¿Buscas un buen lugar para disfrutar de una comida auténtica y deliciosa? Mesón Gerardo, situado a solo unos kilómetros de Madrid, en Calle las Eras 28, Pedrezuela, es tu mejor opción. Este restaurante, famoso por ser el más “mítico” de la zona, tiene una capacidad para más de 400 personas, así que si vas en grupo, ¡no hay problema! Lo mejor de todo es que está a pie de la Nacional I (Km 45), así que es ideal para hacer una parada y comer algo sabroso después de un paseo.
Si eres amante de los asados, no puedes perderte el cabrito o cochinillo asado, ¡son simplemente espectaculares! Además, tienes un parking privado justo enfrente, por lo que no tendrás que preocuparte por dónde dejar el coche. Para más info, puedes llamarlos al 91 843 32 09 o visitar su web. Y si te apetece ver un partido mientras comes, también tienen TV. ¡Así que ya sabes, este lugar te espera con los brazos abiertos y un montón de delicias en la parrilla!
Mesón Gerardo
Horarios Mesón Gerardo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:00–24:00 |
| miércoles | 10:00–24:00 |
| jueves | 10:00–24:00 |
| viernes | 10:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Gerardo
Dónde se encuentra el Mesón Gerardo
¡Hey, grupo! Hoy quiero hablarles del Mesón Gerardo. Si todavía no han ido, se están perdiendo de algo muy chido. Este sitio está en C. de las Eras, 28, 28723 Pedrezuela, Madrid, y déjenme decirles que su especialidad, el cabrito, es un espectáculo por sí mismo. Ya sea que vayan en plan de familia o con amigos, este lugar les va a encantar. La comida es una maravilla—dicen que está tan buena que vale cada céntimo que pongan en ella.
Les cuento que, aunque el cabrito es la estrella del menú y un 1/4 de cabrito sale por 42€, ¡ni se les ocurra pedir menos! Para dos personas, un medio cabrito y una ensalada es la elección ideal. El lugar tiene un aire un poco ruidoso y ochentero, pero eso le da un charm especial. Además, el servicio es muy bueno y todos son súper atentos. Y si están preocupados por el parking, no lo hagan: el Mesón Gerardo tiene parking gratuito justo enfrente, aunque a la hora de comer puede llenarse rápido, así que mejor reserven.
El ambiente es acogedor y, aunque tienen varios salones (así que si van en fin de semana, mejor reserven), la comida hace que merezca la pena. A veces los camareros están un poco desbordados porque hay mucha gente, pero eso solo significa que el lugar está a tope. Todos los platos que hemos probado, desde las croquetas caseras hasta el vino de la casa, han estado deliciosos. ¡Y no se olviden de dejar espacio para los postres, que son caseros y valen totalmente la pena!
Así que ya saben, si buscan un lugar para disfrutar de buena comida, un ambiente divertido y un trato amable, no duden en ir al Mesón Gerardo. Recuerden, lo encuentran en C. de las Eras, 28, 28723 Pedrezuela, Madrid. ¡No se lo pierdan!
Cuál es la dirección exacta del restaurante Mesón Gerardo
Y ya que estamos hablando de Mesón Gerardo, no puedo dejar de mencionar lo mucho que me gustó la atención de los camareros. Son un auténtico 10 de 10, con ese toque de humor que hace que la experiencia sea aún más amena. Se notan entregados en su trabajo, y eso se siente en cada rincón del local. Aunque Pedrezuela no es el destino ideal para dar un largo paseo, tampoco se puede negar que un paseíto por el aire de la sierra siempre tiene su encanto, ¿verdad? Así que, si te animas a visitarlo, ya tienes un plan perfecto.
Y la comida... ¡vaya locura! Si no has probado su cabrito asado, simplemente no sabes lo que te falta en la vida. De verdad, es un plato excepcional. Pero no te olvides de las gambas que son una delicia, y el cochinillo que deja sin palabras. Y para el postre, la tarta de queso casera, oh, eso es un pecado que no puedes dejar pasar. Además, el lugar tiene una terraza super acogedora donde te puedes sentir a gusto mientras disfrutas de una buena charla con amigos. Y por si fuera poco, el aparcamiento es gratuito, así que ¡sin preocupaciones!
