La Cueva de Krusty

La Cueva de Krusty

¡Tienes que conocer La Cueva de Krusty en Calle de Santa María de la Cuesta, 58, en El Molar! Aunque el lugar es pequeño, tiene un ambiente súper acogedor que te hace sentir como en casa. La decoración es de esas que te atrapan desde el primer momento y la música crea un rollo genial mientras disfrutas de la comida. Albano, el encargado, se encarga de que te sientas como un rey, con un trato cercano y profesional. Ya te digo, la experiencia aquí es única.

Si eres fan de la buena comida, no puedes dejar de probar el provolone y la carne de wagyu; ¡están espectaculares! Además, en invierno, la chimenea le da un toque especial que te invita a quedarte horas disfrutando de las delicias que preparan. Recuerda que el sitio suele estar concurrido, así que mejor hacer una reserva al +34630060659. ¡Te aseguro que repetirás una y otra vez!

La Cueva de Krusty

La Cueva de Krusty

Restaurante
4,5
457Reseñas
380Fotos
Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid
630 06 06 59
La Cueva de Krusty

Horarios La Cueva de Krusty

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves13:00–17:0020:00–23:00
viernes13:00–17:0020:00–24:00
sábado13:00–17:00
domingo13:00–17:00

El horario podría cambiar.

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Mapa Ubicación La Cueva de Krusty

La Cueva de Krusty

Dónde se encuentra La Cueva de Krusty

¡Hola, foodie amigos! ️ Hoy quiero contarles sobre La Cueva de Krusty, un pequeño tesoro escondido en Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid. Este lugar es tan pequeñito que, de verdad, es imprescindible reservar antes de ir, porque si no, te quedas sin mesa. ¡Y no quiero que se lo pierdan! La atmósfera es súper acogedora, con solo cuatro mesas, así que es como comer en casa de un amigo que realmente sabe cómo hacerte sentir especial.

Los dueños son encantadores y el trato que te dan es como de "la familia". Cuando llegamos, nos recibieron con una sonrisa y un pan recién hecho y calentito que, honestamente, es un must del menú. Por cierto, si te gusta la carne, ¡prepárate! Tienen un Wagyu con patatas asadas que simplemente es brutal. Cada bocado es un festival de sabor. Y si te quedas con ganas de algo dulce, la tarta de manzana con helado de dulce de leche es el final perfecto para una comida deliciosa.

Y hablemos de los choricitos a la sidra, ¡ay, qué maravilla! El queso provolone que sirven con almendras y un toque de aceto de Módena es un verdadero regalo para el paladar. Todo está tan bien presentado y las raciones son más que correctas. Y sí, el café también está a la altura. ☕️ La calidad de los ingredientes es sobresaliente, ¡la carne de wagyu lleva su certificado! No puedo recomendarlo lo suficiente. Así que, apúntalo en tu lista de sitios por descubrir y asegúrate de hacer tu reserva, porque definitivamente volveré.

Entonces, ¿dónde se encuentra La Cueva de Krusty? Como te dije, está en Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid. Ya saben, ¡a disfrutar de una experiencia gastronómica única!

La Cueva de Krusty

Cuál es la dirección exacta de La Cueva de Krusty en El Molar

Y bueno, sobre La Cueva de Krusty, ¡qué decir! Aparte de ser un lugar encantador, tiene un ambiente que te hace sentir como si estuvieras en casa. Cuando entramos, la pareja que atiende es de lo más amable, te hacen sentir súper bienvenido. La verdad es que el trato del personal es un 10, siempre atentos y dispuestos a aconsejarte sobre qué pedir, para que no acabes pidiendo de más. Me encanta ese tipo de atención, ¿no? Si estás buscando un sitio en el que puedas charlar y disfrutar, este es el lugar.

Y la comida, ¡vaya que sí te sorprenderá! Aunque la carta no es muy extensa, cada plato parece sacado de un concurso de cocina. Te recomiendo las carrilleras, que estaban super melosas y se deshacían en la boca. Además, probé el queso provolone con tomate confitado, ¡era espectacular! Y la picaña, también increíble. Todo estaba exquisito. A veces menos es más, y aquí muestran cómo se hace una buena cocina. Si vas, ¡no te olvides de dejar hueco para el postre! Los brownies que sirven son para volver a por más.

Por último, si te preguntas acerca de la dirección para que puedas visitarlo, te cuento que La Cueva de Krusty está en Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid. Un sitio al que vas a querer volver, ¡te lo aseguro! Si estás cerca, no dudes en hacer una parada, no te arrepentirás. ¡Hasta la próxima!

