¡Hey, amantes de la buena comida y el arte! Si estás paseando por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, no te puedes perder una visita a El Jardín de Arzábal. Ubicado en el Edificio Sabatini, a solo 7 minutos caminando de la estación de Atocha, este restaurante es un auténtico refugio gastronómico. Imagina disfrutar de una cena deliciosa en un entorno que combina arte y naturaleza. Tienen una amplia barra, y una terraza abierta y otra cerrada que simula un jardín atemporal. Es el lugar perfecto para relajarte con un cóctel o simplemente disfrutar de un buen tarro de cerveza.
Pero eso no es todo, El Jardín de Arzábal no solo se trata de buen ambiente; su cocina es un deleite para el paladar. Ofrecen una cocina de mercado con un toque tradicional y renovado, ideal para los que buscan algo diferente. Si organizas eventos, aquí cuentan con un salón privado lleno de luz natural y techos altos, con capacidad para hasta 100 personas. Así que, ya sabes, si estás por el centro de Madrid, date una vuelta y deja que El Jardín de Arzábal te sorprenda. ¡Seguro que no te arrepentirás!
Horarios El Jardín de Arzábal - Restaurante en Madrid centro
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–1:00 |
| martes | 11:30–1:00 |
| miércoles | 11:30–1:00 |
| jueves | 11:30–1:00 |
| viernes | 11:30–2:00 |
| sábado | 11:30–2:00 |
| domingo | 11:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Jardín de Arzábal - Restaurante en Madrid centro
Dónde se ubica El Jardín de Arzábal
¡Hola, foodie squad! Hoy tengo que hablaros de El Jardín de Arzábal, un restaurante que visité recientemente en Madrid y que me sorprendió para bien. Situado en el corazón del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en el Edificio Sabatini, este lugar es todo un hallazgo. Desde que entras, te atrapa su encanto y la decoración ajardinada; es el lugar ideal para disfrutar de una comida en un ambiente agradable. Hoy comí allí y la verdad es que ha sido una sorpresa muy agradable.
La comida estuvo espectacular. Pidimos algunos platos que la verdad me dejaron más que satisfecho. El Steak Tartar con Huevos de Codorniz estaba de diez, al igual que el Coulant de Avellana con Helado de Vainilla. La única pega fue que hacía un poco de frío y, además, había un evento de gafas que generaba un poco de ruido, lo que afectó un poco la experiencia. Pero, ¿sabéis qué? A pesar de esas pequeñas incomodidades, el servicio fue excepcional y la comida, simplemente deliciosa. El precio rondó entre 40-50 € por persona, lo cual, teniendo en cuenta la calidad, es bastante razonable. ¡Os dejo algunas fotos, como siempre!
Ojo con la mezcla de opiniones, que por ahí leí comentarios más alternativos. Algunos mencionaron que el lugar se vuelve un poco caluroso en verano, y aunque tiene humidificadores, es un detalle a tener en cuenta. La comida tiene ese toque español pero como con un giro más sofisticado, que a mí me encanta. ¡Y no me olvides de recomendar enérgicamente el jamón ibérico y el postre de piña asada! Eso sí, hay quienes no tuvieron la misma suerte con su experiencia, así que, como siempre en este tipo de sitios, todo depende de lo que pidas.
Y por último, para los que se preguntan dónde se ubica El Jardín de Arzábal: está en C. de Sta. Isabel, 52, justo en el centro, muy cerquita de la estación de Atocha. Así que, si estáis por la zona y queréis un lugar bonito con buena comida, ¡este es el sitio! ¡No dejéis de ir y contarme qué tal, eh!
Cuánto tiempo tarda en llegar a El Jardín de Arzábal desde la estación de Atocha
¡Qué bien lo pasamos en El Jardín de Arzábal! Desde el momento en que entras, la decoración y el ambiente te envuelven. Hay una terraza de mesas altas que es perfecta para relajarte con una copa después de visitar el museo. Si te apetece una cena con un toque especial, este es el sitio ideal. La comida, wow, ¡no te la puedes perder! Pedimos hamburguesas que estaban de miedo; cada uno eligió su punto y todas salieron perfectas. Ah, y el ceviche de corvina, ¡un must! Aunque la carrillera está muy rica, la ración es un poco escasa en relación al precio.
Hablando de precios... sí, vale, es un poco caro, pero con la ubicación en el centro de Madrid y en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, ya sabes que te dejas un riñón. La cuenta salió bastante alta, éramos seis y más de 300€ en total. Pero, oye, el servicio y la calidad de la comida hacen que valga la pena de vez en cuando. E incluso en verano, tienen humidificadores que te salvan de ese calor agobiante.
Otra cosa que llama la atención es cómo el menú tiene opciones para todos. Incluso si vas con alguien con restricciones alimentarias, encontrarás alguna opción sin gluten. El ambiente también es muy chulo, ideal para disfrutar de una buena conversación al final del día. Ah, y no olvides que en la cuenta viene una propina sugerida del 8%. Una vez que pidas la comida, seguro que no te arrepentirás.