Lo último que quiero agregar es que, aunque tuve una experiencia un poco rarita con una camarera que no estaba muy de acuerdo con los chupitos, eso no le quita el encanto al sitio. Al final, otra camarera sí nos invitó a unos chupitos, así que mi fe en el lugar sigue intacta. La verdad es que volvemos seguro. Más vale encontrar momentos para disfrutar de esos 30-50€ que vale la experiencia, ¡merece totalmente la pena!
Por cierto, si te preguntas cuál es la dirección exacta de este sitio tan especial, apunta bien: Calle de las Eras, 28, 28723 Pedrezuela, Madrid. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la capacidad del Mesón Gerardo para recibir comensales
Y después de pasarte el día buscando un buen lugar para comer, el Mesón Gerardo se convierte en la mejor opción de todas. No sé si has probado las setas y alcachofas que tienen, pero son absolutamente espectaculares. De hecho, hemos ido 16 personas a celebrar una ocasión especial y nos sentimos súper a gusto. El espacio es amplio, lo cual es un lujo, porque sabes cómo a veces los restaurantes son una lucha por encontrar el espacio entre las mesas. Aquí no hay ese problema; está bien diseñado para que cada uno tenga su lugar. Además, la atención es un 10. Los camareros están siempre listos para atender cada petición, aún siendo tantos, ¡y te aseguro que se notó!
Y no hablemos de la comida... ¡qué delicia! Si decides ir, no puedes dejar de probar el cabrito asado y el cochinillo, que son sus especialidades. Los solomillos también estaban de otro mundo, se derretían en la boca. Para los más pequeños, hay platos como croquetas y huevos rotos con jamón que les encantan. Todo está pensado para que tanto grandes como chicos salgan satisfechos. Y sabes que con un par de french fries al lado, todo va de lujo.
Ah, y mencioné el estacionamiento reservado, que siempre es un plus, ¿verdad? No hay nada como saber que puedes llegar, aparcar y disfrutar sin preocuparte por el coche. En cuanto a los precios, ¡estás hablando de unos 10-20 € por persona, dependiendo de lo que pidas! No se puede pedir más.
Por cierto, si te preguntas cuánta gente puede atender el Mesón Gerardo, la capacidad es bastante amplia. He leído que pueden adaptarse para muchas personas, así que si tienes un grupo grande, ¡este es tu sitio! La combinación de un ambiente familiar y la calidad de la comida lo hace perfecto para cualquier tipo de celebración. Sin duda, merece la pena visitarlo.
Es Mesón Gerardo apto para grupos grandes
Y ya que hablamos de Mesón Gerardo, no puedo dejar de mencionar el cabrito asado. Te juro que es el mejor que he probado en mi vida. ¡Espectacular! Cada bocado es una explosión de sabor que no se olvida. Además, el trato del personal es de 10; realmente hacen que te sientas como en casa. Si te decides, no olvides acompañarlo con un vino de la casa que está a otro nivel. La combinación es simplemente perfecta.
Hablando del ambiente, el lugar tiene una terraza genial donde te puedes escapar de la rutina. Si vas con amigos o familia, es ideal. Me encanta lo acogedor que se siente, como si estuvieras en una de esas comidas familiares pero con un toque gourmet. Y, por cierto, el aparcar no es un problema, ya que hay aparcamiento gratuito justo enfrente. ¡Nada de estrés buscando dónde dejar el coche!
Ahora bien, no todo fue perfecto. Pedimos oreja y, aunque no estaba mal, parecía que estaba un poco cruda y la salsa barbacoa no me convenció del todo. Pero, con todo lo que pedimos, ¡garantizo que el resto fue simplemente exquisito! Las croquetas de jamón son otro mundo y el postre de leche frita no puede faltar en tu visita.
Y sí, en respuesta a la pregunta que muchos tienen: Mesón Gerardo es más que apto para grupos grandes. De hecho, es un sitio perfecto para reunir a un buen número de personas y disfrutar de una comida sabrosa y alegre. Así que, ya sabes, planea esa salida con tus amigos o familiares y escápate un rato a disfrutar de la buena comida y el mejor ambiente. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de comida se ofrece en el Mesón Gerardo
Ya sabes, cuando entras al Mesón Gerardo, lo primero que te llama la atención es el ambiente. Tiene un toque rústico muy acogedor, y con varios salones, siempre encuentras un sitio donde sentirte cómodo. El cabrito asado es, sin duda, la estrella de la carta. Te prometo que es extraordinario; está tierno, jugoso y lleno de sabor. Pero ojo, no te olvides de pedir la ensalada mixta para acompañar esa delicia. Es la combinación perfecta y, en serio, las ensaladas son *****perfectas**** aquí. ¡No puedes salir sin probarlas!
