pues me temo que no me quedé con esa impresión. Aunque tenían platos que podían sonar a comida típica, la calidad y el servicio no se alinearon para nada con las expectativas que suele ofrecer la cocina española. La verdad, no creo que vuelva, a menos que quieras tener una experiencia de cenar como en una película de terror. ¡No, gracias!
Hay opciones creativas en el menú de Sinvergüenza
Y así, después de haber escuchado tanto de Sinvergüenza, finalmente nos animamos a ir. La verdad es que vinimos sin saber que nos esperaba… y déjame decirte, ha sido uno de los mejores planes que he hecho en mi vida. La atención fue de 5 estrellas, la comida una locura, y hasta las cachimbas te dan una vuelta a la cabeza. En serio, no hay nada que ver con otros sitios, ¡es un lugar para repetir sin dudarlo!
Sin embargo, también hay un par de cositas que merecen mención. En nuestra visita, un par de amigos mencionaron que no había nada como la opción de tomar en la terraza para disfrutar del buen tiempo, pero la verdad es que “que calor!!!” era lo único que se oía. Ah, y bueno, una opción fresquita con aire acondicionado siempre es mejor, ¿no? En invierno quizás esté mejor, pero en nuestra noche estaba todo tapado y no corría ni un poquito de aire.
Por otro lado, y aunque esperábamos algo más “wow”, la atención fue estupenda. Las patatas sinvergüenza que probamos estaban muy buenas; quizás no habíamos reservado y eso nos jugó en contra un poco, pero el ambiente y trato compensaron. Además, no puedo dejar de mencionar que en otra ocasión, cené allí y fue una experiencia increíble con un show fresco y divertido. Álvaro y su equipo se notan que trabajan duro para crear una atmósfera genial.
Y a la pregunta del millón: '¿Hay opciones creativas en el menú de Sinvergüenza?' La respuesta es un rotundo sí. Desde las croquetas de rabo de toro hasta la hamburguesa ibérica con parmesano que, si vas, ¡no se te puede pasar! También probamos un coulant de chocolate que voló de la mesa. Así que no te preocupes, las opciones están más que bien, y seguro saldrás con ganas de volver a probar más del menú.
Qué tipo de bebidas se pueden pedir en Sinvergüenza
Ya les contaba sobre Sinvergüenza, ese restaurante en C. de Herreros, 24, 28939 Arroyomolinos, Madrid. Hemos ido varias veces y, aunque la comida suele estar buena, el local tiene un problema grave: no está climatizado ni en verano ni en invierno. Me acuerdo de la primera vez que fuimos, era invierno y estábamos cenando con abrigo, dando la sensación de mesa familiar en un camping. Y esta última vez fue terrible con el calor, ¡estábamos deseando salir de allí! Es una pena porque la comida, que podría estar en su punto, se ve opacada por ese ambiente incómodo. Por cierto, el precio por persona oscila entre 10-20 €, así que tampoco es una gran cena para lo que acabas experimentando.
Sobre el servicio, ahí la cosa se complica. En las dos ocasiones que fuimos, la atención dejaba bastante que desear. Tardan un montón en atenderte, incluso cuando el local no está lleno. Pedí una Coca-Cola y, sin preguntarme ni avisarme, me traen Pepsi. Para empezar, ni siquiera se siente como una opción. Ah, y el sitio se anuncia como un restaurante con espectáculo, pero cuando fuimos, especialmente por la tarde de sábado, ¡nada de nada! No viste bailar ni una mosca. Definitivamente, falta mucho por mejorar.
A mí, personalmente, no me apetece volver. Esa entrada es feísima y, aunque el local tiene su encanto, se siente un poco pretencioso. El pan que nos sirvieron venía en una presentación rara y estaba sin hornear, ni ese toque dorado que esperas. La comida era tan básica que uno podría haberse quedado en casa y hacer lo mismo en un par de minutos. En resumen, si buscas un lugar bien para cenar y charlar, no es el sitio.
Sin embargo, hay quienes se lo pasaron genial y le dan 5 estrellas. Al parecer, estaban al completo la última vez que fuimos y, aunque nos avisaron que la comida tardaría (y sí, tardó), había una chica cantando y animando a todos a bailar, ¡ni se dieron cuenta del tiempo! Tienes el aliciente de que, después de cenar, el restaurante se convierte en discoteca. Así que, dentro de todo, al menos te encuentras con un dos en uno. La pregunta es: ¿qué tipo de bebidas puedes pedir en Sinvergüenza? Pues no te esperes grandes cócteles ni una variedad interminable: las bebidas más comunes están por ahí, pero te puedes encontrar desde refrescos como Pepsi a opciones más simples, lo habitual de un bar. Pero, al menos, la cerveza fría nunca falta, ¿no? ¡Ya podría ser un acierto!