Restaurante Las Postas

Restaurante Las Postas

Si estás buscando un lugar donde disfrutar de buena comida y unas vistas increíbles, tienes que visitar el Restaurante Las Postas en Ctra. M-601, KM.10, 200, Navacerrada. Este sitio es un auténtico tesoro en las colinas de Madrid, donde la gastronomía castellana brilla en cada plato. Imagina saborear unos judiones o unas ricas migas mientras contemplas la espectacular sierra madrileña desde un salón acogedor. Además, los empleados son super amables y atentos, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. ¡Eso sí, tal vez desees un poco más de variedad en la carta para probar todo lo que puedas!

No olvides que este lugar no solo es conocido por su cocina deliciosa, ¡sino también por su ambiente! Con un precio medio de 24€, es un plan perfecto para cualquier día o celebraciones especiales. Puedes reservar tu mesa fácilmente al 918 56 02 50. Y si decides ir, prepárate para disfrutar de una cocina tradicional de mercado que te dejará con ganas de volver. En fin, si quieres pasar un buen rato con amigos o familia, Las Postas es una opción que no puedes dejar pasar. ¡Buen provecho!

Restaurante Las Postas

Restaurante Las Postas

3,9
772Reseñas
604Fotos
Ctra, M-601, KM.10, 200, 28491 Navacerrada, Madrid
918 56 02 50
Restaurante Las Postas

Mapa Ubicación Restaurante Las Postas

Restaurante Las Postas

Dónde se encuentra el Restaurante Las Postas

¡Hola, grupo! Quería compartirles un poco sobre mi experiencia en el Restaurante Las Postas, que está justo en la Ctra. M-601, KM.10, 200, 28491 Navacerrada, Madrid. Fui allí con mi familia, incluyendo a un bebé, y aunque el lugar tiene su encanto y unas vistas espectaculares (ya sé que estaba nublado, pero aún así se aprecian las montañas), la verdad es que hubo momentos que me hicieron dudar si volvería.

Llegamos antes de la hora de la reserva y, con el peque en brazos, nos hicieron esperar en la confitería. Ya me dirán, ¿por qué no nos dejaron sentar antes? Al final, entramos y ya había gente en otras mesas. Eso sí, cuando nos sentamos, nos aclararon que como veníamos con The Fork, varios platos no estaban en la promoción. Esto me dejó un poco frío, pero empezamos a comer y hay que reconocer que la alcachofa y las carnes estaban muy ricas. De postre pedimos un brownie con helado que estaba de rechupete. Ah, y no se olviden del café que también estaba bien.

Sin embargo, la atención de los camareros fue un tema a parte. Uno de ellos parecía estar de mal humor, mientras que el otro era mucho más amable. No sé ustedes, pero yo siempre aprecio cuando el servicio es cordial. Además, otro punto a mencionar es que, aunque el lugar es bonito, los ventanales estaban bastante sucios, lo que quitaba un poco de encanto a las vistas. Ya sé que todos tenemos días difíciles, pero los insectos también estaban haciendo su aparición en el comedor, lo que no ayudó mucho a la atmósfera.

En general, el ambiente era agradable, pero la relación calidad-precio no me convenció del todo. Pagamos un poco más de lo que esperábamos, especialmente teniendo en cuenta el servicio. Por último, no pudimos obtener agua de grifo, ya que nos negaron las jarras y eso también me dejó un poco *chafado*. Es una pena que un lugar con tanto potencial se quede corto en detalles que podrían hacer la diferencia.

Así que, para quienes se lo pregunten, el Restaurante Las Postas se encuentra en la Ctra. M-601, KM.10, 200, 28491 Navacerrada, Madrid. Si están pensando en visitarlo, tal vez lleven sus expectativas un poco moderadas. ¡Ya me contaréis si tienen una experiencia más positiva!

Restaurante Las Postas

Qué tipo de gastronomía ofrece Las Postas

Y, bueno, volviendo a Las Postas, vale la pena mencionar que nuestra experiencia fue excelente. Íbamos con una promoción de El Tenedor y la verdad es que todo salió de lujo. Si tuviera que destacar algo, definitivamente sería el solomillo, ¡estaba increíble! Y no solo eso, sino que el servicio también fue muy bueno, lo cual siempre suma puntos cuando estás de relax en un lugar así. Y las vistas... ¡madre mía! Vimos la Bola del Mundo y la Maliciosa desde el comedor, lo que hizo que la comida fuera aún más especial. Un lugar superrecomendable si buscas disfrutar de buena comida con buenas panorámicas.

