Si estás buscando un lugar acogedor para disfrutar de una buena comida, Ochenta Grados Pozuelo es sin duda una parada obligada. Ubicado en Avenida de Europa, 11, Pozuelo de Alarcón, este restaurante ofrece un menú del día de domingo a jueves que es perfecto para probar una variedad de platos fríos y calientes a un precio muy razonable. Aunque los platos son más bien pequeños, ¡te prometo que la experiencia de degustar varios sabores únicos no tiene precio! Además, el ambiente puede ser un poco ruidoso, así que prepárate para la buena vibra.
Una de las cositas que debes tener en cuenta es que, al parecer, no te dejan quedarte en la mesa más de una hora, así que es ideal si buscas una comida rápida pero deliciosa. El servicio suele ser bastante amigable; de hecho, el camarero Manuel ha recibido buenas críticas por su atención. Si decides visitarlos, no olvides reservar y, si el tiempo lo permite, ¡disfruta de su terraza en verano! Puedes llamar al 91 285 74 34 para hacer tu reserva.
Horarios Ochenta Grados Pozuelo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:0020:30–23:30 |
| martes | 13:30–16:0020:30–23:30 |
| miércoles | 13:30–16:0020:30–23:30 |
| jueves | 13:30–16:0020:30–24:00 |
| viernes | 13:30–16:3020:30–0:30 |
| sábado | 13:30–16:3020:30–0:30 |
| domingo | 13:30–16:3020:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ochenta Grados Pozuelo
Dónde se encuentra Ochenta Grados Pozuelo
¡Hey! Si estás buscando un lugar chido para comer en Pozuelo, tienes que probar Ochenta Grados Pozuelo. Este sitio, que está en Avenida de Europa, 11, 28224 Pozuelo de Alarcón, Madrid, es un acierto total. Primero que nada, la comida es una delicia y cada plato que probé fue como una explosión de sabores. De verdad que el trato es excepcional, te hacen sentir súper bienvenido desde el momento en que entras. La ambientación del lugar me pareció preciosísima, ideal para disfrutar de una buena cena con amigos o en pareja.
Los platos en la carta son “miniplatos” y aunque a algunos les podría parecer que son un poco pequeños, yo creo que la idea es saborear muchas cosas diferentes. Las croquetas de txipirón en su tinta con alioli son simplemente a otro nivel: suaaaaave y llenas de sabor. Y el sándwich de costilla, ni hablar... ¡increíble! Eso sí, si decides comer aquí, te recomiendo pedir de poco en poco, ya que el servicio es súper rápido y la comida sale tal cual la van teniendo lista.
Hablando de precios, no es necesario rascarse el bolsillo. La mayoría de los platos tienen un precio que ronda los 10-20 € por persona, lo que me parece bastante razonable teniendo en cuenta la calidad. Claro, hay opciones un poco más elaboradas que pueden llegar a 30-40 €, pero el sabor vale cada céntimo. Si vas, no te puedes perder el huevo trufado y la hamburguesa cantonesa, ¡te van a encantar!
Así que, si te preguntas, ¿dónde se encuentra Ochenta Grados Pozuelo? La respuesta es muy sencilla: en Avenida de Europa, 11, 28224 Pozuelo de Alarcón, Madrid. Así que no dudes en pasarte un día de estos. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir!
Qué tipo de menú ofrece el restaurante
Siguiendo con la experiencia del otro día en Ochenta Grados Pozuelo, la verdad es que quedamos todos bastante contentos. Era la primera vez que iba y no sabía qué esperar del concepto de comida que ofrecen. Pedimos un par de platos para compartir y luego, cada uno eligió dos. Las porciones, como ya comenté, son de ese estilo que llaman tapas pequeñas, así que si vas en grupo, ¡prepárate para pedir más de la cuenta! Las raciones son justas, y aunque el precio por persona ronda entre 20-30 €, si no te organizas bien con la comida, puedes salir con un poco de hambre.
Pero no todo es tan complicado, porque la comida está realmente rica. De hecho, no puedo dejar de recomendar la Hamburguesa Cantonesa en brioche al vapor, que está acompañada con mayonesa de kimchi. ¡Una delicia! Y ni qué decir del sándwich de costilla, que también dejó a todos babeando. El ambiente del lugar es genial y moderno, perfecto para una cena con amigos o en pareja, aunque es verdad que si sois más de cinco, tal vez deberíais pedir más platos. La atención fue rápida y efectiva, lo que siempre se agradece cuando uno está con hambre.
