¡Ey, amigos! Si estáis buscando un lugar acogedor donde disfrutar de una comida espectacular, Las Brasas de Casa Agustín en C. de la Audiencia, 4, El Boalo es el sitio ideal. Este restaurante tiene un ambiente encantador y bien decorado, perfecto para cualquier ocasión. Lo mejor de todo son sus deliciosas opciones, desde carne a la brasa de excepcional calidad hasta alcachofas con habitas que te dejarán deseando más. Así que, si os animáis, recordad que la atención es super amable y están dispuestos a ajustarse a tus preferencias en la carta.
Y no os olvidéis, ¡hacer una reserva es clave para que no os quedéis sin mesa! Podéis hacerlo llamando al 91 890 88 40 o a través de su web. La terraza es un must en verano, perfecta para disfrutar de una cena al atardecer con vistas a la Maliciosa. Además, tienen un menú generoso con platos mediterráneos que varían, y no olvidéis probar su sensacional pulpo. En invierno, el calor de las brasas os recibirá como un buen abrazo. ¡Así que ya sabéis, no dejéis pasar la oportunidad de conocer este rincón delicioso en Madrid!
Horarios Las Brasas de Casa Agustín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–17:00 |
| miércoles | 12:00–17:00 |
| jueves | 12:00–17:0020:00–23:30 |
| viernes | 12:00–17:0020:00–23:30 |
| sábado | 12:00–17:0020:00–23:30 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Las Brasas de Casa Agustín
Dónde se ubica Las Brasas de Casa Agustín
¡Hola, amigos! Hoy quiero hablarles de Las Brasas de Casa Agustín, un restaurante que descubrí en C. de la Audiencia, 4, 28413 El Boalo, Madrid. La primera impresión que tuviste al verlo por fuera puede ser un poco engañosa, porque no dice mucho, pero adentro es una maravilla. Nos sentamos en una terraza interior muy bien decorada y agradable, perfecta para ese relax que tanto buscamos. Fuimos entre semana y la verdad, el ambiente estaba tranquilo, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. ¡La comida estaba riquísima!
Pedimos unas albóndigas de vaca madurada, que estaban de muerte, y un entrecote que no se quedaba atrás. La ensalada de pimientos con ventresca, aunque un poco desequilibrada (demasiados pimientos y poco de la ventresca), también estaba sabrosa. Si soy sincero, tengo que mencionar que las sillas no son las más cómodas del mundo y no encajan mucho con el estilo acogedor del lugar, pero eso es un pequeño detalle comparado con lo bien que nos atendieron.
Otro día probamos las alcachofas, que estaban espectaculares, aunque un poco escasas en jamón. El pulpo a la brasa con revolconas fue un auténtico festín y el helado de postre... ¡madre mía! Era puro arte, no podía dejar de babear. Eso sí, el precio del pan era un poco elevado, así que tenedlo en cuenta. Pero volviendo a los platillos, ¡los huevos rotos y los torreznos son un must cuando vais!
La verdad es que fue una experiencia gratificante. La atención fue de 10 y, aunque algunos platos pueden parecer un poco caros, definitivamente vale la pena. Y para que no lo olvidéis, este lugar tan especial se encuentra en C. de la Audiencia, 4, 28413 El Boalo, Madrid. Así que ya lo sabéis, si buscáis un sitio con buena comida y un ambiente agradable, Las Brasas de Casa Agustín es una opción que no debéis dejar pasar. ¡Hasta la próxima! ️✨
Qué tipo de comida ofrece el restaurante
Y ya que estamos, hablemos de Las Brasas de Casa Agustín. La verdad es que no es la primera vez que escucho opiniones encontradas sobre este lugar. Por un lado, el ambiente es acogedor y se siente de maravilla estar allí, especialmente con el frío que puede hacer en El Boalo en invierno, con esa calidez que invita a quedarse un ratito más. Pero, en cuanto a los precios, ¡uff! Se les ha ido un poco la mano. Por ejemplo, esos 24 euros por 6 chuletitas de cordero pequeñas, o lo mismo por medio rodaballo, que, aunque esté bueno, pues no sé si justifica el gasto. La calidad de la comida no es mala, y hay que decir que el camarero fue súper atento, pero parece que algunos sabores todavía dejan un regustillo amargo en el bolsillo.