Por otro lado, me contaron que al ir a comer, también se quedaron impresionados con lo que vieron. Las vistas son realmente espectaculares. La comida, según dicen, estaba muy rica, pero sí notaron algo: que las instalaciones necesitan una renovación. Es verdad que el lugar parece estar igual que hace 25 años, pero quizás eso tenga su encanto. Con respecto al precio, lo encontraron muy adecuado, ¡perfecto para grupos y familias que buscan salir a disfrutar de un buen momento!

Ahora, no todo fue perfecto, porque parece que algunas personas tuvieron una experiencia menos favorable. Por ejemplo, mencionaban que la oferta del 50% en los platos de la carta no se aplicaba a todos los platos, lo que dejó a algunos un poco frustrados. Es un punto importante a tener en cuenta si decides ir, así que no digas que no te lo advertimos. Pero por el otro lado, hay quienes celebraron el Día de la Madre allí y llenaron la mesa de rollitos de morcilla y berenjenas rebozadas. ¡Todo un festín! Se notaba que la atención y el servicio fueron excepcionales, lo que siempre te hace sentir más a gusto.

Y, ya para cerrar, hablando de la gastronomía de Las Postas, podríamos decir que ofrecen una mezcla de platos tradicionales con un toque moderno, centrándose en carnes a la brasa y recetas caseras que reflejan la esencia de la cocina española. Desde el solomillo, que se llevó los aplausos, hasta los entrantes que variedad que complementan un menú muy atractivo. Sin duda, si te gusta la buena comida con un trasfondo de paisajes únicos, ¡no puedes dejar de ir a Las Postas!

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Cuáles son algunos platos destacados que se pueden disfrutar en el restaurante

Y mira que la zona tiene un montón de potencial, pero, Las Postas se va directamente a la lista de “no volveré jamás”. Yo no sé si fue un mal día, pero desde que llegamos, el trato fue todo menos amable. Tuvimos que esperar un montón para que nos atendieran y eso que solo había dos mesas ocupadas en todo el salón. Al final, no aguantamos más y nos fuimos. ¡Qué coraje!

Como si no fuera suficiente, la comida tampoco es para tirar cohetes. Pedimos un par de solomillos y la verdad, eran tan pequeños que parecían de juguete, duros y muy salados. La merluza que nos recomendaron estaba tan seca que dejaba sediento. Y ni hablemos del cochinillo del menú, que, por cierto, tampoco lo recomendaría. Es como si nos dieran sobras de ayer. Al final, el precio no justifica en absoluto lo que ofrecen.

No sé si está de moda hacer que la gente se sienta mal, pero el camarero que nos atendió era un verdadero impresentable. Desde el principio nos hizo sentir despreciados solo porque habíamos reservado con The Fork. Al final, no tenían ni lo que ofrecían en el menú, y encima tenía la desfachatez de reírse de mí. Vamos, que me hizo recordar por qué a veces es mejor comer en casa.

Y aunque entiendo que puede haber días complicados, el servicio dejó mucho que desear. La pobre chica que estaba atendiendo parecía sola contra el mundo, mientras que el encargado solo se preocupaba de la mesa de la carta. ¡Es para volverse loco! Al final, pedimos un menú que sabíamos que era más caro de lo que prometían.

Ahora bien, si te preguntas por los platos destacados... sinceramente, no pude disfrutar de ninguno que valga la pena mencionar. Quizás la ensalada mixta estaba bastante bien, pero el cochinillo que pedimos era una ración ridícula y, para colmo, parecía recalentada. En resumen, el lugar puede tener vistas bonitas de la sierra, pero el responsable necesita una lección de atención al cliente y honestidad en la cocina. ¡No volveremos, eso es seguro!

Restaurante Las Postas

Cómo son las vistas desde el Restaurante Las Postas

Y bueno, hablando de Las Postas, parece que la experiencia es un poco de montaña rusa, ¿no? La primera vez que fui, me topé con un menú del día que resultó ser un mito urbano, ya que apenas lo preparan, así que opté por un arroz con bogavante. ¡Menuda decepción! Encontré más chirlas y gambones que bogavante, y eso que estaban ahí más que de adorno. El precio, tampoco ayudó. La cantidad era escasa; si no fuera porque el pan nos costó casi 4,8€ me hubiera creído que estaba comiendo en un bar de tapas. Y ya ni hablemos de las gambas al ajillo, ¡2€ cada una! ¡Un atraco en toda regla! Es normal que el sitio estuviera tan vacío, la verdad.