Hablando de las sillas del comedor, hay que ser sinceros: son un poco incómodas, especialmente para los que tienen 'cierta edad'. Es un fastidio tener que elegir entre clavarte la barra delantera o quedarte prácticamente abrazando el respaldo a 30 cm del plato. Pero bueno, todo lo demás lo compensa, y el servicio es realmente genial. Las camareras son super amables y están siempre dispuestas a ayudarte. Así que no te apures; disfruta de la comida mientras puedes.
Ahora, en cuanto al precio, hay que decir que no es el más asequible. Si vas con un par de amigos, calcula entre 50-60 € por persona. Algunos platillos parecen un poco elevados, como ese pequeño plato de patatas fritas que me costó 7 €... ¡un poco excesivo, la verdad! Pero, al final, la calidad de la comida vale la pena. Puedes pedir un hojaldre de crema y nata que tampoco se queda atrás, y bueno, el vino de la casa es una buena opción para brindarle al cabrito.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecen en el Mesón Gerardo? Pues, principalmente, comida tradicional española, con énfasis en el cabrito asado que es insuperable, además de otros platos como morcilla, tarta de queso con frambuesa y un postre que no te puedes perder: tarta de chocolate. Es un lugar bastante completo y en un ambiente muy familiar, así que si tienes peques, no hay problema, son bienvenidos. ¡Así que prepárate para una buena comilona!
Cuáles son los platillos destacados del Mesón Gerardo
Y ya que estamos, hablemos un poco más del Mesón Gerardo. La verdad es que este lugar es un asador como Dios manda. Cuando llegas, la primera impresión es que es un sitio amplio, con varias salas, lo que lo hace perfecto para cualquier ocasión. Si planeas ir, no olvides reservar, especialmente si vas en fin de semana. Además, ¡tienen un parking gratuito al lado! Así que olvidarte de donde dejar el coche es una cosa menos de la que preocuparse. La variedad de platos es atractiva, pero lo mejor es que la calidad de la comida está garantizada.
Hablando de la comida, el cabrito asado es la verdadera joya del lugar. Desde mi primera visita, quedé impresionado con *todo*, desde las croquetas caseras de jamón hasta la tarta de queso con frambuesa que es para morirse. El servicio siempre es impecable y atento, lo que hace la experiencia aún más agradable. Vicente, uno de los camareros, realmente se preocupa por hacernos sentir como en casa, y eso se agradece. Y si tienes suerte, podrías disfrutar de la terraza, que es perfecta para esos días calurosos; ¡es una gozada estar allí a la sombra!
Si eres de los que disfrutan una buena comida, ¿a quién no le encanta un sitio donde todo es de 10? En el Mesón Gerardo, el ambiente es agradable y cómodo. Comí un rato en la terraza y, aunque hacía calor, se estaba genial. Además, te aconsejo seguir el consejo del camarero y compartir un medio cabrito con una ensalada mixta; ¡te aseguro que no te quedarás con hambre! Por unos 30-40 € por persona, salir comido y satisfecho está asegurado.
En cuanto a los platillos destacados de Mesón Gerardo, no pueden faltar las croquetas, la alcachofa, la deliciosa morcilla, el cabrito asado, y para endulzar el día, la increíble tarta de chocolate y, por supuesto, esa riquísima tarta de queso con frambuesa. Así que ya saben, si alguna vez se preguntan dónde disfrutar de una buena comida, ya tienen una opción de confianza. Sin duda, volveré en cuanto tenga la oportunidad.
Se recomienda probar el cabrito o el cochinillo asado en el restaurante
Continuando con lo que te decía sobre el Mesón Gerardo, te cuento que la verdad es que tienes que ir al menos una vez. La comida es de 5 estrellas, y es que realmente no es de extrañar. La experiencia completa, desde los entrantes hasta el postre, tiene una calidad impresionante. El trato del personal es excepcional y hace que te sientas como en casa. Cuentan con un montón de gente trabajando ahí, lo que se nota en la limpieza y el cuidado en la elaboración de cada plato. Si buscas un lugar donde relajarte y disfrutar una buena comida, este es el sitio.