Sin embargo, no todo es negativo, ¿verdad? He escuchado a varias personas hablar maravillas de la comida en Casa Agustín. La ejecución de platos como el solomillo o el bacalao, que dicen que es "brillante", parece ser uno de sus grandes aciertos. Y ni hablar de los postres, que en general están causando furor. La gente queda encantada con el helado de mango y frutos rojos y no deja de recomendar las migas del pastor y los torreznos, que suenan de rechupete y que, según dicen, no son grasientos. La carta de vinos también tiene su punto, así que si te vas a dar un capricho, ¡puede que valga la pena!
En cuanto al trato, varios han comentado que el servicio es muy rápido y la atención del personal es excelente. Al final del día, lo que parece que ofrecen es una mezcla bastante completa, con un enfoque en comida al grill, acompañada de sus clásicos como las bravas y los torreznos, además de platos más elaborados como el bacalao y la txuleta de vaca madurada. Si estás en la sierra y buscas un sitio que, aunque se pase con los precios, te ofrezca un buen rato con buena comida, ya sabes a dónde ir la próxima vez. Sin duda, es un lugar para tener en el radar, aunque quizás con un poquito más de cuidado en los precios.
Es necesario hacer una reserva en Las Brasas de Casa Agustín
Como te decía, Las Brasas de Casa Agustín es un lugar ideal para recargar energías después de un día explorando la montaña. El ambiente es muy acogedor, con una decoración que invita a quedarte un rato más. Te lo vas a pasar genial compartiendo varios entrantes, y tengo que decirte que los torreznos son una maravilla, ¡vienen en buena cantidad y están crujientes de verdad! La oreja preparada en tiras te dejará sorprendido, y esas setas empanadas son otro nivel. En cuanto a los platos principales, el rabo de toro es una excelente elección, aunque un pelín escaso, pero bastante sabroso.
Aparte de la comida, el servicio es de 10. La camarera fue súper atenta, siempre con una sonrisa y dispuesta a aconsejarte en lo que quieras. Hablando de recomendaciones, no puedes irte sin probar la tarta de queso, ¡espectacular! En general, con un precio aproximado de 30-40€ por persona, creo que merece la pena cada euro que gastes aquí.
Si te decides, los huevos rotos y el pulpo son platos que también valen la pena, aunque a veces las raciones pueden parecer un poco escasas por el precio. Las alcachofas con habitas son otro plato a tener en cuenta; estaban buenísimas. Y si piensas en ir en verano, la terraza es ideal, con unas vistas preciosas a La Maliciosa. ¿Y la cerveza? Fría y de calidad, ¡la Águila sin filtrar de grifo es perfecta!
Por cierto, si estás pensando en ir, lo mejor es que hagas una reserva. Aunque el lugar es muy agradable y el trato es excelente, suele llenarse rápido sobre todo los fines de semana. Así que no te la juegues, ¡asegúrate de tener tu mesa lista para disfrutar de todo lo rico que ofrecen!
Cuál es el número de teléfono para hacer reservas
La verdad es que tengo una relación un poco agridulce con Las Brasas de Casa Agustín. Hemos compartido tantas cenas allí, pero en la última visita me quedó un mal sabor de boca. Aunque la comida seguía siendo deliciosa, las raciones eran tan pequeñas que parecían medias porciones. ¿En serio, con los precios que tienen? Me da pena decirlo, porque siempre fue un lugar especial para nosotros, pero con lo que hemos pagado, no me puedo permitir quedarme con hambre. Es una pena, pero creo que esta vez no volveremos.
A pesar de eso, también hay momentos en los que te llevas gratas sorpresas. Recuerdo una vez que pedí carne y, aunque la pedí al punto y me llegó un poco más hecha, lo importante fue la calidad del producto y lo encantadora que es la terraza. Los torreznos estaban de otro mundo, y el cochinillo, ¡uffff! Y no puedes dejar pasar las zamburiñas, que las vi en la mesa de al lado y me dejaron con ganas. El servicio siempre ha sido bueno, así que eso también cuenta, ¿verdad?