La Cueva de Krusty

Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Cueva de Krusty

Así que ya te dije que La Cueva de Krusty es un lugar donde los platos hablan por sí mismos, pero ¡es que el ambiente también es increíble! El local es pequeño y tiene esa esencia de antiguo lagar y bodega que te transporta a otro tiempo. La luz es muy tenue, lo que le da un toque acogedor, y te sentirás rodeado de muebles y objetos exóticos y antiguos que hacen que la decoración sea realmente única. Con música chill out de fondo, te sientes como si estuvieras en un rincón especial, lejos del ajetreo de la vida cotidiana.

La cocina es un viaje diferente al de cualquier otra cueva por allí. El provolone, por ejemplo, es un espectáculo; te lo digo, su receta es propia del chef y es el mejor que he probado. Y si te gusta la carne, la presa de wagyu es para morirse, de verdad. Pero no te vayas sin probar el Tajine marroquí al fuego, que está increíble. Y ni hablar del pan de Aranda que te tienen preparado, es una perdición. Imagínate disfrutando de un café arábico servido en una pequeña cafetera italiana en tu mesa, una forma curiosa y deliciosa de culminar la experiencia.

Y si hablamos del trato, tienes que conocer al chef Albano. Te va a recibir con una sonrisa y con la mejor actitud. El servicio es muy personal, te explican cada plato con dedicación, y a pesar de que a veces hay un poco de disputa entre el personal, ellos son súper atentos contigo. Las cañas de grifo son de 10 y, por si no lo sabes, ¡también tienen hamburguesas que te dejarán deseando repetir!

Así que, ¿qué tipo de ambiente puedes esperar en La Cueva de Krusty? Un lugar cálido y encantador, con una mezcla de historia y modernidad, donde todo está pensado para que te sientas como en casa, pero a la vez en un sitio exótico. La atención es amable y cercana, y la decoración interior es original y atractiva. Sin duda, es un sitio que vale la pena recordar y al que querrás volver.

La Cueva de Krusty

Cómo es la decoración del lugar

Y, bueno, no sé si os he contado ya lo de La Cueva de Krusty, pero en serio, es un sitio que hay que probar. Estuvimos cenando un jueves por la noche y salimos encantados. El provolone que sirven es un escándalo, pero además la carne es estupenda. La calidad es de 10, y por unos 30-40 € por persona, te aseguras una comida que vale cada céntimo. ¡Los platos recomendados son sin duda el Queso Provolone, el Wagyu con Patatas Asadas y la Tarta de Manzana con Helado de Dulce de Leche!

Lo mejor es el ambiente. Es un lugar tranquilo y calentito, perfecto para disfrutar de una buena cena en compañía. El dueño, de hecho, es súper amable y se preocupa para que no pases frío, ¡y qué servicio! La hamburguesa Krusty es toda una delicia, y no se puede dejar de lado el queso provolone que, ya os digo, es *muy muy recomendable*. La tosta de chorizo que pedimos también voló de nuestra mesa. ¡Todo estaba riquísimo!

Hubo un momento en el que nos sorprendieron tanto con el tajine de osobuco que pensé que no me podría gustar tanto un plato con carne. Y, por cierto, si no sois muy amigos del queso, como yo, ¡debéis probarlo! ¡Lo juro! El dueño te sabe recomendar bien, y de paso te cuenta un montón de cosas interesantes sobre El Molar. Esa amabilidad del servicio se siente, la verdad. Sin dudas, volveremos.

Sobre la decoración del lugar, os tengo que decir que es un sitio espectacular y diferente. La atmósfera es cálida y agradable, lo que lo convierte en el lugar ideal para ir a disfrutar de una buena cena. Aunque vi algunos carteles con platos que no estaban, el encanto del sitio y la excelente atención del personal hacen que merezca la pena totalmente. Así que, si tenéis ocasión, ¡no dudéis en visitarlo!

La Cueva de Krusty

Qué tipo de música se escucha en La Cueva de Krusty

Y ya te digo que si hay un lugar que se merece todas las 5 estrellas, ese es La Cueva de Krusty. Desde el momento en que entras, sientes que estás en un sitio especial. La comida es todo lo que uno puede desear: pedimos la presa con patatas y, de verdad, el queso con crema de boletus, almendras y tomate es de lo mejor que he probado en mi vida. Hablamos de sabores que se quedan contigo, como un buen recuerdo. El precio es muy razonable por la calidad, alrededor de 60-70 € por persona, pero te aseguro que lo vale.