A su vez, la atención del personal fue de cinco estrellas, en serio. Nos atendió Mariana y, wow, ¡qué encanto de persona! Super atenta y siempre con una sonrisa. Nos ayudó a elegir lo mejor del menú y no puedo evitar mencionar lo bien que nos sentimos durante la cena. Ten en cuenta que, como están muy pendientes, no se te hará pesado pedir más si es necesario. Además, el detalle en la factura al final fue un toque de elegancia que te hace pensar que han cuidado hasta el último detalle.
Para responder a la pregunta del millón sobre el tipo de menú que ofrece el restaurante, diría que se enfoca en platos para compartir, con un enfoque muy original y un toque moderno. Lo mejor es que han logrado crear un ambiente genial para disfrutar de la cena y probar varias cosas ricas. Así que si te animas, ¡ya sabes qué pedir en tu próxima visita!
Cuáles son los días de la semana en los que se puede disfrutar del menú del día
Y, ¡vaya que 80 Grados Pozuelo se la está sacando! Si buscas un sitio que te deje boquiabierto, este es el lugar. Para empezar, el menú diario es sencillamente espectacular, con platos muy originales que van mucho más allá del típico menú de siempre. La atención también es de 10; esa chica tan simpática que nos atendió, Rosario, fue un encanto. La verdad es que me ha encantado, no podría darle menos de 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente.
La decoración del restaurante es muy cuidada y moderna, pero lo que realmente importa es lo que hay en el plato. Me flipó la ensalada de quinoa con pesto de tomate seco; ¡un plato fresco y delicioso que combina a la perfección! Y no olvidemos los raviolis de Chilli Crab con salsa Thai de cacahuetes. Aunque no todo fue perfecto, ya que uno de los pegas que podrías encontrar es que la comida a veces sale un poco desorganizada, como si estuvieran más enfocados en la rapidez que en la presentación. Pero, bueno, si lo que buscas es buena comida, eso no será un gran inconveniente.
Y menuda cena nos dimos para terminar el día, con un salmorejo que estaba increíble y esos huevos trufados que son pura vida. No me digas que no suena apetecible. El tinto de verano fresquito hizo que todo fuera perfecto, y con un servicio tan amable como el de Mariana, fue un verdadero placer. Además, no creo que lo encuentres más barato, todo estaba entre 20 y 30 € por persona. Sin duda, volveré a probar esa tarta de queso horneada con toffee salado que prometía ser la bomba.
Un detalle que siempre se agradece es que tienen opciones para vegetarianos y son muy considerados con las restricciones alimenticias. La accesibilidad también es un punto a favor, así que no hay excusas para no visitar. Es un lugar donde puedes ir con toda la familia porque admiten niños sin problemas.
Ahora, si estás pensando en disfrutar del menú del día, apunta: este menú está disponible de lunes a viernes. Así que, si eres un foodie o solo tienes ganas de disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor, definitivamente deberías hacer una visita a 80 Grados antes de que se agoten esos platos tan ricos. ¡Te prometo que no te arrepentirás!
Qué variedad de platos puedo esperar en el menú
Así que, después de haber probado Ochenta Grados Pozuelo, solo puedo decir que es una de esas joyas escondidas que debes visitar. El lugar es ideal para disfrutar de una cena con amigos y compartir un montón de esos platitos pequeños, que, sinceramente, son el punto fuerte del menú. La calidad de la comida es espectacular, tanto en presentación como en sabor. A nosotros nos tocó una mesa cerca de la entrada, lo que resultó un poco incómodo porque hacía un pelín de frío, pero eso no arruinó la experiencia. Aunque un poco de calor adicional cerca de la puerta no vendría mal, ¡se lo aconsejaría a quien corresponda!
Además, te tienen que hacer probar su famoso tinto “Distinto”. No soy mucho de vino, pero este me sorprendió, ¡literalmente se merece un 10000! El interior es realmente bonito y acogedor, y hay opciones de terraza, tanto cubierta como al aire libre. Perfecto si decides ir un día soleado. La variedad de platillos es increíble, desde ñoquis de queso y raviolis de chilli crab hasta un sándwich de costilla melosa que está de muerte. Y no te olvides de los postres; el Blanco Limón y la leche con galletas son imprescindibles.