Si estás en Atocha y te preguntas cuánto tiempo tardas en llegar a El Jardín de Arzábal, te cuento que es un paseo. Caminando, son solo unos 15 minutos. Así que ¡prepárate para disfrutar de una gran noche!
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
Y bueno, si estás pensando en planear una salida por el centro de Madrid, El Jardín de Arzábal es un restaurante que no puedes dejar pasar. Está justo al lado del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, y la verdad es que su ubicación es perfecta, especialmente porque está a un par de pasos de la estación de Atocha. Siempre que he ido, nunca he tenido problemas para encontrar mesa, lo que ya le suma puntos. Además, el encanto del lugar con toda la naturaleza que lo rodea es un verdadero plus. ¡Es como estar en una pequeña selva en medio de Madrid!
El trato del personal es otro de los puntos fuertes; siempre han sido muy amables y atentos, lo que hace que te sientas bienvenido desde el primer momento. Claro, la comida no siempre ha sido un acierto en todas mis visitas. La última vez, me salí un poco de lo habitual y no quedó tan bien como esperaba, pero en mis visitas anteriores, he disfrutado de platos espectaculares como los Huevos Rotos y el Secreto Ibérico con Ensalada de Tirabeques. En términos de calidad-precio, está bastante bien, siempre considerando que puedes comer por unos 20-30 € por persona, lo cual no es nada mal en los tiempos que corren.
Por otro lado, hay que ser sincero: también he escuchado opiniones menos favorables sobre el sitio. Algunos amigos me han mencionado que el precio de ciertos platos, como un ceviche o unas gambas, les pareció desproporcionado. Y sí, el pan y el agua a precio de oro siempre resulta un poco chocante, especialmente cuando pides algo tan simple. También mencionaron que con los cocktails sentían que les estaban dando refrescos más que otra cosa. Así que en este sentido, hay que ir preparado para una experiencia algo variable.
Dicho esto, lo que realmente me gusta de El Jardín de Arzábal es su ambiente. Es un lugar acogedor y bien decorado, con un diseño encantador que muestra plantas naturales por todos lados. Puedes disfrutar de un espacio bonito, con buena ventilación y lejos del bullicio del centro, lo que lo convierte en el sitio ideal para una comida tranquila o una cena entre amigos. En definitiva, si buscas un lugar donde la comida es elaborada y el trato es excelente, este sitio es definitivamente una opción a considerar.
El Jardín de Arzábal tiene una barra para bebidas
¡Y no puedo dejar de hablarte de El Jardín de Arzábal! Si andas por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, este sitio es una parada obligatoria. Te prometo que el lugar es simplemente hermoso, con un ambiente que te hace sentir como en casa. Los camareros son super amables y dispuestos a asegurarse de que tu experiencia sea de diez. La comida estaba deliciosa, y aunque el precio ronda entre 70 y 80 € por persona, vale cada céntimo. Si vas, no te pierdas la tarta de queso, los calamares y el ceviche de corvina; son un espectáculo.
Aparte, la terraza es una maravilla, especialmente en esos días soleados de Madrid, justo frente a la estación de Atocha. Te sientas y disfrutas del ambiente mientras saboreas esos platos que te mencioné. Las croquetas también son un must, pero cuidado con las alcachofas; de verdad que, por relación calidad-precio, te recomendaría omitirlas. Idealmente, elige la hamburguesa de carne roja con queso, ¡es de locura!
Ahora, aquí viene lo importante: el servicio es donde algunos se quejan un poco, pero yo creo que la experiencia en general compensa eso, especialmente cuando el entorno es tan increíble. Eso sí, ten en cuenta que aparcar por la zona puede ser un verdadero lío. Tienes opciones como aparcamiento en la calle o un parking de pago, pero no esperes que seas la tarea más fácil del mundo.
Y para contestar esa pregunta que ronda por tu mente: sí, El Jardín de Arzábal tiene una barra para bebidas. Así que si solo quieres disfrutar de una copa de vino o un cocktail antes de o después de visitar el museo, puedes hacerlo sin problema. ¡Te aseguro que no te decepcionará!
Disponen de áreas al aire libre en El Jardín de Arzábal
Y hablando del Jardín de Arzábal, debo decir que por fin pude ir y, sinceramente, ¡valió completamente la pena! La experiencia fue increíble y no puedo dejar de recomendarlo. Desde el primer momento te envuelve un aire mágico, con un diseño que hace que cada rincón sea especial. Y, si eres amante de los animales, vas a flipar: la atención que le dan a las mascotas es encantadora, lo cual, para mí, fue un bonus muy importante. Ideal para disfrutar de una cena de calidad, porque te aseguro que la comida es deliciosa. En cuanto al precio, puede rondar entre 30-40 € por persona, pero definitivamente vale cada euro.