Lo mejor de todo fue la vez que celebramos con un grupo grande. Éramos 11 y todo salió a pedir de boca. Las croquetas y los huevos rotos volaron de la mesa, y hasta los peques no dejaron nada. La calidad se notaba en cada plato que probamos. Y por supuesto, los postres, especialmente los helados caseros, son obligatorios. Hay que reconocer que hay que aflojarse el bolsillo si quieres comer bien, pero a veces vale la pena hacer una excepción.
Si se animan a ir, no olviden que el ambiente es genial y el servicio es de 10. Es un sitio muy recomendable, y aunque he mencionado alguna queja, siempre vuelvo con la esperanza de vivir una buena experiencia. Si necesitan hacer una reserva, pueden llamar al 918-90-89-56. ¡Espero que se animen!
Las Brasas de Casa Agustín tiene opciones vegetarianas en su menú
La verdad es que Las Brasas de Casa Agustín se ha convertido en uno de mis lugares favoritos para comer. Fui por primera vez en diciembre y, desde entonces, ya he repetido varias veces. Te cuento que los entrantes son una maravilla, especialmente esos huevos rotos con jamón y las croquetas caseras que son pura felicidad en cada bocado. Y la carne… ¡madre mía! Bien madurada y cocinada a la perfección. Y no hablemos de los postres; la tarta de queso es, sin duda, para llorar de felicidad. Así que sí, repetiremos sin falta.
La atención en el restaurante también es de 10. El último vez que fui, el camarero fue súper atento y amable, lo que hizo que la experiencia fuera aún más especial. Si te gusta disfrutar de un ambiente elegante y acogedor, este lugar es genial. Yo siempre digo que es una buena opción para una comida bien disfrutada, ya que la calidad está a la altura del precio, que ronda los 40-50 € por persona. La comida y el servicio son siempre excelentes, así que ¡anímate a probarlo!
Y si todavía te estás preguntando si vale la pena, hablemos de la oreja que pedimos, que estaba realmente deliciosa. Una salsa increíble y algunas rodajas de guindilla que le daban un toque perfecto. También nos encantaron los torreznos, que estaban en su punto. Es el tipo de sitio en el que puedes disfrutar de una buena comida y tomar unas cañas en su terraza, que es muy agradable. Para rematar, un café con chocolate belga que satisface incluso a los más golosos. De verdad, el camarero estuvo al tanto de cada detalle, y eso siempre se agradece.
Sobre la pregunta de si tienen opciones vegetarianas en su menú, la verdad es que no tengo claro si hay suficientes platos para quienes no consumen carne. Lo que puedo decir es que las carnes y los entrantes parecen ser la estrella del lugar. Así que si eres vegetariano, es una buena idea preguntar en el restaurante. ¡Seguro que te dan alguna opción rica! De todos modos, si quieres disfrutar de cocina casera y de excelente calidad, Las Brasas de Casa Agustín vale la pena.
Qué platos destacan en la carta del restaurante
La verdad es que Las Brasas de Casa Agustín ha sido todo un descubrimiento para nosotros. El ambiente resulta ser muy acogedor y tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena comida después de un día explorando la sierra de Guadarrama. Tienen una terraza que, aunque no la usamos, se veía súper agradable para esos días soleados. En nuestro caso, nos llevaron al salón de arriba y debo decir que la atención fue impecable. La camarera que nos atendió fue un encanto, siempre sonriendo y dispuesta a asesorarnos con los platos. ¡Eso siempre suma puntos!
Respecto a la comida, si te gusta la carne roja, este es el sitio ideal. Las reseñas no exageraban: la carne con D.O. de Guadarrama es simplemente espectacular. Y, ojo, si tienes la oportunidad, no puedes irte sin probar el helado artesanal. Te prometo que te dejará con ganas de más. En general, los precios están más que justificados por lo que ofrecen; es un lugar para disfrutar sin sentir que te están sacando los ojos de la cara.
Pasando a las cosas prácticas, uno de los aciertos fue la facilidad para aparcar. No tuvimos que buscar mucho y, sinceramente, eso siempre se agradece, sobre todo si vas con hambre. Aunque tardaron un poco en servirnos, con el buen rollo del lugar y los ratos de charla, ni nos dimos cuenta. La seriedad en las medidas Covid es un plus que se siente. Y aunque no llegamos a entrar en debates sobre precios, yo creo que lo que se paga merece la pena, considerando la calidad de lo que te traen a la mesa.