Si te preguntas qué variedad de platos puedes esperar en el menú, aquí va: ofrecen mini platos fríos y calientes, con opciones vegetarianas, por si alguno de tu grupo es más de verduras. En general, hay un montón de sabores que te dejarán con ganas de más. También me encanta que han logrado tener un menú del día que hace que todo sea un poco más económico. Y, aunque aparcar por la zona puede ser un reto, la búsqueda vale la pena. La vez que fuimos, nos atendieron con mucha velocidad, así que si decides ir, asegúrate de reservar, porque se llena rápido. ¡No vas a querer perdértelo!
Son grandes o pequeños los platos del menú del día
Y si estás buscando un lugar con 5 estrellas, tienes que darle una oportunidad a Ochenta Grados Pozuelo. Te prometo que no te va a decepcionar. Desde el momento en que entras, el ambiente es súper acogedor, y los camareros son majadísimos. Lo mejor de todo es que aquí sí que se pueden llevar perros. ¡Así que no tienes que dejar a tu peludo en casa! Y en cuanto al servicio, ¡ni te cuento! Rápido pero sin perder esa chispa de amabilidad que hace que todo se sienta aún más especial.
Ahora, hablemos de la comida. La originalidad de los platos es impresionante. Tienes que probar el falso risotto de secreto ibérico y setas, que es una verdadera delicia. Y si buscas algo diferente para empezar, el tartar de salmón con crema de aguacate y gazpacho de mango está para chuparse los dedos. Ah, y no me olvido de los huevos trufados, que son un auténtico programón. Y, por cierto, ¡el dis-tinto de verano es un must! Te va a encantar esta nueva forma de disfrutar del clásico tinto de verano.
El único consejo que te daría es que pidas los platos poco a poco. La primera vez que fui, me llenaron la mesa tan rápido que no sabía por dónde empezar. Aunque, si eres de los que les gusta tener todo a la vista, ¡adelante! No te olvides de dejar un huequito para los postres, sobre todo la tarta de queso horneada con toffee salado. ¡Es una locura! Mi recomendación es que vayas con hambre, porque las porciones son pequeñas pero saciantes. Así que, si te preocupa la cantidad, ¡no te preocupes! Perfectas para picar y compartir.
Por último, sobre el menú del día, los platos suelen ser de tamaño pequeño, pero eso no significa que te quedes con hambre. Al contrario, al ser raciones para compartir, puedes probar varias cosas y, al final, ¡salir bastante satisfecho! A mí me parece un plan genial. Así que si tienes prisa, este es el sitio ideal para comer rápido y bien. Sin duda, volveremos 100% para seguir degustando todas estas maravillas. ¡Nos vemos allí!
El ambiente del restaurante es tranquilo o ruidoso
La verdad es que Ochenta Grados Pozuelo me sorprendió bastante. El sitio es muy bonito y acogedor, perfecto para una comida entre semana. Los camareros son super atentos; te hacen sentir como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. Fui allí a disfrutar de su menú del día y me quedé satisfecha, aunque me dio la impresión de que mi hermano y mi novio se quedaron un poco con hambre. Quizás el menú es ideal para una persona, pero para dos hombres hambrientos, no sé yo.
Lo que más disfruté fueron los miniplatos fríos y los postres; ¡estaban riquísimos y muy abundantes! Sin embargo, los miniplatos calientes no me sorprendieron tanto, estaban bien, pero nada del otro mundo. En general, por un precio de 10-20 € por persona, me parece que el menú está bastante bien para lo que ofrecen. Por cierto, si te pasas, no te pierdas el Blanco Limón Textura de Yogur Limón y Chocolate Blanco; es un delirio.
La experiencia en general fue muy positiva. Si buscas un restaurante para cenar en pareja o con amigos, definitivamente también lo recomiendo. El ambiente es acogedor y los platos, en su mayoría, se presentan en porciones pequeñas, lo que te da la oportunidad de probar más cosas. No te olvides del huevo trufado; es una de esas cosas que no puedes dejar pasar. El precio para cenar ronda entre 30-40 € por persona, pero vale la pena. El servicio siempre fue amable y rápido, lo cual se agradece mucho.