El servicio aquí es otro nivel. Aida y Albano nos atendieron de maravilla; te hacen sentir como en casa, ¡y eso se nota! Me acuerdo de cómo me entusiasmaron con sus recomendaciones, especialmente del provolone y las carnes. ¡Y ni hablemos de los postres caseros! El postre de milojas es una delicia que deberías probar sí o sí. Para ser sincero, hay que estar preparado para un festín, porque la comida, el ambiente y el servicio son un 5 redondo.

Si te gusta un lugar acogedor, este es el sitio. Es pequeño pero con un ambiente encantador, ideal para una cena romántica o para salir con amigos después de un día de exploración en el norte de Madrid. Imagínate terminar la jornada aquí, y después de deleitarte con un Wagyu con patatas asadas, te aseguro que no querrás salir. ¡Y el pan caliente es la guinda del pastel!

En cuanto a la música, la atmósfera es relajada y muy tranquila, perfecta para disfrutar de la comida y la conversación. No es nada estruendosa, ideal para un rato ameno en buena compañía. Así que ya sabes, si te apetece una experiencia gastronómica increíble, no dudes en acercarte a La Cueva de Krusty; te prometo que no te vas a arrepentir.

La Cueva de Krusty

Quién es Albano y cuál es su papel en el restaurante

¡Y no puedo dejar de pensar en ese lugar! La Cueva de Krusty es sencillamente un restaurante de 5 estrellas y, sinceramente, se come demasiado rico. La comida es deliciosa y el ambiente es de lo más acogedor. Imagínate un salón pequeño, en un lugar peculiar que se siente como una reunión entre amigos. Todo está pensado para que te sientas a gusto. Y, por cierto, si decidís ir, ¡no olvidéis hacer reserva! Es imprescindible, ya que suele llenarse rápido.

Hablando del menú, tienen opciones que son simplemente espectaculares. Tanto el Tajín de Osobuco como el Wagyu con Patatas Asadas son opciones que te dejarán con ganas de más. ¿Y los postres? ¡No me hagas empezar! Los postres marroquíes son una delicia. Y el pan libanés que te traen recién horneado... ¡es otra historia! La atención es igualmente impresionante; la gente de allí es super pendiente de ti, asegurándose de que todo esté perfecto.

Uno de los mejores platos que probamos en nuestra última visita fue la picaña. Si eres amante de la carne, lo flipas con el sabor. La ensalada de ventresca y el provolone son también imperdibles. No sé cómo lo hacen, pero todo está siempre en su punto. Y ya que hablo del lugar, el hilo musical que tienen de fondo hace que todo sea aún más especial y te animes a quedarte un rato más.

Por último, hablemos de Albano. Es el alma del restaurante, el que se asegura de que todo funcione como un reloj. Su pasión por la cocina se nota en cada plato y, si tienes la suerte de que él sea quien te atienda, ¡puedes estar seguro de que estarás en buenas manos! Si aún no has probado la Cueva de Krusty, ¡hazlo! Te prometo que no te arrepentirás.

La Cueva de Krusty

Por qué se considera única la experiencia en La Cueva de Krusty

Y bueno, hablando de La Cueva de Krusty, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es este lugar. Desde que entras, la decoración te atrapa con ese aire rústico y auténtico que lo hace sentir como un refugio. Es como si estuvieras en una cueva mágica, pero con la mejor comida de Madrid. Y sí, la Calle de Sta. María de la Cuesta, 58 tiene ese toque especial que invita a entrar y disfrutar. La luz suave y la música de fondo hacen que sea perfecto para una cena relajada con amigos.

Lo mejor, sin duda, son sus platos. Te van a encantar las tortillas y las croquetas, que son todo un clásico. Pero no te olvides de pedir su famoso steak tartar; es como un abrazo para el paladar. Y si andas con ganas de algo más refrescante, sus ensaladas son una bomba. Cada bocado es una delicia, y ya verás cómo no puedes resistir pedir un poquito más.

Y hablando de bebidas, tienes que probar sus cócteles, que son simplemente espectaculares. El ambiente ya es genial, pero esos cócteles lo elevan todo al siguiente nivel. Imagínate saboreando un mojito bien fresquito mientras te ríes y cuentas anécdotas con tus amigos. ¿Puede haber algo mejor? Te sientes en un lugar donde el tiempo se detiene y solo importa disfrutar.

Ahora, si te preguntas por qué La Cueva de Krusty es una experiencia única, la respuesta es sencilla. Todas estas pequeñas cosas, desde la atención del personal, que es súper amable, hasta las recetas familiares que se transmiten de generación en generación, crean una atmósfera que no encuentras en cualquier sitio. Aquí no solo comes, sino que vives un momento, compartes historias y te sientes en casa. ¡Definitivamente deberías ir!

La Cueva de Krusty

Fotografías La Cueva de Krusty

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