Luego, un grupo de amigos y yo decidimos darle otra oportunidad porque una amiga lo recordaba como un gran sitio. ¡Error! El lugar estaba bastante lleno, y los pobres camareros no daban abasto. Tuvimos que esperar más de media hora sólo para que nos ofrecieran algo de beber. Y la comida... bueno, no sé qué pensaban hacer con esas cervezas sin gluten que ni las ofrecían. Eso sí, tenían pan sin gluten, una pequeña victoria, imagino. El sitio es bonito y tiene un ambiente agradable, pero a nivel de comida, se siente un poco normalito. La ubicación, sin embargo, impecable; está en un área muy chula.

Y para colmo, las experiencias con el servicio eran simplemente nefastas. Recuerdo cómo uno de mis amigos quiso cambiar un plato del menú por algo más apropiado para su mujer embarazada, y el camarero nos dejó claro que eso no era posible. Vamos, que la atención era tan mala que parecían no tener ninguna intención de ayudar. Con el tema de tener hijos y carritos, la verdad es que no recomendaría el lugar a nadie.

Ahora, en cuanto a las vistas desde Las Postas, tengo que decir que son bastante impresionantes. Desde la terraza acristalada, se puede disfrutar de un paisaje montañés espectacular, lo cual hace que un café o una comida se sientan un poco más especiales... si logras sobrevivir a todo lo demás. La ubicación ofrece esas vistas que uno espera de un restaurante en la sierra de Navacerrada, aunque la experiencia total no haya sido la mejor.

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Cuál es el rango de precios medio para comer en Las Postas

La verdad es que Las Postas ha cambiado bastante desde mis tiempos de gloria con mis hijas, que eran solo unas peques cuando empezamos a visitarlo. Pillábamos el coche, nos lanzábamos a las montañas y todo era felicidad. Pero, lamentablemente, la emoción de volver se ha visto un poco empañada... Cuando llegamos, no podía dejar de pensar en lo bonito que era el sitio, pero al mismo tiempo, la calidad de la comida se ha quedado en el pasado. Es frustrante ver cómo ha perdido ese algo especial que la hacía única.

Ya sabes cómo es eso de llegar a un lugar ilusionado y que la realidad te choque un poco. La comida estaba tan mala que ni en un barucho de esos que muchas veces evitas sería aceptable. Aceites quemados, precios que te hacen mirar la cuenta con cara de circunstancias... no sé tú, pero eso de que te saquen unos 2,40€ solo por un mendrugo de pan y aceitunas me parece de lo más ruin. Y si hablamos del servicio, ¡buf! La atención fue ¡pésima!, nos tuvieron ahí más de tres horas, y al final acabamos con ganas de salir corriendo.

Lo que me dejó realmente sorprendido fue ver a otros grupos que parecían un poco decepcionados también. Hablando de platos, ¡nos quedamos sin el lomo alto y el cochinillo! Es como si este lugar se hubiera olvidado de lo que significa ofrecer un buen servicio y una experiencia agradable. Toda la alegría de un almuerzo se desvaneció rápidamente. Aún así, hay quienes dicen que la carne es buena, pero al final, está claro que las experiencias varían bastante según el día y el plato que pidas.

Si buscas un rango de precios medio para comer en Las Postas, puedo decirte que si te sientas a comer, no saldrás por menos de 25-30€ por persona. Claro, esto puede variar dependiendo de si pides vino o postres, pero ya te aviso, hay otras opciones por ahí que son más acertadas y mucho más ricas sin que te vacíen el bolsillo. Así que, si quieres disfrutar de una buena comida, quizás valga la pena buscar alternativas. ¿Te animas?

Restaurante Las Postas

Hay algún número de teléfono para hacer reservas en el restaurante

Y hablando de Las Postas, ¡qué lugar tan acogedor! El otro día, decidimos ir a comer de menú un martes y, para ser un día entre semana, ¡estaba bastante concurrido! Vimos un cartel en la entrada que anunciaba el menú diario por solo 10€. La curiosidad nos ganó, y al final, por tres menús, terminamos pagando 42€. No estaba mal, aunque la bebida iba aparte, algo que no había notado en el cartel. Pero bueno, lo consideramos razonable, sobre todo porque uno de los menús fue compartido entre las dos niñas.

La vista que hay desde allí es espectacular. Te sientas a comer y tienes el panorama de la sierra justo enfrente. Y, a decir verdad, el sitio estaba muy cuidado y limpio, lo que siempre se agradece. El servicio también nos sorprendió, muy amable y atento. Nos recibieron bien y, lo mejor, que no tuvimos que esperar nada para que nos tomaran la nota, los platos llegaron rapidito. Ah, y por cierto, tienen trona para bebés disponible, lo cual fue un plus para nosotros.