El único 'pero' que encontré es que tienen un tiempo limitado de una hora para comer, lo que puede ser un poco agobiante si estás disfrutando de la compañía. En cuanto al ambiente, es tranquilo y agradable; no es el típico restaurante ruidoso donde no puedes escuchar a tu acompañante. Así que, si quieres una buena cena sin prisa, este es el lugar. Si decides ir, ¡ya me contarás qué tal!
Cuál es la duración máxima para ocupar una mesa en Ochenta Grados Pozuelo
Así que después de enterarnos de que Ochenta Grados Pozuelo es un sitio genial en Av. de Europa, 11 en Pozuelo de Alarcón, no podía dejar de contarles más sobre nuestra experiencia allí. Como siempre, elegimos el menú del día y, la verdad, quedamos bastante satisfechos. Desde el pisto hasta las croquetas de boletus, pasamos por un montón de platitos que estaban muy buenos. Para ser justos, las raciones son un poco pequeñas, pero no te engañes, que eso no significa que te quedas con hambre. En realidad, es ideal para compartir y probar varias cosas.
Una de las cosas que más disfrutamos fue el salmorejo con un toque impresionante de helado de parmesano y jamón ibérico. ¡Increíble! La hamburguesa cantonesa en brioche, y esos raviolis de chili crab fueron un auténtico bombazo. A pesar de que los segundos y los postres tardaron un poco más de la cuenta, noté que los camareros estaban súper pendientes de nosotros y se disculpaban, así que no nos molestó demasiado. Pues ya que estamos, hablemos de los postres, porque, ¡madre mía! Nos hicieron felices con un blanco limón, esa leche con galletas y el crema caramelo con palomitas. Sencillamente espectaculares y generosos.
El local en sí tiene un ambiente moderno que te hace sentir bien nada más entrar. Además, los precios son muy acordes, entre los 10-20€ por persona. Si decides ir, te recomiendo que pruebes, además, el sándwich tostado de costilla melosa y el pan de queso. Todo tiene una presentación cuidadísima y los sabores están bien pensados. Aunque hay que tener en cuenta que puede ser un poco complicado encontrar estacionamiento. Pero aquí va un tip: si vas entre las 14h y las 16h, ¡no tienes que pagar por aparcar!
Y, en respuesta a la pregunta que seguro te ronda la cabeza, la duración máxima para ocupar una mesa en Ochenta Grados Pozuelo suele rondar los 90 minutos. Eso sí, si ves que la cosa se alarga un poco, probablemente tenga que ver con que el lugar suele estar bastante concurrido y todos queremos disfrutar de sus deliciosas propuestas. Así que ya sabes, si tienes oportunidad, ¡hazte una escapada y no dejes de probar todo lo que puedas!
Es un restaurante adecuado para una comida rápida
Y si hablamos de Ochenta Grados Pozuelo, no podemos pasar por alto lo mucho que nos encanta este restaurante. En nuestra última visita, fuimos un grupo de amigos, y como siempre, no defraudó. La experiencia fue genial, y eso que hemos ido con amigos, solos en pareja y hasta con los niños. Siempre es un acierto, y el ambiente es simplemente genial. ¡Es nuestro restaurante prefe en la zona!
El menú del día es una maravilla y, sinceramente, está pensado tanto para los peques como para los adultos. Te recomiendo que no te pierdas el huevo trufado, que está delicioso, y el falso risotto de secreto ibérico con setas, que es pura magia en cada bocado. Y no me hagas empezar con los postres: el blanco limón es uno de esos clásicos que siempre hay que probar. ¡Te deja deseando más! Además, el trato de Fran, que es el mejor encargado del lugar, hace que te sientas como en casa.
Hablando de lo práctico, me encanta que tienen carta de alérgenos y opciones para embarazadas, lo cual es un plus para quienes tenemos restricciones alimentarias. Y lo mejor de todo, ¡los niños son más que bienvenidos! No tienen un menú de niños, lo que es genial porque así pueden comer tan bien como los adultos. ¡Eso sí que es garantizar que todos queden satisfechos!
Ahora, si te preguntas si es un lugar adecuado para una comida rápida, la respuesta es un poco más complicada. Aunque puedes disfrutar de un buen menú del día en un tiempo razonable, no es el típico sitio para lanzarse a comer en diez minutos. Más bien es para disfrutar, relajarte y pasar un buen rato con la gente que quieres. Así que, si tienes un rato libre y ganas de comer algo rico sin presiones, ¡definitivamente es el sitio ideal!