Sin embargo, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché a unos amigos que tenían muchas expectativas sobre el lugar, especialmente por su atractivo exterior y ese olor a leña que te invita a entrar. Desafortunadamente, su experiencia fue más bien decepcionante. La relación calidad-precio les pareció fatal; la comida resultó ser sencilla, y las raciones, bastante escasas. Lamentablemente, aunque el ambiente es agradable y acogedor, la calidad de la comida los dejó con un mal sabor de boca, y decidieron que no volverían para comer. Pero hey, siempre hay opciones y puede que todavía sea un buen lugar para tomar algo después de visitar el museo.
En mi caso, volviendo al tema, ya he hecho de este sitio mi opción favorita después de pasear por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. ¡Es que no hay nada como sentarse a disfrutar de un buen jamón ibérico tras un par de horas admirando arte! Y si te preocupa el ambiente, no te preocupes, tienen diferentes espacios que van desde lo más informal hasta lo más elegante. Cada vez que he ido, me he sentido completamente en otro mundo, lejos del bullicio del centro de Madrid.
Y sí, claro, ¡disponen de áreas al aire libre! Es la mejor manera de disfrutar de esos días soleados en la ciudad. Un oasis encantador donde puedes relajarte y disfrutar de la comida mientras te sientes un poco más cerca de la naturaleza. Así que, si estás buscando un buen plan, sorpréndete y ve a El Jardín de Arzábal, te va a encantar.
Qué tipo de cocina se ofrece en El Jardín de Arzábal
Y después de pasear por el Reina Sofía y empaparte de arte, ¿qué mejor que hacer una parada en El Jardín de Arzábal? Este lugar tiene un ambiente increíble y parece un auténtico jardín en pleno corazón de Atocha. Es perfecto para sentarte, relajarte y disfrutar de una buena comida. Te cuento, la comida estaba buenísima y los camareros fueron increíblemente amables y atentos. Es de esos sitios donde te tratan como si fueras de la familia, y aunque los precios son un pelín altos para lo que comes, la experiencia lo vale.
Ya te aviso que el único “pero” que le pondríamos es el precio. 40€ por persona para una cena con entrantes para compartir (y no son muchos) sin bebida ni postre, creo que es un poco excesivo. Pero bueno, si miras la carta antes de pedir, puedes ajustarlo a tu presupuesto. En cuanto a la decoración, es una mezcla de frescura y buen gusto, y en las tardes de verano, su ambiente refrescante es un verdadero oasis en Madrid.
Sin embargo, he escuchado que hay algunas cositas que podrían mejorar. Algunas personas comentaron que los baños estaban un poco descuidados, lo que desmerece un lugar tan bonito. También se ha dado el caso de que hubo un poco de descoordinación en el servicio. Aún así, la mayoría sale muy contento, disfrutando de la deliciosa comida.
En resumen, la cocina que ofrece El Jardín de Arzábal se adapta a esos paladares que buscan un toque especial con ingredientes bien cuidados. La comida se centra en tapas y platos para compartir, donde puedes encontrar desde un steak tartar con huevos de codorniz que es bastante recomendable, hasta diferentes entrantes que hacen la velada más amena. ¡Así que ya sabes, es un planazo para disfrutar de buena comida y conversación!
Hay opciones para vegetarianos o personas con restricciones dietéticas en el menú
Así que, después de darte una vuelta por el Museo Reina Sofía, ¿por qué no hacer una parada en El Jardín de Arzábal? Es un sitio que siempre he tenido en mi lista y, la verdad, ¡finalmente pude probarlo! Cuando llegué, me sentí un poco dividida. El lugar tiene una decoración bastante bonita y es espacioso y limpio, pero la climatización no fue lo mejor. A veces, los ambientes bien ambientados pueden fallar en su frescura. Pero los mozos son super amables, así que eso siempre ayuda a que te sientas mejor.
Probé el famoso pan de cristal, y tengo que decir que estaba delicioso, pero los calamares estaban bastante secos y no tenían mucho sabor. Es una pena, porque esperaba más de la comida en general. Tal vez no fue el mejor día para visitarlo, y creo que definitivamente merece una segunda oportunidad. Quizás la próxima vez me aventure a probar algo diferente.
Ahora, si estás pensando en disfrutar del aire libre, tienes que ver la terraza. Es realmente bonita y cuenta con humidificadores para mantener la frescura en esos días calurosos de verano. He asistido a varios eventos allí y siempre me ha parecido que las salas son elegantes, con esta última que tenía una cúpula con un mapa del mundo, ¡una maravilla! La comida en esas ocasiones ha sido bastante buena; me encantaron la ensaladilla rusa y las croquetas caseras, todo un acierto. Eso sí, asegúrate de reservar con antelación porque siempre hay un montón de turistas.
Y para los que se preguntan si hay opciones para vegetarianos o con restricciones dietéticas, parece que sí hay. Aunque no tengo todos los detalles del menú, he oído que el restaurante se esfuerza por ofrecer alternativas para diferentes necesidades, así que si necesitas algo específico, sería buena idea preguntar al llegar. ¡Seguro que encuentras algo rico para disfrutar!