Ahora, si eres un poco exigente con la comida, como yo, te diré que el menú era de cocina tradicional. Elegimos pollo asado de segundo, que, aunque venía un pelín frío, estaba muy rico al final. Así que, a pesar de alguna que otra pequeña pega, sin duda, repetiremos. La terraza exterior, fue otro detalle que nos gustó, ideal para los días de sol que se avecinan.

Por cierto, si estás pensando en reservar, en el restaurante no tienen el mejor trato, ya que nos comentaron una mala experiencia con anulaciones. Pero, si aún así te animas, lo mejor es que llames al número 918-56-07-70 para hacer tus reservas. ¡Así que ya sabes!

Restaurante Las Postas

Es necesario reservar con anticipación para visitar Las Postas

Y bueno, hablando del Restaurante Las Postas, aunque no todo el mundo tiene la misma opinión sobre este lugar, tengo que decir que nuestra experiencia fue bastante positiva. La decoración es realmente encantadora, con ese aire de posada medieval que te transporta a otra época. La habitación donde nos quedamos era pequeñita, sí, pero estaba limpiamente cuidada, y eso siempre se aprecia, ¿verdad? Cuando buscas un sitio para pasar uno o dos días en la sierra, este hotel cumple. Si no te importa que las camas sean un poco más pequeñas de lo habitual, ¡estás listo para disfrutar!

En cuanto a la comida, ¡es simplemente de 10! No entiendo a la gente que critica el menú. ¡Esther, nuestra camarera, fue maravillosa! Nos atendió de una manera excelente y no solo eso, ¡todos los platos que probamos estaban riquísimos! La presentación nos sorprendió y el sabor, ni se diga. Te lo advierto: si decides ir, no te vayas sin probar esos platos bien hechos. Además, creo que el ambiente es genial para cualquier hora del día, ya sea para un desayuno relajado, un aperitivo rápido o unas copas al atardecer. Las vistas del entorno de Navacerrada son simplemente espectaculares.

Ahora, no todo es miel sobre hojuelas. He leído algunas reseñas que me dejaron un poco desconcertado. Hay quien ha tenido experiencias desastrosas, con mal trato por parte de algunos camareros y, a veces, un servicio un poco lento. Así que, por si lo dudas, yo te recomendaría no dejarte llevar por esas críticas. Si bien es cierto que algunos se quejan de los menús de semana, yo creo que vale la pena probarlo y sacar tus propias conclusiones.

Y ya que mencionamos las reservas, yo diría que es mejor que reserve con anticipación si tienes la intención de ir a Las Postas, sobre todo en fines de semana o durante temporada alta. Hay bastante movimiento y puede que te quedes sin mesa, aunque hay un buen espacio para aparcar. ¡Así que no te arriesgues y asegúrate de tener un buen plan! ¡Espero que disfrutes tu visita tanto como nosotros!

Restaurante Las Postas

Cómo es el ambiente del restaurante

¡Y qué decir de mi experiencia en el restaurante Las Postas! Ayer, entramos con muchas ganas de comer un menú del día por 10€, pero la cosa no resultó como esperábamos. Primera sorpresa al ver que la bebida no estaba incluida. Así que, tras pedir una copa de vino y una botella de agua, nuestra cuenta ya subió a 28€. Totalmente decepcionante, ¿no? Y lo peor de todo fue lo que vino después: me quedé con un estómago molesto que no me dejó en paz el resto de la noche. Vomitar cada poco no es mi idea de disfrutar salir a comer. La verdad es que no creo que vuelva por ahí.

Sin embargo, no todo ha sido negativo en Las Postas. Mientras que yo tuve una experiencia horrible, un par de amigos celebraron la comunión de su hija este sábado y dicen que fue todo un éxito. Comida de diez, bebida en su punto y un trato que no les pudo hacer sentir más agasajados, ¡y éramos 70 personas! La organización estuvo al tanto de cada detalle, y eso se nota mucho. Parece que ellos están en una onda completamente distinta, porque, desde lo que me cuentan, todo fluyó de maravilla. ¡Definitivamente el día de la comunión les salió genial!

Por otro lado, otras reseñas que he escuchado sobre el lugar también son un tanto contradictorias. Por ejemplo, hay quien se quejó de que era lento y que los camareros no tengan un buen servicio. Un grupo no recibió el mismo menú que los que estaban a su lado, mientras otra persona tuvo que esperar más de 30 minutos para que siquiera le trajeran el menú. En ese caso, ¡no quiero imaginarme la frustración que sentiría al ver que el tiempo pasa y no te atienden!