Y para responder a la pregunta del millón: ¿Qué platos destacan en la carta del restaurante? ¡Buena elección por preguntar! El pulpo a la brasa es un must, y ni hablar del rulo de rabo de toro deshuesado; eso sí que está para chuparse los dedos. Otros platos que no deberías dejar pasar son las migas del pastor, los huevos rotos con jamón, y las croquetas caseras de jamón. Sin duda, quedé encantado con cada bocado. Y claro, teniendo en cuenta que la experiencia es redonda, ¡ya estamos planeando nuestra próxima visita!
Cuál es la especialidad de la casa
La verdad es que Las Brasas de Casa Agustín es un descubrimiento que no te puedes perder si andas por El Boalo. El lugar es muy bonito y acogedor, perfecto para una cena relajada. Cuando fui, comimos un montón de cosas ricas: empezamos con unas croquetas de morcilla y jamón que estaban de muerte. Te digo que las de morcilla eran lo más; si te gusta este ingrediente, ¡no puedes dejarlas pasar! Luego, el tataki de atún que tenían nos encantó, ¡estaba en su punto! Pero la estrella de la noche fue sin duda la fideuá con alioli de cilantro. Esa mezcla de sabores fue la bomba.
Y, claro, no podía faltar el postre. Terminamos nuestra velada con una tarta de queso para compartir que estaba simplemente espectacular. Sin duda, fue lo mejor que probamos, junto a las aceitunas que nos pusieron para picar mientras esperábamos. Todo esto salió por 22€ por persona, lo cual es un chollo para la calidad de la comida que sirven.
El ambiente también contribuía a la experiencia, ya que el lugar es muy limpio y bien decorado, lo que te hace sentir que estás en un verdadero restaurante en la Sierra de Madrid. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todo el mundo tuvo la misma suerte con su elección, ya que un par de críticas mencionaban que la oreja no estaba fresca y parecía un poco rara. La verdad es que eso suena un poco preocupante; yo soy fan de la oreja a la plancha, pero si no está bien hecha, la experiencia puede decaer.
A pesar de eso, la mayoría de la gente se va contenta. Si buscas una buena carne a la brasa, aquí tienes un sitio donde la preparan de maravilla. Por lo tanto, la especialidad de la casa se inclina hacia la carne a la brasa y platos como las croquetas o la fideuá, que son altamente recomendables. Sin duda, creo que vale la pena repetir la visita. ¡Te echo el guante!
Es adecuado el ambiente del restaurante para ocasiones especiales
Ya te digo, Las Brasas de Casa Agustín es un lugar que no decepciona. La primera vez que fui, me quedé encantado con el trato; son super amables y parece que disfrutan de su trabajo. La comida es de primera, algo que realmente se nota. Si te gusta el marisco, no puedes perderte el pulpo a la brasa; está para chuparse los dedos. Y las patatas ali oli son otro nivel, perfectas para acompañar cualquier platillo. Y si eres fan de las cosas crujientes, no te olvides de pedir las migas, que están de rechupete.
La carne, por otro lado, es una maravilla. En su punto, con ese sabor ahumado que la hace aún más rica. Aunque, entre nosotros, el lugar puede estar un poco ruidoso a veces, especialmente si hay niños correteando por ahí. Y honestamente, las rabas no son lo mejor, un poco aceitosas para mi gusto. Pero eso no le quita el brillo a la experiencia. La relación calidad-precio es bastante buena; te ofrecen porciones generosas y un menú amplio que va a satisfacer cualquier antojo.
Entiendo perfectamente que algunos días puede resultar complicado, especialmente si el ambiente está lleno de niños y jaleo. Recuerdo una vez que intenté entrar al baño tres veces antes de que tuviera suerte. Pero con un arroz con carabineros tan rico como el que sirven, o un sabroso postre de su carta, se me olvidó cualquier molestia. Así que si estás pensando si es un sitio adecuado para una ocasión especial, la verdad es que dependerá del día. Si lo que buscas es disfrutar de buena comida y un trato agradable, no cabe duda de que Las Brasas de Casa Agustín es una opción excelente. ¿Un poco ruidoso? Puede ser. Pero el sabor y la calidad de la comida seguro que te harán feliz en cualquier celebración.