De entre todo lo que he probado, el cabrito asado es el rey. Te aseguro que es el mejor de la zona. La última vez que fui, pedí medio cabrito y, aunque se me quedó corto, ¡me lo compensaron regalándome un cuarto adicional! Además, no olvides probar la ensalada de escarola con tomate triturado, que es una auténtica maravilla. Y, para rematar, los postres caseros son un lujo, especialmente el arroz con leche y la tarta de queso, que son un placer de los dioses.
Aunque he oído que algunos prefieren el cochinillo asado, honestamente, no hay comparación. El cabrito tiene un sabor y una textura que casi se derriten en la boca. Claro, hay quien se ha llevado alguna sorpresa con la cantidad, ya que a veces lo sirven ya troceado. Pero si quieres estar seguro de que estás pidiendo lo justo, siempre es buena idea preguntar o incluso hacer un pedido al centro del cabrito. En general, el precio por persona ronda entre los 30-40 €, que me parece muy razonable por la calidad y cantidad que ofrecen.
Así que, si decides visitar el Mesón Gerardo, no te lo pienses mucho: ¡el cabrito asado es una opción más que recomendable! El servicio es de 10 y, aunque ha habido alguna que otra opinión negativa, la mayoría de las experiencias son súper positivas. En este caso, ¡te invito a que lo pruebes! No te arrepentirás.
Qué facilidades de estacionamiento hay en el Mesón Gerardo
Y hablando del Mesón Gerardo, no puedo dejar de recomendarlo, de verdad. Esta fue nuestra segunda visita y, como la primera vez, salió todo delicioso. Nos lanzamos a pedir varias cosas y, aunque la ensalada de tomate fue algo normalita, el resto estuvo ¡de diez! Las sopas castellanas fueron un abrazo al alma, y esas alcachofas a la plancha... ¡madre mía! Para morirse. El cabrito fue, sin duda, la estrella de la comida: superjugoso y con una corteza exquisitamente crujiente. De postre, optamos por dulces caseros que remataron la experiencia perfectamente.
Y qué decir del ambiente. Es un lugar mítico de la sierra de Madrid, y aunque pueden albergar a cientos de comensales, el servicio es sorprendentemente rápido y atento. En mi última visita, llegué con mi padre en silla de ruedas y no tardaron en buscar un sitio junto al ascensor para que pudiera acomodarse con facilidad. Este tipo de atención personalizada marca la diferencia y hace que te sientas súper a gusto.
Además, el precio está bastante bien para todo lo que ofrecen. Si cuentas con unos 35-40 euros, puedes disfrutar de una experiencia espectacular. Y ya que hablamos de comer, no olvides probar las croquetas caseras y los boletus: ¡son para chuparse los dedos! Y los vinos, muy en línea con lo que se espera en un lugar así, no te decepcionarán.
En cuanto al aparcar, es fenomenal. Tienes un montón de plazas libres justo enfrente del restaurante y, si necesitas acceso, hay un ascensor dentro del local que facilita las cosas a quienes no pueden subir escaleras. Así que, sinceramente, no hay excusas para no darle una oportunidad al Mesón Gerardo. ¡Nos vemos allí!
Hay un parking privado disponible para los clientes del Mesón Gerardo
Como te decía, en el Mesón Gerardo la comida está buena, aunque no puedo decir que sea de otro mundo. Un asado de verdad, como los de Aranda, es otra historia; ahí sí que se vuelven locos. Pero no te preocupes, que aquí tampoco te vas a ir con hambre. Eso sí, hay que tener en cuenta que el precio puede subir bastante, sobre todo si decides acompañar la comida con un par de bebidas. Así que más vale que vayas preparado para soltar entre 40 y 50 euros por persona.
Hablando del ambiente, es bastante acogedor y, aunque la terraza es lo mejor del sitio (en esos días soleados, no hay comparación), hay algo que no me agrada tanto: las sillas. Te lo digo sinceramente, no son las más cómodas del mundo para sentarse a comer un buen rato. Así que si planeas quedarte un rato disfrutando de la comida y la compañía, quizás deberías pensar en traer tu propia almohadilla... ¡por si acaso! A pesar de eso, el servicio es súper agradable. Te hacen sentir como en casa y eso siempre es un plus.
Ah, y si estás pensando en ir en coche, no te preocupes por el trámite de aparcar. Hay aparcamientos enfrente, así que no tendrás que dar mil vueltas buscando dónde dejarlo. Eso sí, no es parking privado, pero al menos te hará la vida un poco más fácil. En resumen, el Mesón Gerardo puede no ser perfecto, ¡pero tiene su encanto!