¿Y el ambiente del restaurante? Pues parece que hay un poco de todo, la verdad. Algunos dicen que tienen un lugar bonito y que al menos los camareros son profesionales y agradables. Sin embargo, el ambiente se ve afectado por el desorden del servicio y las quejas sobre la comida, lo que puede resultar en una experiencia un poco agridulce. Así que si estás pensando en probarlo, ¡ve con precaución y tal vez mejor elige la opción de la comunión, porque al menos ahí parece que están a la altura!

Restaurante Las Postas

Qué tipo de atención se puede esperar por parte del personal

Ya te conté lo de la ubicación y lo fácil que es llegar a Las Postas. El sitio tiene su encanto, y si vas con ganas de comer rico, aquí no te vas a decepcionar. La calidad de la comida es indiscutible y las raciones son justas, ni más ni menos. Y lo mejor de todo es que el precio está totalmente acorde a lo que te sirven; por unos 40-50 € persona, sales con la barriga bien llena y más que satisfecho. Eso sí, asegúrate de hacer tu reserva con antelación, sobre todo si lo haces a través de El Tenedor, que suelen tener alguna oferta interesante.

Hablando de la comida, no te pierdas los rollitos crujientes de morcilla; son una delicia absoluta para abrir boca. Y si te gusta la carne, el solomillo de ternera IGP Sierra de Guadarrama es simplemente de otro nivel. La verdad es que el restaurante es bastante amigable para los peques, así que si llevas a los niños, no dudes en pedir la sopita de cocido que les encanta. Al final del día, es un lugar que invita a regresar, ¡seguro querrás probar más platos!

Ahora bien, hay un par de peros que deberías tener en cuenta. En algunas ocasiones, el restaurante cierra más pronto de lo que uno esperaría. Nos ha pasado quedarnos con ganas de tomar unas cervezas después de una caminata, y es un poco frustrante; sobre todo estando en una zona donde terminan tantas rutas y la gente busca descansar y disfrutar un rato. Pero bueno, siempre puedes tomar esa extra de precaución y apurar tu visita.

Sobre la atención del personal, la mayoría de las veces suele ser bastante buena, aunque alguna que otra crítica ha deslizado que un camarero en particular no fue lo más amable del mundo. Sin embargo, en general, el servicio es rápido y agradable. Te atenderán bien y estarán pendientes de que todo esté a tu gusto, lo que es una buena noticia si valoras un ambiente amigable. Así que, si te pasas por Las Postas, seguramente te vas a sentir bien atendido, siempre que pilles un buen día. ¿Te animas a probarlo?

Restaurante Las Postas

Las Postas ofrece opciones para ocasiones especiales

El otro día, mientras hablábamos de nuestros planes para el fin de semana, me acordé de esa vez que fuimos al Restaurante Las Postas. Imagínate: media hora esperando para que nos tomaran la nota y, cuando finalmente lo hicieron, se nos quedó la mitad de la carta fuera. Eso ya empezó a sonar a mal augurio, ¿no? Lo peor fue que después de otra media hora, el primer plato llegó, pero estaba frío como un témpano. Fue de locos ver cómo los camareros salían con los platos y preguntaban a las mesas si eran suyos, como si no tuvieran idea de lo que estaban sirviendo. Fue tan frustrante que algunas mesas, incluida la nuestra, decidieron marcharse sin comer. ¡Nunca me había pasado algo así en la vida! Total, un servicio que dejaba mucho que desear.

Por otro lado, no puedo dejar de pensar en lo que viví en otra ocasión, cuando fui a probar la comida en ese mismo lugar, pero con un grupo de amigos. Fue toda una maravilla de comida. Se notaba la calidad en cada plato que nos sirvieron. La cocina mediterránea de mercado lo tenía todo: fresco, sabroso y a un precio que no podía ser más razonable. Y el servicio, ¡vaya! Los camareros eran super amables y todo en un ambiente tan acogedor. El local tiene un diseño acristalado que te da una sensación increíble de amplitud y permite disfrutar de las vistas mientras comes. Sinceramente, no le encuentro ni una pega y salimos encantados.

¿Y respecto a las ocasiones especiales? Bueno, creo que Las Postas podría ser un buen lugar para celebraciones más relajadas, aunque después de esa mala experiencia con el servicio al inicio, quizás no sea el mejor lugar para algo muy formal. Pero si decides arriesgarte, seguro que podrías organizar algo interesante. ¡Solo asegúrate de ir con tiempo para no pasar por lo mismo que nosotros en nuestra primera visita!

Restaurante Las Postas

Fotografías Restaurante Las Postas

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